Últimas noticias

La portabilidad, los paquetes combinados o las bajas, los principales motivos de queja de los consumidores navarros respecto a telefonía

Irache recibió más de 8.500 consultas y reclamaciones sobre telefonía el pasado año

Pamplona-Iruña, 8 de febrero de 2019

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache recibió el año pasado más de 8.500 consultas y reclamaciones sobre temas de telefonía. Los problemas al realizar una portabilidad para cambiarse de compañía, los precios o servicios de los paquetes combinados o la dificultad para tramitar bajas fueron los principales motivos de queja.

Penalizaciones desproporcionadas

Entre los problemas más habituales se encuentran los cobros de penalizaciones al cambiar de compañía, en muchas ocasiones no justificadas. Algunos ciudadanos descubren, tras cambiarse de compañía, que la anterior les ha cobrado importes de más de doscientos o trescientos euros por una supuesta cláusula de permanencia.

En muchas ocasiones las penalizaciones son desproporcionadas o ni siquiera están justificadas. Hay que recordar que estas cláusulas de permanencia deben ser expresamente aceptadas por el consumidor, deben responder a una ventaja económica y el importe cobrado debe ser proporcional al tiempo que quede por cumplir. Con demasiada frecuencia, las operadoras cobran toda la penalización de, por ejemplo, 220 euros, pese a que sólo queden un par de meses o incluso algunas semanas para cumplir el año y medio o dos años de permanencia comprometidos.

Al aceptar contraoferta, tienen que pagar 200 euros por la instalación equipos, router…

Han aumentado considerablemente los problemas cuando el consumidor se echa atrás al cambiar de compañía. Cada vez las operadoras se dan más prisa en instalar la infraestructura técnica. Tanto, que en ocasiones están instalados los cables, el router, decodificador u otros aparatos antes de que se haya producido el cambio a la nueva compañía o que la actual haya podido hacer una contraoferta. Si el consumidor acepta esta contraoferta para quedarse donde estaba, la nueva compañía, que aún no le ha podido ofrecer el servicio, le factura la instalación de los equipos, que se puede acercar a los doscientos euros.

Cobran todo el mes aunque solo haya habido servicio unos días

Otro punto conflictivo son los cobros por adelantado. Es muy habitual que las compañías cobren la tarifa plana al comenzar el mes de pago, en lugar de a mes vencido. Generalmente se trata de tarifas planas, que raramente varían, una modalidad cada vez más presente en el mercado.

Esto hace que la operadora cobre por unos servicios de los que el consumidor no ha disfrutado aun. Si el cliente abandona la compañía cuando solo lleva tres días del mes de facturación, se le cobra, en lugar de lo que correspondería a los tres días, todo el mes. Si se trata de una línea móvil puede que el cobro no supere los veinte euros pero si es un paquete combinado puede que la operadora le cobre hasta ochenta euros por un servicio no consumido.

Dificultades para dar de baja

Otras veces los problemas son las dificultades para conseguir la baja en una compañía. En muchos casos, la vía telefónica no es efectiva y el consumidor tiene que realizar la baja, tras varios intentos infructuosos, por escrito y de forma fehaciente, mediante una carta certificada o un burofax.
En otras ocasiones, aunque les tramitan la baja, lo hacen solo de forma parcial. Es decir, el consumidor ve que ya le está facturando la nueva compañía pero cuando se fija en sus cuentas bancarias ve que sigue habiendo cobros de la anterior operadora, ya sea por televisión, internet o una línea móvil que el consumidor ni conocía.

Ofertas gratuitas que se acaban pagando

En relación a las ofertas comerciales, se están dando problemas con promociones de servicios gratuitos. Algunas operadoras incluyen en sus ofertas canales de televisión o líneas telefónicas gratuitos durante unos meses, por ejemplo. Muchas personas han acudido a Irache molestas porque han acabado pagando el servicio que era gratuito. A veces el cliente, dado que la compañía no avisa de que ha acabado la promoción, no se ha acordado de dar de baja el servicio. Otras veces la operadora no pone los medios para que el consumidor pueda darlo de baja y, aunque éste llama o escribe email para anularlo, se lo siguen cobrando durante meses y meses al precio ordinario.

Quejas por las subidas de precio unilaterales

Otro motivo de queja son las subidas unilaterales de precio por parte de las compañías, especialmente en los paquetes combinados. Las operadoras más importantes han encarecido varias ocasiones en los últimos años las tarifas que habían pactado con sus clientes. En algún caso, se han dado hasta cinco encarecimientos en poco más de un año. Estas subidas pueden suponer tener que pagar hoy veinte euros más al mes que lo que se acordó al contratar, por ejemplo.

Muchos clientes acuden, indignados, ya que no entienden que la empresa pueda cambiar cuando ella quiera los precios que pactaron en su momento. Pero, a día de hoy, el consumidor no puede aspirar a mucho más que a cambiarse de operador sin que le apliquen ninguna penalización. Eso sí, la operadora solo puede cambiar la tarifa “por los motivos válidos expresamente previstos en el contrato” y debe notificar la subida al usuario con una antelación mínima de un mes.

Ofertas comerciales que no se cumplen

Se siguen sucediendo de forma continuada, asimismo, los incumplimientos de las ofertas telefónicas. Al llegar la primera factura, los consumidores ven que no se cumplen las condiciones que les ofreció el comercial, bien en su domicilio bien por teléfono, y que las tarifas aplicadas son más caras.

Los clientes tratan de aclarar el problema pero ni telefónicamente ni en establecimientos de la operadora se les da alguna solución o explicación que les resulte satisfactoria. En estos casos, lo que cuenta es la llamada verificadora, que muchos clientes aseguran que no corresponde con lo que prometió el agente comercial.

También se han dado bastantes quejas por servicios de pago -de tarificación adicional o no- que se cobran periódicamente a algunos clientes. Éstos aseguran que no lo han contratado en ningún momento. El problema es que algunos se activan con que el cliente toque algún anuncio publicitario o dé su teléfono en alguna página de internet. Además, no es extraño que los consumidores se den cuenta de ello transcurridos varios meses.

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.