La Comisión ha adoptado, por primera vez, una lista de 47 proyectos estratégicos para impulsar las capacidades estratégicas internas de materias primas, lo que a su vez reforzará la cadena de valor europea de las materias primas y diversificará las fuentes de suministro.Siete de estos proyectos están en minas de España, en comunidades como Extremadura, Andalucía, Castilla-la Mancha y Galicia
Los nuevos proyectos estratégicos marcan un hito importante en la aplicación del Reglamento de Materias Primas Fundamentales, cuyo objetivo es garantizar que la extracción, el procesamiento y el reciclado de materias primas estratégicas que se realicen en Europa cubran respectivamente el 10 %, el 40 % y el 25 % de la demanda de la UE a más tardar en 2030. Al ayudar a Europa a cumplir estos objetivos, los nuevos proyectos estratégicos contribuyen significativamente a nuestras transiciones verde y digital, al tiempo que apoyan a la industria europea de la defensa y a las industrias aeroespaciales.
El vicepresidente ejecutivo de Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, ha declarado: «Las materias primas se sitúan en la primera etapa de nuestras cadenas de suministro más estratégicas. También son indispensables para la descarbonización de nuestro continente. Pero hoy en día Europa depende de terceros países para muchas de las materias primas que más necesita. Debemos aumentar nuestra propia producción, diversificar nuestro suministro exterior y crear reservas. Hoy hemos identificado 47 nuevos proyectos estratégicos que, por primera vez, nos ayudarán a asegurar nuestro propio suministro interno de materias primas. Es un momento histórico para la soberanía de Europa como potencia industrial».
Los 47 nuevos proyectos estratégicos están ubicados en trece Estados miembros de la Unión Europea: Bélgica, Chequia, Alemania, Estonia, Grecia, España, Francia, Italia, Polonia, Portugal, Rumanía, Finlandia y Suecia. Estos proyectos se han seleccionado porque contribuyen al suministro seguro de materias primas estratégicas de la UE, cumplen los criterios medioambientales, sociales y de gobernanza y son técnicamente viables. Además, los proyectos seleccionados también han demostrado claros beneficios transfronterizos para la Unión.