Navarra prevé la rehabilitación energética de más de 1.600 viviendas a través del programa de barrios

El Gobierno de Navarra, a través del departamento de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos, pretende acometer la rehabilitación energética de más de 1.600 viviendas de la Comunidad foral mediante el plan de regeneración urbana en barrios.

Así lo ha dado a conocer este martes en rueda de prensa el vicepresidente y consejero de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos, José María Aierdi, que ha comparecido junto a la directora general de Vivienda, Ana Bretaña, y el presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos, Juan Carlos Castillo.

Según ha explicado Aierdi, ya se ha puesto en marcha la primera fase del programa, que ha supuesto la intervención en 480 viviendas. Este programa de regeneración urbana en barrios es la última convocatoria de las seis líneas de ayudas que contempla el plan Biziberri de rehabilitación energética de viviendas y edificios. A través de esta iniciativa se establece una línea de ayudas y acompañamiento a las comunidades vecinales en proyectos de rehabilitación energética.

Aierdi, que ha destacado el "fuerte componente social" del proyecto, ha añadido que la primera fase abarca 11 barrios en 10 municipios de Navarra, concretamente "núcleos rurales que llamamos vulnerables". "Esta vulnerabilidad tiene que ver o bien con la antigüedad de los edificios o bien con la vulnerabilidad de las personas que viven en ellos y por lo tanto requieren un esfuerzo en este sentido importante", ha afirmado.

También ha citado tres factores fundamentales del proyecto, como el medioambiental o climatológico "por lo que supone de esa progresiva reducción del consumo energético de los edificios"; la "regeneración del tejido urbano en los espacios públicos como una apuesta decidida por la priorización de la recuperación de esos espacios urbanos frente a apuestas por nuevos desarrollos residenciales"; y la incidencia social "por lo que supone de rehabilitación, en plena crisis de encarecimiento de energía, de ese principio del derecho a una vivienda digna".

"Este es un programa en el que se trabaja en estrecha colaboración con los Ayuntamientos, que han sido quienes han propuesto aquellas zonas que consideran vulnerables dentro de sus propios espacios", ha relatado Aierdi, que ha apuntado que en la primera fase se incluyen edificios de Pamplona, Burlada, Ansoáin, Villava, Tudela, Estella, Tafalla, Lesaka, Lekunberri y Uharte-Arakil, que suponen una intervención en 480 viviendas en esta primera fase, con unas previsiones de inversión total de unos 15 millones de euros.

Esta actuación se verá favorecida por una inyección de 7,6 millones de euros -la mitad de la inversión- a cargo del programa europeo Next Generation, supeditada a la obtención de determinados niveles de ahorro energético, a los que se sumarán otros 3,6 millones que concederá el Gobierno de Navarra por medio de su sistema permanente de subvenciones y otros 800.000 euros que aportarán las propias entidades locales. Estas ayudas estarán, en cualquier caso, condicionadas a que las comunidades vecinales beneficiarias promuevan ahora los proyectos de rehabilitación de sus edificios y movilicen los 3 millones restantes del programa con su propia inversión privada.

A partir de ahora, el Departamento de Vivienda del Ejecutivo foral liderará, por medio de la concesión de ayudas y el acompañamiento de equipos técnicos profesionales de la sociedad pública Nasuvinsa y las ORVE, los procesos de movilización de las comunidades vecinales y promoción de los proyectos de rehabilitación energética.

Un total de 16 ayuntamientos en el conjunto del Estado se han adscrito hasta ahora al programa de barrios que cuenta con financiación de los fondos Next Generation y 10 de ellos son navarros. Aparte, se han incluido también cuatro en Euskadi (Bilbao, Durango, Eibar y Lasarte), Getafe en la Comunidad de Madrid y Almendralejo en Extremadura. Y en número de viviendas, las 480 de las diez localidades navarras representan una tercera parte del total en el Estado.

El presidente de la Federación Navarra de Municipios y Concejos, Juan Carlos Castillo, ha agradecido la labor realizada tanto desde el Gobierno de Navarra como desde Nasuvinsa y ha destacado "el esfuerzo realizado por los ayuntamientos para optar a estos proyectos y por su disposición a financiar parte de ellos". "Con ellos logramos mejorar la eficiencia energética de las viviendas y abordar la pobreza energética, aspectos que nos ayudan a cumplir con los objetivos marcados en el pacto de alcaldías", ha añadido.

MODIFICACIONES EN LAS CONVOCATORIAS DEL DEPARTAMENTO

Por otro lado, Aierdi ha explicado que el departamento ha modificado otras convocatorias del plan Biziberri con el fin de incorporar cambios "que permitan incrementar las ayudas de manera importante sobre la convocatoria anterior", e incorporar "correcciones técnicas". Las convocatorias modificadas ya están disponibles para ser solicitadas.

Entre las principales modificaciones, la directora general de Vivienda, Ana Bretaña, ha explicado que "todas las convocatorias de ayudas europeas dirigidas a la rehabilitación energética profunda se han hecho compatibles con las ayudas de Gobierno de Navarra", se han incrementado los topes máximos de ayudas por vivienda, y se han reducido una serie de requisitos técnicos "que habíamos visto que habían dificultado el acceso a las subvenciones", como los vinculados al porcentaje de superficie de uso residencial dentro de las edificaciones.

Concretamente, el BON del pasado 5 de enero publicó la modificación de las convocatorias de ayudas del PREE 5000 (rehabilitación rural) y de Edificios. En la primera, la asignación de fondos disponibles se duplica de los 1,7 a los 3,4 millones de euros y el requisito del uso residencial de la superficie total se reduce del 70% al 25% para ampliar la cobertura a la tipología de casas características de la Navarra cantábrica.

En cuanto al programa de envolventes térmicas de edificios, la nueva convocatoria establece la posibilidad de compatibilizar las ayudas europeas de los MRR con las permanentes de rehabilitación del Gobierno de Navarra, lo que permite incrementar las subvenciones hasta los 17.500 euros por vivienda en entornos urbanos o los 20.000 euros por vivienda en zonas rurales.

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