Últimas noticias

Siete entidades locales todavía tienen vigentes menciones honoríficas del franquismo

El Instituto Navarro de la Memoria además, ha instado a la anulación de tres acuerdos de expulsión de vecinos y vecinas que fueron considerados “indeseables”, como forma de reparación a familias que sufrieron la represión del franquismo

Pamplona-Iruña, 14 de mayo de 2019


El Gobierno de Navarra, en colaboración con las entidades locales, sigue avanzando en un proceso de democratización del espacio público con la retirada de simbología franquista.

En este sentido, la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos ha querido ayudar en la localización de menciones honoríficas como alcaldes adoptivos y predilectos, alcaldes honorarios o medallas de oro de la localidad, unos nombramientos menos “visibles” que otro tipo de simbología. Para ello, ha continuado con la investigación en 20 ayuntamientos que en los años del golpe militar tenían entre 1500 y 2500 habitantes.

En esta segunda fase del proyecto, que comenzó revisando todas las actas de casi 30 municipios de más de 2500 habitantes, se ha comprobado que Francisco Franco seguía siendo Hijo adoptivo y predilecto de 4 entidades locales (Esteribar, Lumbier, Marcilla, Miranda de Arga) y José Luis de Arrese lo era de otro más (Marcilla).

El Programa de retirada de simbología franquista responde a un mandato legal, en cumplimiento de la Ley Foral 33/2013 de 26 de noviembre, de reconocimiento y reparación moral de las ciudadanas y ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936. Pero este Programa es también fruto de la convicción del Gobierno de Navarra y de la gran mayoría de la ciudadanía navarra de que una sociedad como la navarra debe profundizar en ese esfuerzo democratizador retirando del espacio público de nuestros municipios la simbología franquista.

Vecinos “indeseables”

Al mismo tiempo, el trabajo ha arrojado luz sobre varios acuerdos municipales en fechas cercanas al golpe militar por los que se expulsaba a vecinos y vecinas de tres localidades (Los Arcos, Marcilla y Ribaforada) por su afinidad política con formaciones políticas que no apoyaron a las fuerzas sublevadas.

Los acuerdos, de 1936 y 1937, calificaban a dichos vecinos de “indeseables” y los contemplaban como un “peligro para el orden público”. Algunas de estas personas serían asesinadas por esta misma razón. La comunicación remitida a estos ayuntamientos sugiere la oportunidad de anular dichos acuerdos “como forma de reparación a unas familias que sufrieron la represión simplemente por tener unas ideas distintas a las que profesaban quienes secundaron el golpe militar”.

Casi 20 menciones retiradas

En la primera fase de este proyecto del Instituto Navarro de la Memoria, se revisaron las actas de los municipios de más de 2500 habitantes. En aquella ocasión, se comprobó que seguían vigentes 20 menciones honoríficas en un total de 17 municipios. Buena parte de aquellas menciones, entre el 75% y el 80%, ya han sido anuladas a lo largo de estos meses gracias a la colaboración y buena disposición que, en general, han mostrado las entidades locales con este proceso de democratización del espacio público y de reparación a las víctimas de la violencia del franquismo.

"

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.