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Consumidores navarros consideran necesario “avanzar en la protección frente al tabaco, especialmente entre los jóvenes”

Se debe dar un nuevo impulso a la normativa que permita volver a reducir el número de fumadores

Pamplona-Iruña, 6 de septiembre de 2019

Tras la disminución del tabaquismo en Navarra en las últimas dos décadas, en estos dos últimos años se ha invertido la tendencia y su consumo ha aumentado. Así, en el primer semestre de 2019 se han vendido 800.000 cajetillas más que en el año anterior. Ante esta situación, la Asociación de Consumidores de Navarra Irache considera necesaria una reacción para avanzar en la lucha contra el tabaco y reforzar la protección a los ciudadanos, especialmente a los jóvenes.

Crecimiento tras veinte años de caída en el consumo

Las estrategias contra el tabaco en Navarra consiguieron una reducción de doce puntos en el número de fumadores en la Comunidad. Sin embargo, el crecimiento actual requiere un nuevo esfuerzo en las medidas a adoptar para conseguir disminuir la presencia del tabaco en nuestra sociedad y sus nefastas consecuencias.

La educación y sensibilización como eje fundamental

En primer lugar, hay que insistir en la educación. Conviene hacer conscientes a jóvenes y adultos sobre las graves consecuencias para la salud que tiene el tabaco. Además, es necesario ir borrando estereotipos que vinculan el tabaco con situaciones o sensaciones positivas o atractivas, especialmente entre menores y adolescentes. En este sentido, se debe limitar la publicidad al máximo. España es el país de la Unión Europea donde antes se empieza a fumar: a los 13 años.

Ayudar a quien quiera dejar la adicción

En segundo lugar, debe contemplarse, tal y como se hace, ayudar a los fumadores a abandonar el hábito. Este apoyo, que se recuperó en Navarra a finales de 2017, ya ha demostrado que posibilita que el porcentaje de éxito sea mayor. Se trata de ofrecer los instrumentos más eficientes para que las personas que quieran abandonar esta dura adicción tengan más posibilidades de conseguirlo. 

Garantizar que no se fuma en los lugares libres de humo

También se debe hacer una reflexión sobre la limitación de los lugares donde se puede fumar. Es posible que se pueda ser más efectivo en el control y cumplimiento de la ley, es decir, asegurar que los espacios sin tabaco reconocidos por la ley están efectivamente libres de humos y sancionar con dureza cuando esta norma se incumple. Algunas asociaciones proponen extender la prohibición a algunos espacios al aire libre. 

Dar respuesta a los nuevos productos promocionados por el sector

En este sentido, también es necesario que la normativa sea más clara con otros productos derivados del tabaco. La industria tabaquera está diversificándose y está introduciendo nuevos productos, como el cigarrillo electrónico o los calentadores de tabaco. Éstos se promocionan como una alternativa más inocua al consumo de tabaco más tradicional, ya sea en cigarrillo, pipa, puro o tabaco de liar. Además, en muchos casos, la legalidad del consumo de estos nuevos productos en lugares libres de humo no está nada clara. Por ello, es necesario que las autoridades trabajen en ofrecer una información transparente sobre ellos y modificar la normativa, si es necesario, para adecuarla a estas nuevas realidades. Algunas estimaciones sitúan en 600.000 las personas que fumarán cigarrillos electrónicos a finales de  este año en España, un producto que la Organización Mundial de la Salud considera como una puerta para acabar consumiendo cigarrillos. 

Los principales países europeos, más duros contra el tabaco 

Aunque los tributos del tabaco aportan al Estado 9.715 millones de euros, España está lejos de gravar el tabaco como lo hacen otros países europeos. Así, mientras que aquí el coste de un paquete puede rondar los cinco euros, en Francia vale siete, en Reino Unido e Irlanda, 10,75 euros y en Noruega, 12 euros.  

Del mismo modo, también buena parte de Europa es más restrictiva en el consumo del tabaco. En Reino Unido está prohibido fumar en los lugares públicos. En otros países se permite crear espacios ventilados para fumar, que no pueden ocupar más del 20% del recinto y a los que no pueden entrar menores. Algún país prohíbe servir en los espacios para fumadores alimentos o bebidas. 

Es necesario actualizar la normativa y dar un nuevo impulso a la lucha contra el tabaco

Por todo ello, Irache considera necesario actualizar la normativa contra el tabaco, adecuarla a las nuevas situaciones y darle así un nuevo impulso que permita una nueva reducción del número de fumadores y el daño que éste produce sea cada vez menor. 

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