Aspace Navarra y Acción Social de Caja Rural de Navarra han presentado este jueves en Lekaroz el balance del primer año de HORIS, un proyecto que convierte la inclusión en una experiencia real de convivencia entre alumnado con y sin discapacidad y que inicia ahora su segunda edición.
En estos primeros doce meses se han desarrollado 11 tandas de convivencia en las que han participado 329 personas de 17 centros educativos, entre ellas 275 alumnas y alumnos. A lo largo de tres días y dos noches, los participantes comparten actividades y espacios cotidianos que favorecen el encuentro, el conocimiento mutuo y el aprendizaje de igual a igual.
El acto ha reunido a representantes de Aspace Navarra, de Acción Social de Caja Rural de Navarra, del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, de la Universidad Pública de Navarra, de la Universidad de Navarra y de varios de los centros educativos participantes.
«Que pudieran mirarse y verse»
La directora general de Aspace Navarra, Blanca Elizalde, ha recordado que HORIS nació con un objetivo muy concreto: generar oportunidades reales de encuentro. "Queríamos que el alumnado con y sin discapacidad pudiera mirarse y verse, descubrir todo lo que le une en lugar de centrarse en aquello que le diferencia y compartir experiencias propias de cualquier joven de su edad", ha señalado.
Elizalde ha destacado también la importancia de facilitar este tipo de experiencias a personas que, especialmente cuando presentan grandes necesidades de apoyo, no siempre han podido acceder a ellas. Además, ha reafirmado la apuesta de Aspace Navarra por seguir trabajando desde la educación para generar oportunidades de participación, convivencia y aprendizaje compartido.
Por su parte, el representante de Acción Social de Caja Rural de Navarra, Juan Mari Ayechu, ha puesto en valor la colaboración que ha permitido desarrollar el proyecto desde su nacimiento. "Apoyar HORIS significa apostar por oportunidades reales para que jóvenes con y sin discapacidad puedan conocerse, convivir y aprender conjuntamente. Los resultados de este primer año muestran el valor de generar estos espacios y nos animan a continuar acompañando un proyecto que lleva la inclusión a la práctica", ha afirmado.
El proyecto, desde diferentes miradas
La jornada ha incluido una mesa redonda en la que han participado Marijose Aliaga, directora del Área de Innovación Social de Aspace Navarra y responsable del proyecto; Natalia Couto, coordinadora de Tantaka en la Universidad de Navarra; Javier Monzón, profesor de Audición y Lenguaje de la Universidad Pública de Navarra y padre de una participante; Amaya Irureta, profesora del IES Torre Basoko; y Elisa Sotes, profesora del colegio García Galdeano.
La conversación ha permitido conocer HORIS desde la perspectiva de la entidad, las universidades, las familias y los centros educativos. Entre los temas abordados han estado la evolución del proyecto, el impacto de la convivencia en la forma de relacionarse con las personas con discapacidad, la confianza de las familias para participar y los cambios que los centros han observado en su alumnado tras la experiencia.
Cierre institucional
El cierre ha corrido a cargo de Miguel Ibáñez, director del Servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra. "La educación inclusiva necesita oportunidades para convivir, participar y aprender conjuntamente. Proyectos como HORIS generan experiencias compartidas entre alumnado con y sin discapacidad y nos muestran un camino para seguir avanzando hacia una educación basada en la convivencia, la participación y la igualdad", ha señalado.
Tras su primer año, el proyecto inicia una nueva edición con el objetivo de dar continuidad a la experiencia, ampliar la participación de los centros educativos y avanzar hacia una inclusión que no se limite a explicarse, sino que pueda experimentarse en primera persona.
Aspace Navarra y Acción Social de Caja Rural de Navarra han presentado este jueves en Lekaroz el balance del primer año de HORIS, un proyecto que convierte la inclusión en una experiencia real de convivencia entre alumnado con y sin discapacidad y que inicia ahora su segunda edición.
En estos primeros doce meses se han desarrollado 11 tandas de convivencia en las que han participado 329 personas de 17 centros educativos, entre ellas 275 alumnas y alumnos. A lo largo de tres días y dos noches, los participantes comparten actividades y espacios cotidianos que favorecen el encuentro, el conocimiento mutuo y el aprendizaje de igual a igual.
El acto ha reunido a representantes de Aspace Navarra, de Acción Social de Caja Rural de Navarra, del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, de la Universidad Pública de Navarra, de la Universidad de Navarra y de varios de los centros educativos participantes.
«Que pudieran mirarse y verse»
La directora general de Aspace Navarra, Blanca Elizalde, ha recordado que HORIS nació con un objetivo muy concreto: generar oportunidades reales de encuentro. "Queríamos que el alumnado con y sin discapacidad pudiera mirarse y verse, descubrir todo lo que le une en lugar de centrarse en aquello que le diferencia y compartir experiencias propias de cualquier joven de su edad", ha señalado.
Elizalde ha destacado también la importancia de facilitar este tipo de experiencias a personas que, especialmente cuando presentan grandes necesidades de apoyo, no siempre han podido acceder a ellas. Además, ha reafirmado la apuesta de Aspace Navarra por seguir trabajando desde la educación para generar oportunidades de participación, convivencia y aprendizaje compartido.
Por su parte, el representante de Acción Social de Caja Rural de Navarra, Juan Mari Ayechu, ha puesto en valor la colaboración que ha permitido desarrollar el proyecto desde su nacimiento. "Apoyar HORIS significa apostar por oportunidades reales para que jóvenes con y sin discapacidad puedan conocerse, convivir y aprender conjuntamente. Los resultados de este primer año muestran el valor de generar estos espacios y nos animan a continuar acompañando un proyecto que lleva la inclusión a la práctica", ha afirmado.
El proyecto, desde diferentes miradas
La jornada ha incluido una mesa redonda en la que han participado Marijose Aliaga, directora del Área de Innovación Social de Aspace Navarra y responsable del proyecto; Natalia Couto, coordinadora de Tantaka en la Universidad de Navarra; Javier Monzón, profesor de Audición y Lenguaje de la Universidad Pública de Navarra y padre de una participante; Amaya Irureta, profesora del IES Torre Basoko; y Elisa Sotes, profesora del colegio García Galdeano.
La conversación ha permitido conocer HORIS desde la perspectiva de la entidad, las universidades, las familias y los centros educativos. Entre los temas abordados han estado la evolución del proyecto, el impacto de la convivencia en la forma de relacionarse con las personas con discapacidad, la confianza de las familias para participar y los cambios que los centros han observado en su alumnado tras la experiencia.
Cierre institucional
El cierre ha corrido a cargo de Miguel Ibáñez, director del Servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra. "La educación inclusiva necesita oportunidades para convivir, participar y aprender conjuntamente. Proyectos como HORIS generan experiencias compartidas entre alumnado con y sin discapacidad y nos muestran un camino para seguir avanzando hacia una educación basada en la convivencia, la participación y la igualdad", ha señalado.
Tras su primer año, el proyecto inicia una nueva edición con el objetivo de dar continuidad a la experiencia, ampliar la participación de los centros educativos y avanzar hacia una inclusión que no se limite a explicarse, sino que pueda experimentarse en primera persona.