Pamplona Actual

Emotivo homenaje a la hostelera Julia Apóstol, 'la Julia' en las fiestas de Berriozar

El coro cumplió así la promesa que le hicieron cuando se encontraba enferma

  • Homenaje a Julia Apóstol, en Berriozar

Las fiestas de Berriozar vivieron este jueves uno de sus momentos más emotivos con el homenaje que el Coro Rociero Savia Nueva rindió a Julia Apóstol, hostelera muy querida en la localidad y propietaria del bar La Julia, situado en la calle Iruñalde. Julia, de origen rumano y fallecida prematuramente el pasado mes de mayo, dejó una profunda huella entre sus vecinos, clientes y amigos, que no quisieron dejar de recordarla en estos días festivos.

El coro cumplió así la promesa que le hicieron cuando se encontraba enferma: acudir al bar a cantar en fiestas y a llevarle la alegría del flamenco, música que tanto le gustaba. “Cuando estaba muy malita le prometimos que en cuanto se recuperase íbamos a ir a cantar al bar y que no pudo ser. Hoy lo hacemos por ella, porque aunque no esté físicamente, está con nosotros disfrutando”, expresó Almudena, miembro del coro, durante la emotiva intervención.

La cita congregó a numerosos vecinos, clientes y amigos que acompañaron a su hijo, Raúl, y Valentina,  la nuera de Julia, actuales responsables del bar. Ambos recibieron con lágrimas y emoción el gesto del coro, mientras la clientela aplaudía y bailaba al ritmo de sevillanas y rumbas en su memoria.

Julia era recordada no solo por su mano en la cocina, sino también por su carácter cercano y generoso. “Gran cocinera y mejor persona”, decían quienes la conocieron. Su fallecimiento causó una gran conmoción en Berriozar, donde el sector hostelero y amistades de la familia se movilizaron para ayudar económicamente en los gastos del traslado de su cuerpo a Rumanía, donde fue enterrada, colocando huchas solidarias en distintos bares del municipio.

El homenaje del Coro Rociero Savia Nueva convirtió la tristeza en un canto a la vida y a la memoria de una mujer que, como todos coincidieron, “hubiera querido ver a la gente cantar, bailar y disfrutar en su bar”.


Las fiestas de Berriozar vivieron este jueves uno de sus momentos más emotivos con el homenaje que el Coro Rociero Savia Nueva rindió a Julia Apóstol, hostelera muy querida en la localidad y propietaria del bar La Julia, situado en la calle Iruñalde. Julia, de origen rumano y fallecida prematuramente el pasado mes de mayo, dejó una profunda huella entre sus vecinos, clientes y amigos, que no quisieron dejar de recordarla en estos días festivos.

El coro cumplió así la promesa que le hicieron cuando se encontraba enferma: acudir al bar a cantar en fiestas y a llevarle la alegría del flamenco, música que tanto le gustaba. “Cuando estaba muy malita le prometimos que en cuanto se recuperase íbamos a ir a cantar al bar y que no pudo ser. Hoy lo hacemos por ella, porque aunque no esté físicamente, está con nosotros disfrutando”, expresó Almudena, miembro del coro, durante la emotiva intervención.

La cita congregó a numerosos vecinos, clientes y amigos que acompañaron a su hijo, Raúl, y Valentina,  la nuera de Julia, actuales responsables del bar. Ambos recibieron con lágrimas y emoción el gesto del coro, mientras la clientela aplaudía y bailaba al ritmo de sevillanas y rumbas en su memoria.

Julia era recordada no solo por su mano en la cocina, sino también por su carácter cercano y generoso. “Gran cocinera y mejor persona”, decían quienes la conocieron. Su fallecimiento causó una gran conmoción en Berriozar, donde el sector hostelero y amistades de la familia se movilizaron para ayudar económicamente en los gastos del traslado de su cuerpo a Rumanía, donde fue enterrada, colocando huchas solidarias en distintos bares del municipio.

El homenaje del Coro Rociero Savia Nueva convirtió la tristeza en un canto a la vida y a la memoria de una mujer que, como todos coincidieron, “hubiera querido ver a la gente cantar, bailar y disfrutar en su bar”.