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El 21 por ciento de los navarros ha realizado alguna reforma en casa en los últimos dos años

Irache solicita solicitar un presupuesto escrito  y detallado por apartados y actuaciones

Pamplona-Iruña, 5 de julio de 2019

El 21% de los navarros ha realizado alguna reforma en su vivienda en los últimos dos años. Así lo determina una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. De ellos, el 16% ha tenido algún problema al hacerla.

El encargo de reformas disminuye con la edad: las hacen un 27% entre los menores de 30 años; un 21% de los que tienen entre 30 y 65 años; y un 17% a partir de esta edad.  Por zonas de residencia, en Pamplona ha habido más problemas al realizarlas -21%- que en otras zonas de Navarra -10%-, que se muestran más satisfechos.

El problema más habitual es la calidad o terminación de la reforma -50% de los problemas padecidos-. Tras ello, se sitúan los plazos de ejecución -25%-, el precio -12,5%-, el contrato -6,2% y otros problemas sin especificar -6,2%-.

Presupuesto detallado con reformas, materiales, mano de obra…

Antes de comenzar una obra, es aconsejable pedir varios presupuestos, aunque sean aproximados, para poder comparar. En este caso, conviene acordar antes si me van a cobrar por elaborarlo y cuánto, aunque luego no se encargue el trabajo.

Si ya ha elegido empresa, ésta deberá entregarle un presupuesto detallado que indique exactamente las labores a realizar y el coste que va a tener cada una de ellas. En él debería desglosarse también el precio de los materiales y de la mano de obra con las horas de trabajo estimadas. También se deben detallar los impuestos. Si el consumidor ha aceptado el presupuesto, posteriormente la empresa no debería cobrarle más de  lo convenido. 

Lamentablemente, en ocasiones sucede que el consumidor se fía de la empresa, ésta no ofrece presupuesto y todo se cierra mediante una conversación verbal donde las condiciones no quedan plasmadas en un papel. Varios consumidores han acudido a Irache porque las obras de la casa se han encarecido respecto a lo que habían hablado en un principio, en ocasiones hasta tres mil euros más. 

Cualquier cambio sobre el presupuesto debe ser comunicado y aceptado por el cliente

Otro de los grandes problemas relacionados con el precio son las modificaciones sobre el presupuesto inicial aceptado. En principio, la empresa debería comunicar cualquier imprevisto que suponga  un encarecimiento del pago y el consumidor debería aceptarlo para que lo puedan cobrar. Sin embargo, no son extraños los encarecimientos no justificados sobre el presupuesto ofrecido en un principio. Algunas empresas establecen en el presupuesto un porcentaje variable por imprevistos, por ejemplo, de un 10%. Con frecuencia, este porcentaje “variable” se acaba cobrando, aunque no siempre se justifique con rigor. 

Concretar la fecha de conclusión así como penalización por retraso

Como indica la encuesta, uno de los principales conflictos es el plazo de conclusión.  Es importante fijar en el contrato una fecha de inicio y de finalización de las reformas. Es más, es mejor concretar una penalización por cada demora que se pueda producir en la fecha fijada. Esta es la mejor manera de evitar los retrasos. Han acudido personas a la Asociación que, ocho meses después de lo previsto, seguían en su casa con el trabajo a medias y otras, incluso, que tuvieron que encargar el trabajo a otra empresa porque la encargada lo dejó sin concluir.

Hay que tener en cuenta que, en función del tipo de reformas, las obras pueden hacer la casa inhabitable y producir unas molestias muy notables: socios de Irache han pasado semanas en hoteles y otros, meses en casas de familiares por retrasos no previstos, con el coste añadido, tanto económico -en ocasiones de más 1.200 euros- como familiar que puede conllevar. 

Detallar los trabajos y el resultado final buscado

La queja más habitual por reformas, como se ha indicado, es la deficiente calidad o terminación de los trabajos. Para evitar malentendidos, lo mejor es concretar al máximo las reformas, si es posible, aportando en el contrato descripciones y elementos gráficos que plasmen el resultado final encargado. Cuanto más detallada sea esta descripción, más posibilidades habrá de reclamar posteriormente posibles incumplimientos.

En la misma línea, conviene concretar materiales, marcas, modelos  o piezas que se van a utilizar -y que deben estar incluidas en el presupuesto-. Hay quien, para evitar problemas, prefiere comprar por sí mismo los materiales y pagar a la empresa exclusivamente por efectuar los trabajos.

Precisar la forma de pago y los plazos

Otro elemento importante es determinar en el contrato la forma de pago, para que quede claro de qué manera y cuándo se van a efectuar los abonos. No es extraño que algunas personas determinen pagar ciertas cantidades o porcentajes del presupuesto en varios pagos: al firmar el contrato, al comenzar la obra, al acabar una parte, al finalizar… Esto permite que el consumidor sólo tenga que pagar ciertas partidas cuando ya han concluido los trabajos y asegurarse que la empresa no le deja con la reforma sin concluir una vez que ya tiene el dinero en su cuenta.

Licencias urbanísticas, respetar horarios vecinales

Otra cuestión fundamental es informarse de las licencias o permisos urbanísticos necesarios para llevar a cabo cualquier reforma. Por otro lado, conviene asegurarse de que las obras no afectan a elementos comunes del edificio -y, por tanto, no requieren de la aprobación de la comunidad- y preguntar por si hay horarios fijados para las obras en el edificio. En cualquier caso, es aconsejable informar al resto de vecinos sobre ellas. 

Además, es muy recomendable asesorarse si la reforma puede estar sujeta a subvenciones o ayudas de algún tipo, así como desgravaciones o impuestos reducidos, ya que pueden suponer un abaratamiento del coste final. 

Yo no lo tiro

"

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