La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha defendido desde Argentina, donde se encuentra de viaje oficial, el proyecto de Presupuestos Generales de Navarra para 2027 como unas cuentas que transmiten «estabilidad» y «certidumbre» al conjunto de la ciudadanía navarra. Según ha explicado, las partidas que más han crecido son las destinadas a vivienda y a salud, en unos presupuestos que, ha dicho, contemplan el fortalecimiento de los servicios públicos y muestran que la comunidad sigue avanzando.
Chivite ha celebrado que se haya cerrado un acuerdo para garantizar una mayoría parlamentaria que permita sacar adelante las cuentas, algo que ha calificado de «buena noticia». La presidenta ha precisado que la negociación se ha prolongado algo más de un mes y que ya se había abordado durante el anteproyecto, en el que EH Bildu pudo introducir algunas cuestiones. Además de ese pacto, ha añadido, existe un acuerdo político con los grupos que sustentan al Ejecutivo, que recoge de manera transversal a prácticamente todas las consejerías.
Aprobación prevista el 17 de diciembre
Si todo transcurre según lo previsto, tal y como ha señalado el presidente del Parlamento, Unai Hualde, los presupuestos podrían quedar definitivamente aprobados el 17 de diciembre. Chivite ha expresado su deseo de que la tramitación, con las enmiendas correspondientes, se desarrolle con normalidad en el ámbito parlamentario y de que las cuentas estén aprobadas antes de que acabe el año.
Pendiente, la parte fiscal
La presidenta ha recordado que aún queda por cerrar la vertiente fiscal, que sigue en negociación. Uno de los objetivos fundamentales será aliviar la carga fiscal de las familias. La idea, ha explicado, es deflactar la tarifa en una cuantía similar a la inflación registrada, de modo que los hogares dispongan de ese dinero.
Chivite ha concluido subrayando que, por un lado, las cuentas garantizan los servicios públicos y, por otro, incorporan una importante inversión en vivienda, que a su juicio es «la principal preocupación de la ciudadanía» y también «la principal ocupación» del Gobierno.
La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha defendido desde Argentina, donde se encuentra de viaje oficial, el proyecto de Presupuestos Generales de Navarra para 2027 como unas cuentas que transmiten «estabilidad» y «certidumbre» al conjunto de la ciudadanía navarra. Según ha explicado, las partidas que más han crecido son las destinadas a vivienda y a salud, en unos presupuestos que, ha dicho, contemplan el fortalecimiento de los servicios públicos y muestran que la comunidad sigue avanzando.
Chivite ha celebrado que se haya cerrado un acuerdo para garantizar una mayoría parlamentaria que permita sacar adelante las cuentas, algo que ha calificado de «buena noticia». La presidenta ha precisado que la negociación se ha prolongado algo más de un mes y que ya se había abordado durante el anteproyecto, en el que EH Bildu pudo introducir algunas cuestiones. Además de ese pacto, ha añadido, existe un acuerdo político con los grupos que sustentan al Ejecutivo, que recoge de manera transversal a prácticamente todas las consejerías.
Aprobación prevista el 17 de diciembre
Si todo transcurre según lo previsto, tal y como ha señalado el presidente del Parlamento, Unai Hualde, los presupuestos podrían quedar definitivamente aprobados el 17 de diciembre. Chivite ha expresado su deseo de que la tramitación, con las enmiendas correspondientes, se desarrolle con normalidad en el ámbito parlamentario y de que las cuentas estén aprobadas antes de que acabe el año.
Pendiente, la parte fiscal
La presidenta ha recordado que aún queda por cerrar la vertiente fiscal, que sigue en negociación. Uno de los objetivos fundamentales será aliviar la carga fiscal de las familias. La idea, ha explicado, es deflactar la tarifa en una cuantía similar a la inflación registrada, de modo que los hogares dispongan de ese dinero.
Chivite ha concluido subrayando que, por un lado, las cuentas garantizan los servicios públicos y, por otro, incorporan una importante inversión en vivienda, que a su juicio es «la principal preocupación de la ciudadanía» y también «la principal ocupación» del Gobierno.