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Proyecto Hombre recibió un total de 385 nuevas demandas de atención sus servicios durante 2018

Fruto de este total de demandas atendidas, han sido 215 las personas que finalmente han ingresado en alguno de su recursos de tratamiento durante el año pasado, según la Memoria de Proyecto Hombre que se ha presentado en rueda de prensa

Pamplona-Iruña, 25 de junio de 2019

Proyecto Hombre ha presentado este martes su memoria relativa al año 2018 donde se reflejan los datos de esta entidad que dedica varios recursos de tratamiento de las adicciones a personas adultas.

La rueda de prensa se celebra en la víspera del día 26 de junio, declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de Drogas.

Desde la Fundación Proyecto Hombre de Navarra han comparecido Alfonso Arana, director de la misma, así como Cristina Illescas, directora del Centro de Atención Ambulatoria de Adicciones ALDATU y Pepa Palacios, directora de la Comunidad Terapéutica “Proyecto Hombre” (centro residencial) .

La Fundación Proyecto Hombre Navarra (en adelante, FPHN) ofrece itinerarios de tratamiento personalizados, adaptados a las necesidades particulares de cada persona. Para ello, la oferta de tratamiento puede incluir la permanencia en un recurso ambulatorio (el Centro Ambulatorio Aldatu), en un recurso residencial (la Comunidad Terapéutica), o en una combinación de ambos.

La alternativa de tratamiento más adecuada se establece de común acuerdo con la persona usuaria en el Servicio de Acogida y Valoración Inicial. Este servicio representa la puerta de entrada a los programas de tratamiento, y es el encargado de realizar una primera valoración del caso que permita diseñar la modalidad de tratamiento más oportuna. Este trabajo se realiza en coordinación con los recursos sociales y sanitarios de Navarra (principalmente con la red de salud mental), y tratando de incorporar en el proceso a familiares y /o personas allegadas a la persona afectada, siempre que fuera posible.

Los dos grandes dispositivos o centros de tratamiento son la Comunidad Terapéutica Proyecto Hombre en Estella, para personas que por su situación personal y social y/o por las características de su adicción necesitan abandonar por un tiempo su entorno habitual y seguir un tratamiento residencial. Cuenta con una capacidad de 46 plazas, de las cuales 35 están concertadas con el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra

Junto a ella, se ubica el Centro de Atención Ambulatoria ALDATU, en Pamplona, para personas que durante todo o parte de su tratamiento pueden compaginar sus actividades cotidianas con la participación en un tratamiento de deshabituación, mediante entrevistas individuales y participación en grupos. Cuenta con 130 plazas, 24 de ellas concertadas con el Departamento de Salud del Gobierno de Navarra.

En 2018, Proyecto Hombre ha recibido un total de 385 nuevas demandas de atención en el servicio de Acogida y Valoración Inicial, que representa la “puerta de entrada” a sus centros de tratamiento. Este servicio ofrece un espacio de acogida, escucha e información sobre el funcionamiento a las personas interesadas, bien por padecer un problema de adicción, o bien por tratarse de personas allegadas a personas que lo padecen, y que desean recibir orientación y apoyo.

Fruto de este total de demandas atendidas, han sido 215 las personas que finalmente han ingresado en alguno de estos recursos de tratamiento durante 2018.

Además de las demandas recibidas en la propia sede, Proyecto Hombre ofrece un servicio de atención individual en la Prisión de Pamplona mediante entrevistas a personas reclusas con el fin de promover y facilitar su acceso a estos tratamientos como medida alternativa al cumplimiento de su condena en la prisión, cuando legalmente fuera posible. En este servicio han tenido un total de 45 demandas durante el año 2018.

Así, en 2018 han atendido a un total de 375 personas en suss programas de tratamiento para adultos y el número de personas con problemas de adicción que han recibido tratamiento en esta entidad en 2018 ha sido de 375.

A esta cifra hay que sumar los familiares y allegados de estas personas que han participado en el tratamiento, y que constituyen un grupo de aproximadamente 800 personas más. Como han relatado, la intervención con familiares y allegados constituye un elemento clave en el tratamiento en Proyecto Hombre, e incluye actividades de carácter individual y grupal a lo largo de todo el proceso.

De los 375 casos atendidos, 215 se corresponden con nuevas admisiones a tratamiento en 2018 (76 en “Proyecto Hombre” y 139 en “Aldatu”), mientras que el resto se trata de personas procedentes del año anterior. Este número de nuevas admisiones es muy similar al del año anterior, presentando variaciones muy poco significativas. El 35,4% de las admisiones se han producido en el programa de Comunidad Terapéutica (Proyecto Hombre), frente al 64,6% del Programa Ambulatorio (Aldatu).

La gran mayoría de las personas atendidas eran hombres (82%), frente a un 18% de mujeres. No obstante, en 2018 ha aumentado la presencia de mujeres respecto a años anteriores, algo especialmente significativo puesto que mantenemos la impresión de que las mujeres tienen más dificultades para acceder y para permanecer en los tratamientos, lo cual nos exige hacer un esfuerzo para facilitar esta accesibilidad.

La edad media de las personas atendidas ha sido más baja que el año anterior, situándose en los 37,5 años. Por géneros, sin embargo, existen diferencias significativas. Mientras que entre los hombres la edad media en 2018 ha sido de 35,9 años, entre las mujeres ha sido de 44,6 años.

Aseguran que «las mujeres acceden más tarde al tratamiento, y además lo hacen presentando un mayor deterioro» y añaden que precisamente en 2018 se ha puesto en marcha un grupo de trabajo con el objetivo de facilitar la accesibilidad al tratamiento de las mujeres y su permanencia en los centros de tratamiento, mejorando su efectividad.

Las altas tasas de desempleo entre las personas atendidas les impulsaron a desarrollar en 2017 un servicio de inserción sociolaboral, de cuya actividad en 2018 daremos cuenta en un apartado posterior de este dossier.

La sustancia Principal que motiva la demanda: en primer lugar el alcohol (y especialmente en el caso de las mujeres), y es habitual el consumo simultáneo de varias sustancias.

El alcohol continúa siendo la principal sustancia referida por las personas usuarias como motivo de la demanda, seguido de la cocaína, las anfetaminas y el cannabis.

Estos datos se refieren a la sustancia principal de consumo referida por las propias personas demandantes de tratamiento. Sin embargo, cuando evaluamos el problema al detalle nos encontramos en la mayor parte de los casos un consumo simultáneo de varias sustancias que en un alto porcentaje de casos se corresponderían de forma independiente con criterios diagnósticos de abuso o dependencia para cada una de ellas.

Así, por ejemplo, el 76,9% de las personas atendidas en el programa ambulatorio en 2018 presentaban problemas con más de una sustancia, siendo el alcohol y el cannabis, por este orden, las sustancias-problema que más comúnmente acompañan a la sustancia motivo de la demanda.

Respecto a las diferencias en función del género, el alcohol representa la droga principal que motiva la demanda tanto en hombres como en mujeres, si bien en el caso de los hombres los estimulantes considerados en su conjunto (cocaína más anfetaminas/speed) superan al alcohol como droga principal.

En el caso de las mujeres, sin embargo, el alcohol constituye la demanda principal con mayor claridad, representando el 59% de los casos.

Yo no lo tiro

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