La vicepresidenta del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, ha recibido este miércoles en el Palacio de Navarra a Diego García Elío, quien visitó la región para conmemorar el centenario del nacimiento de su madre, María Luisa Elío. El encuentro incluyó la participación de César Layana, director del Instituto Navarro de la Memoria.
Durante la reunión, Ollo destacó las figuras de Luis Elío, juez laboral y humanista, y su hija, María Luisa Elío, como prominentes representantes del exilio navarro republicano en México. La vicepresidenta subrayó la importancia de preservar su legado documental para las generaciones futuras.
Diego García Elío expresó su gratitud hacia las iniciativas del Instituto Navarro de la Memoria, que mantienen viva la historia de su familia. En su visita previa, en septiembre del año pasado, presentó a Ollo el libro «Tiempo de llorar y otros relatos», escrito por su madre, que narra sus experiencias en el exilio.
Reconocimiento al exilio navarro
Ana Ollo resaltó el valor de la documentación donada por la familia Elío al Instituto Navarro de la Memoria. Este material ha permitido la creación de una exposición virtual sobre María Luisa Elío, en conmemoración de su centenario, facilitando su difusión y acceso público.
El Instituto Navarro de la Memoria ha desarrollado exposiciones virtuales sobre Carmen Húder y María Luisa Elío, dos mujeres navarras exiliadas en 1936. Estas muestras forman parte del proyecto Mujer y Memoria y están disponibles en el portal Oroibidea, ofreciendo una ventana al pasado histórico de Navarra.
Ambas mujeres, Húder y Elío, fueron figuras clave en la vanguardia cultural de su tiempo, enfrentando represión y exilio. Las exposiciones digitales reflejan el compromiso político y cultural de estas mujeres y su entorno, contribuyendo a la recuperación de su obra y testimonio.
Digitalización y difusión del legado
La familia Elío encontró refugio en México desde 1940, donde María Luisa se integró en la intelectualidad española en el exilio. Allí, tuvo contacto con figuras culturales como Carlos Fuentes, Octavio Paz y Gabriel García Márquez, quien le dedicó su célebre novela «Cien años de soledad».
La vicepresidenta del Gobierno de Navarra, Ana Ollo, ha recibido este miércoles en el Palacio de Navarra a Diego García Elío, quien visitó la región para conmemorar el centenario del nacimiento de su madre, María Luisa Elío. El encuentro incluyó la participación de César Layana, director del Instituto Navarro de la Memoria.
Durante la reunión, Ollo destacó las figuras de Luis Elío, juez laboral y humanista, y su hija, María Luisa Elío, como prominentes representantes del exilio navarro republicano en México. La vicepresidenta subrayó la importancia de preservar su legado documental para las generaciones futuras.
Diego García Elío expresó su gratitud hacia las iniciativas del Instituto Navarro de la Memoria, que mantienen viva la historia de su familia. En su visita previa, en septiembre del año pasado, presentó a Ollo el libro «Tiempo de llorar y otros relatos», escrito por su madre, que narra sus experiencias en el exilio.
Reconocimiento al exilio navarro
Ana Ollo resaltó el valor de la documentación donada por la familia Elío al Instituto Navarro de la Memoria. Este material ha permitido la creación de una exposición virtual sobre María Luisa Elío, en conmemoración de su centenario, facilitando su difusión y acceso público.
El Instituto Navarro de la Memoria ha desarrollado exposiciones virtuales sobre Carmen Húder y María Luisa Elío, dos mujeres navarras exiliadas en 1936. Estas muestras forman parte del proyecto Mujer y Memoria y están disponibles en el portal Oroibidea, ofreciendo una ventana al pasado histórico de Navarra.
Ambas mujeres, Húder y Elío, fueron figuras clave en la vanguardia cultural de su tiempo, enfrentando represión y exilio. Las exposiciones digitales reflejan el compromiso político y cultural de estas mujeres y su entorno, contribuyendo a la recuperación de su obra y testimonio.
Digitalización y difusión del legado
La familia Elío encontró refugio en México desde 1940, donde María Luisa se integró en la intelectualidad española en el exilio. Allí, tuvo contacto con figuras culturales como Carlos Fuentes, Octavio Paz y Gabriel García Márquez, quien le dedicó su célebre novela «Cien años de soledad».