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Irache aconseja exigir presupuesto por escrito antes de rehabilitar la vivienda

Crece el número de consumidores que afrontan este tipo de obras en sus casas

Pamplona-Iruña, 11 de enero de 2019

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache aconseja exigir un presupuesto por escrito a la empresa responsable antes de rehabilitar una vivienda. Cada vez es mayor el número de personas que afrontan este tipo de obras en sus casas. Según datos oficiales, el año pasado 5.429 inmuebles fueron rehabilitados en la Comunidad Foral, lo que supone un incremento del 31% respecto al año anterior.

En estos trabajos es fundamental exigir un presupuesto por escrito antes de encargar la reforma. Este documento debe indicar exactamente las labores a realizar y el coste que va a tener cada una de ellas. En él debería desglosarse también el precio de los materiales utilizados y de la mano de obra con las horas de trabajo estimadas. Si el consumidor ha aceptado el presupuesto, posteriormente la empresa no podrá cobrarle más de lo convenido.

En ocasiones sucede que el consumidor se fía de la empresa, ésta no ofrece presupuesto y todo se cierra mediante una conversación donde las condiciones no quedan plasmadas en un papel. Por ello, varios consumidores han acudido a Irache porque las obras de la casa se han encarecido respecto a lo que habían hablado en un principio, en ocasiones hasta 2.500 euros.

El 64% no conoce las ayudas

El 64% de las personas desconocen las ayudas que se ofrecen para rehabilitar viviendas o edificios, según indica una encuesta encargada por Irache. El año pasado el Gobierno de Navarra concedió 22,5 millones en subvenciones para rehabilitación de viviendas, Por ello, antes afrontar una rehabilitación conviene informarse de las subvenciones a las que se pueden acceder. Por otro lado, las obras en edificios residenciales debe contar, obviamente, con la aprobación requerida en cada situación por la junta de vecinos.

La encuesta indica, a su vez, que el 22% de los entrevistados ha realizado algún tipo de reforma en su casa en los últimos dos años. Los principales problemas que se han dado han tenido que ver con la calidad de los trabajos, el precio a pagar, con el contrato a firmar o con el plazo de ejecución de la obra.

Cualquier cambio sobre el presupuesto debe ser aceptado

Uno de los grandes problemas en las reformas de viviendas son las modificaciones sobre el presupuesto inicial aceptado. En principio, la empresa debería comunicar cualquier imprevisto que suponga un encarecimiento del pago y el consumidor debería aceptarlo para que lo puedan añadir. Sin embargo, no son extraños los encarecimientos no justificados sobre el presupuesto ofrecido en un principio.

Determinar la fecha de conclusión

Un aspecto fundamental en el contrato de rehabilitación es determinar una fecha precisa de conclusión de las reformas. Es más, es mejor concretar una penalización por cada retraso que se pueda producir en la fecha fijada. Esta es la mejor manera de evitar los retrasos, una de las principales quejas de los ciudadanos que afrontan reformas. Han acudido personas a la Asociación que, seis meses después de lo previsto, seguían en su casa con el trabajo a medias y otras, incluso, que tuvieron que encargar el trabajo a otra empresa porque la encargada lo dejó sin concluir.

Hay que tener en cuenta que, en función del tipo de reformas, las obras pueden hacer la casa inhabitable y producir unas molestias muy notables: socios de Irache han pasado semanas en hoteles y otros, meses en casas de familiares por retrasos no previstos, con el coste añadido, tanto económico -en ocasiones de más 1.200 euros- como personal que puede conllevar.

Detallar el resultado final buscado

Otra de las quejas más habituales es la deficiente calidad de los trabajos realizados. Para evitar malentendidos, lo mejor es concretar lo más posible los trabajos a realizar, si es posible, aportando descripciones y elementos gráficos que plasmen el resultado final encargado por el que se paga a la empresa. Cuanto más detallada sea la descripción de los trabajos y el resultado perseguido, más posibilidades habrá de reclamar posteriormente posibles incumplimientos.

En la misma línea, conviene concretar marcas, modelos o piezas que se van a utilizar en los trabajos -y que deben estar incluidas en el presupuesto-.

Hay quien, para evitar problemas, prefiere comprar por sí mismo los materiales y pagar a la empresa exclusivamente por efectuar los trabajos.

Concretar los plazos de los pagos

Otro elemento importante es determinar la forma de pago en el contrato, para que quede claro de qué manera y cuándo se van a efectuar los plazos.

No es extraño que algunas personas determinen pagar ciertas cantidades o porcentajes del presupuesto en varios abonos: al firmar el contrato, al comenzar la obra, al acabar una parte, al finalizar… Esto permite que el consumidor sólo tenga que pagar ciertas partidas cuando ya han concluido los trabajos y asegurarse que la empresa no le deja con la reforma sin concluir una vez que ya tiene el dinero en su cuenta.

Yo no lo tiro

"

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