Alrededor de medio centenar de ultras del Racing de Santander, procedentes de Cantabria, han sido interceptados este domingo 18 de octubre, poco antes de las diez de la mañana, por la Policía Foral y la Policía Nacional en el entorno de la calle Francisco Bergamín de Pamplona. Los aficionados habían viajado a la capital navarra con motivo del partido de la novena jornada de Liga que enfrenta a su equipo con Osasuna en El Sadar.
Según las imágenes difundidas, el grupo se apeó de un autobús y echó a andar por la acera del colegio Jesuitas. Al girar hacia la calle González Tablas se encontró con los agentes, que le cerraron el paso. En el vídeo se aprecia que varios de sus integrantes llevaban distintos objetos, entre ellos palos de escoba, y que algunos iban con la cara cubierta.
Escoltados de vuelta por Francisco Bergamín
Poco después, los agentes de la Policía Nacional obligaron a los seguidores cántabros a desandar el camino por la calle Francisco Bergamín, acompañados por varios furgones policiales.
En el dispositivo participaron, en primer lugar, efectivos de los Grupos Operativos de Intervención de la Policía Foral y, más tarde, agentes de la Policía Nacional. También colaboró la Policía Municipal. El encuentro ha sido declarado de alto riesgo por la rivalidad entre ambas aficiones.
Alrededor de medio centenar de ultras del Racing de Santander, procedentes de Cantabria, han sido interceptados este domingo 18 de octubre, poco antes de las diez de la mañana, por la Policía Foral y la Policía Nacional en el entorno de la calle Francisco Bergamín de Pamplona. Los aficionados habían viajado a la capital navarra con motivo del partido de la novena jornada de Liga que enfrenta a su equipo con Osasuna en El Sadar.
Según las imágenes difundidas, el grupo se apeó de un autobús y echó a andar por la acera del colegio Jesuitas. Al girar hacia la calle González Tablas se encontró con los agentes, que le cerraron el paso. En el vídeo se aprecia que varios de sus integrantes llevaban distintos objetos, entre ellos palos de escoba, y que algunos iban con la cara cubierta.
Escoltados de vuelta por Francisco Bergamín
Poco después, los agentes de la Policía Nacional obligaron a los seguidores cántabros a desandar el camino por la calle Francisco Bergamín, acompañados por varios furgones policiales.
En el dispositivo participaron, en primer lugar, efectivos de los Grupos Operativos de Intervención de la Policía Foral y, más tarde, agentes de la Policía Nacional. También colaboró la Policía Municipal. El encuentro ha sido declarado de alto riesgo por la rivalidad entre ambas aficiones.