Últimas noticias

El 16% de las personas que han hecho reformas en casa ha tenido algún problema con ellas

Irache aconseja exigir contrato con presupuesto previo, fecha de conclusión y descripción detallada de los trabajos

Pamplona/Iruña, 17 de marzo de 2017

El 16% de las personas que han llevado a cabo reformas en su casa ha tenido algún problema con ellas; los más habituales son el plazo de ejecución y la calidad de los trabajos -7% cada uno- y tras ellos, problemas con la elaboración del contrato o con el precio a pagar.

Así lo indica una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache, que señala igualmente que casi uno de cada cuatro navarros -24%- ha encargado obras en su vivienda en los dos últimos años.

Los jóvenes, más problemas

Por edades, los que han tenido más problemas en las reformas son los jóvenes de menos de 30 años -29%-, en su mayor parte con los plazos de ejecución, seguidos de las personas de entre 46 y 65 años, -21%-.

En Pamplona es donde más problemas han tenido con la reforma de la vivienda. Así, el 22% ha tenido algún problema, frente al 17% de los que residen en municipios de más de 5.000 habitantes o al 7% de los vecinos de localidades de menos de 5.000 personas. El principal problema también son los plazos de ejecución.

Presupuesto previo, fundamental

Antes de comenzar una obra, es aconsejable pedir varios presupuestos, aunque sean aproximados, para poder comparar. En este caso, conviene acordar si me van a cobrar y cuánto por elaborarlo, aunque luego no encargue el trabajo.

Si ya ha elegido empresa, ésta deberá entregarle un presupuesto previo que indique exactamente las labores a realizar y el coste que va a tener cada una de ellas. En él debería desglosarse también el precio de los materiales utilizados y de la mano de obra con las horas de trabajo estimadas. Si el consumidor ha aceptado el presupuesto, posteriormente la empresa no podrá cobrarle más de lo convenido.

Lamentablemente, en ocasiones sucede que el consumidor se fía de la empresa, ésta no ofrece presupuesto y todo se cierra mediante una conversación verbal donde las condiciones no quedan claras ni plasmadas en un papel. Por ello, varios consumidores han acudido a Irache porque las obras de la casa se han encarecido respecto a lo que habían hablado en un principio, en ocasiones hasta tres mil euros.

Cualquier cambio sobre el precio pactado debe ser comunicada y aceptada

Otro de los grandes problemas relacionados con el precio son las modificaciones sobre el presupuesto inicial aceptado. En principio, la empresa debería comunicar cualquier imprevisto que suponga un encarecimiento del pago y el consumidor debería aceptarlo para que lo puedan cobrar. Sin embargo, no son extraños los encarecimientos no justificados sobre el presupuesto ofrecido en un principio.

Determinar la fecha de conclusión así como penalización por retraso

En todo encargo de reformas es fundamental firmar un contrato en el que se haga constar todos los aspectos del trabajo a efectuar. Además de un presupuesto detallado, otro aspecto fundamental en el contrato es determinar una fecha de conclusión de las reformas. Es más, es mejor concretar una penalización por cada retraso que se pueda producir en la fecha fijada. Esta es la mejor manera de evitar los retrasos en la conclusión de la obra, una de las principales quejas de los ciudadanos que afrontan reformas. Han acudido personas a la Asociación que, seis meses después de lo previsto, seguían en su casa con el trabajo a medias y otras, incluso, que tuvieron que encargar el trabajo a otra empresa porque la encargada lo dejó sin concluir.

Hay que tener en cuenta que, en función del tipo de reformas, las obras pueden hacer la casa inhabitable y producir unas molestias muy notables: socios de Irache han pasado semanas en hoteles y otros, meses en casas de familiares por retrasos no previstos, con el coste añadido, tanto económico -en ocasiones de más 1.200 euros- como personal que puede conllevar.

Detallar los trabajos y el resultado final buscado

Entre las quejas más habituales de los consumidores por reformas en el hogar está la deficiente calidad de los trabajos realizados. Para evitar malentendidos, lo mejor es concretar lo más posible los trabajos a realizar, si es posible, aportando descripciones y elementos gráficos que plasmen el resultado final encargado por el que se paga a la empresa. Cuanto más detallada sea la descripción de los trabajos y el resultado perseguido, más posibilidades habrá de reclamar posteriormente posibles incumplimientos.

En la misma línea, conviene concretar marcas, modelos o piezas que se van a utilizar en los trabajos -y que deben estar incluidas en el presupuesto-. Hay quien, para evitar problemas, prefiere comprar por sí mismo los materiales y pagar a la empresa exclusivamente por efectuar los trabajos.

Concretar los plazos de los pagos

Otro elemento importante es determinar la forma de pago en el contrato, para que quede claro de qué manera y cuándo se van a efectuar los plazos. No es extraño que algunas personas determinen pagar ciertas cantidades o porcentajes del presupuesto en varios abonos: al firmar el contrato, al comenzar la obra, al acabar una parte, al finalizar… Esto permite que el consumidor sólo tenga que pagar ciertas partidas cuando ya han concluido los trabajos y asegurarse que la empresa no le deja con la reforma sin concluir una vez que ya tiene el dinero en su cuenta.

Licencias urbanísticas, respetar horarios vecinales

Otra cuestión fundamental es informarse de las licencias o permisos urbanísticos necesarios para llevar a cabo cualquier reforma. Por otro lado, conviene asegurarse de que las obras no afectan a elementos comunes del edificio -y, por tanto, no requieren de la aprobación de la comunidad- y preguntar por si hay horarios fijados para las obras en el edificio. En cualquier caso, es aconsejable informar al resto de vecinos sobre ellas.

Además, es muy recomendable asesorarse si la reforma puede estar sujeta a subvenciones o ayudas de algún tipo, así como desgravaciones o impuestos reducidos, ya que pueden suponer un abaratamiento del coste final.

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies