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Editan una guía con las consultas más habituales de telefonía de los consumidores navarros

También se han producido consultas de usuarios que han cancelado una portabilidad al aceptar una contraoferta de su operadora actual. Sin embargo, en este tiempo ya ha acudido una persona a la vivienda a instalar el cableado y otros aparatos para el cambio de operadora que finalmente se canceló por los que cobran importes cercanos a los 200 euros

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha editado una guía con las principales consultas sobre telefonía que hacen los ciudadanos. Este sector es el que más reclamaciones provoca -23%-, según la última memoria anual de esta asociación.

Uno de los problemas más habituales se debe al cobro de penalizaciones al cambiar de compañía. En estos casos, Irache ha pedido el contrato -en muchos casos la grabación telefónica- “ya que la cláusula de permanencia ha debido ser expresamente aceptada por el consumidor”. Si no es así, ha exigido la devolución del importe o, si se aceptó la cláusula, la “aplicación proporcionada y no su cargo total”.

En otros casos, el consumidor descubre, meses después de hacer la portabilidad, que la anterior compañía le ha seguido cargando en su cuenta unos cargos mensuales por algún servicio, como una línea móvil que no usa o un servicio de internet. “La operadora deberá demostrar que efectivamente se contrataron estos servicios y habrá que ver si en la portabilidad no se incluyeron y por qué”, ha explicado en una nota.

También se han producido consultas de usuarios que han cancelado una portabilidad al aceptar una contraoferta de su operadora actual. Sin embargo, en este tiempo ya ha acudido una persona a la vivienda a instalar el cableado y otros aparatos para el cambio de operadora que finalmente se canceló por los que cobran importes cercanos a los 200 euros.

En otros casos, el consumidor detecta pequeños cargos en su factura telefónica procedentes de “servicios de información u ocio que se pueden activar con un solo toque en un anuncio publicitario o al facilitar el número de teléfono en una página web, por ejemplo”. En ocasiones las operadoras se hacen cargo pero otras veces descargan la responsabilidad en la empresa que ofrece el servicio.

También se han realizado consultas cuando la compañía telefónica informa por carta al usuario de que le va a subir la tarifa mensual, 3, 5 ó 10 euros, con el pretexto de que “le suben la velocidad o que ofrecen algún servicio añadido” que el consumidor no había solicitado. “Sin embargo, como le advierten, la única opción que tiene es irse a otra compañía en el plazo de un mes sin pagar ninguna penalización. Si no comunica nada, se le aplicarán automáticamente las subidas en la siguiente factura”, ha explicado Irache.

Por otro lado, la asociación ha indicado que es muy frecuente recibir a personas que se quejan por lo que les cobra su compañía debido a que “no tienen claro qué servicios han contratado o con qué tarifas”. Se les pide el contrato pero dicen que lo hicieron por teléfono. Por ello, desde Irache se solicita una copia de contrato por escrito o, en su defecto, una grabación del contrato telefónico. En ocasiones, efectivamente, se ve que le están cobrando tarifas más altas de las convenidas y se pide el reintegro.

Algunas compañías usan como “cebo” la inclusión de teléfonos móviles en sus ofertas, “generalmente a un precio más atractivo que el del mercado”. Sin embargo, están llegando personas a Irache porque cuando ya han aceptado, la compañía les informa de que no les queda el móvil en almacén. Ante esta situación, la compañía ha mantenido vigente el contrato con el resto de servicios contratados. La asociación defiende que “el teléfono era parte de la oferta y que sin él el contrato queda invalidado”.

Otros de los problemas más habituales son los servicios gratuitos que “muchas compañías incluyen en sus ofertas para atraer clientes”, pero los consumidores “no conocen o se olvidan del plazo de gratuidad” y acuden a Irache cuando empiezan a cobrarles estos servicios o debido a que la operadora “pone dificultades” para tramitar la baja del servicio.

También hay casos de consumidores que adquieren sus móviles a través de las ofertas comerciales de las operadoras y optan por pagarlo a plazos, incluyendo el importe en la tarifa telefónica mensual. Sin embargo, muchos desconocen que, si se van a otra compañía, la operadora “abandonada” les puede exigir el abono de todo el importe que quede en un pago único.

Finalmente, otra queja son de usuarios que “a los días de haber contratado, se dan cuenta de que no tienen cobertura, hablan con interferencias o los datos de internet no llegan”. “Pese a ello, la nueva operadora les advierte de que si se van a otra, les van a cobrar la penalización acordada”, ha indicado.

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