Últimas noticias

Consumidores Irache considera positiva la iniciativa de la Comisión Europea para alargar la vida de los productos

La Asociación lamenta que muchos de ellos apenas duren algo más que el periodo de garantía

Pamplona-Iruña, 7 de octubre de 2019

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache considera positiva la iniciativa anunciada por la Comisión Europea para alargar la vida de los productos. Al parecer, desde Bruselas van a adoptar nuevas normas para que tengan una mayor vida útil y sea más sencilla su reparación o su reciclaje. 

Piezas de nevera, siete años; lavadora y lavavajillas, diez

Las piezas de recambio de las neveras deberán estar disponibles al menos siete años después de la compra. En el caso de lavadoras y lavavajillas, este periodo será de diez años. Además, deberán utilizar menos agua para su funcionamiento. 

Reducir impacto ambiental y coste al consumidor

Estas propuestas entrarán en vigor en 2021. Desde Irache se considera un paso adelante conseguir que los aparatos duren más tiempo. De esta manera, por un lado, se reduce el impacto ambiental por el desecho de productos o piezas y, por otro, el consumidor reduce su gasto en la compra de un nuevo producto. 

La imposibilidad de arreglar un producto hace que muchos consumidores compren uno nuevo

Es muy frecuente que, pasados unos años el electrodoméstico sufra una avería. Ante la imposibilidad de arreglarlo al no encontrar una pieza de repuesto o por el elevado coste de la reparación -a veces más que comprar un producto nuevo- el consumidor opta por desecharlo y comprar uno nuevo. 

Irache ha observado cómo la vida útil de muchos productos se ha ido reduciendo

Esta Asociación ya ha manifestado en varias ocasiones la necesidad de luchar contra la obsolescencia programada. En los últimos años, se ha podido observar una involución en la vida útil de muchos productos, especialmente electrodomésticos o productos electrónicos. 

Algunos de los modelos comercializados cada vez duran menos y tardan menos tiempo en presentar problemas. 

Es el propio vendedor el que factura por la reparación

Además, parece también se restringe más la reparabilidad de los productos. Es decir, cada vez es más habitual que solo sean capaces de arreglar un producto defectuoso o con avería los comercios o servicios técnicos del propio vendedor. De esta manera, si el producto no está en garantía, obtendrá un nuevo ingreso por la reparación. 

Por ello, desde Irache se entiende que se deben ofrecer más garantías a los consumidores sobre la durabilidad de los productos y su reparación en caso de problemas. 

En España, los servicios oficiales deben tener piezas de repuesto siete años

El Real Decreto 110/2015 sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos ya señala que los productores deberán diseñar y producir sus aparatos de forma “que se prolongue en lo posible su vida útil, facilitando su reutilización, desmontaje y reparación”.

Esta declaración de intenciones debe plasmarse en medidas concretas. Parece que Europa quiere también reforzar esta línea. Así parece que quiere alargar hasta diez años el plazo para que lavavadoras y lavavajillas tengan piezas de repuesto, un plazo de siete años si se trata de frigorífico. 

Aunque habrá que ver en qué se concreta la propuesta, parece que se establece el plazo desde la compra del producto. En España la normativa sobre consumidores señala que los aparatos de naturaleza duradera deberán contar con un “adecuado servicio técnico y existencia de repuestos” durante, al menos, cinco años. Por su parte, el Real Decreto sobre Reparación de Uso Doméstico establece siete años -cinco si el precio no superó los 60 euros- para tener piezas de repuesto desde el cese de fabricación del modelo. 

Las reformas deben contemplar información expresa sobre la vida útil, ampliación de garantía y ampliar la posibilidad de reparación

En cualquier caso desde Irache se considera que las propuestas normativas en este ámbito deben tener en cuenta varios aspectos. 

Por un lado, entendemos que a la hora de comercializar el producto se debería informar expresamente al consumidor sobre su vida útil. Solo así se puede valorar con criterio el precio que se va a pagar por un producto. 

Por otro lado, también entendemos que debería ampliarse la garantía a esta vida útil. Solo en el caso de que la avería provenga de un mal uso del producto, el consumidor debería pagar la reparación. Cuando menos, dentro del periodo de garantía debería ampliarse la presunción de que el defecto proviene del momento de la venta. Actualmente, en Irache nos encontramos habitualmente con que, pese a que la garantía de los productos es de dos años, en muchos casos a partir del sexto mes la empresa dice que el mal funcionamiento es debido al mal uso y el consumidor se ve obligado a pagarla o comprar un producto nuevo.

En tercer lugar, debería ampliarse la posibilidad de reparación de un producto. Es decir, deberían tomarse medidas para que los comercios del sector, aunque no sean los vendedores de un producto, tengan la capacidad de repararlo. Cada vez es más habitual que, al estropearse un aparato fuera del plazo de garantía el consumidor tenga que ir necesariamente al servicio oficial porque los otros comercios no tienen la capacidad técnica o las piezas necesarias. En el sector de reparación de automóviles, Europa ya ha adoptado medidas en esta línea. 

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.