Pamplona Actual

La juez envía a la cárcel al alumno detenido por apuñalar a un compañero en un instituto de Pamplona

El juez aprecia indicios de homicidio en grado de tentativa y premeditación; el detenido admitió los hechos y alega insultos racistas previos

  • Policia en Maria Ana Sanz -

Una navaja comprada dos días antes y varias puñaladas en un pasillo lleno de estudiantes. Así describe un juzgado de Pamplona la agresión ocurrida el martes 29 de septiembre en un centro educativo de la ciudad, y por la que este jueves ha enviado a prisión provisional, comunicada y sin fianza, al alumno detenido como presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa.

Los hechos, según el auto

Según recoge el auto de la magistrada basado en el atestado de la Policía Municipal, el detenido accedió al centro Maria Ana Sanz, en la Txantrea, sobre las 8:10 horas del martes con una navaja que había comprado dos días antes. Se acercó a un compañero de clase de 16 años y, siempre según el relato judicial, le dijo «deja de hablar mal de mí» y «¿quieres tener problemas? ¿seguro?». Después le agarró del pecho con una mano y con la otra le apuñaló dos veces en el abdomen.

Como consecuencia, el joven sufrió dos heridas por arma blanca en la zona abdominal, una laceración hepática y una probable lesión en el colon, entre otras lesiones recogidas en el parte médico que obra en la causa. El detenido abandonó el centro y fue localizado poco después en las inmediaciones. La navaja apareció debajo de un vehículo estacionado cerca.

Testigos, cámaras y un aviso previo

El auto sostiene que la versión de la víctima ha sido corroborada por varios testigos presenciales, ya que en el momento del ataque había muchos estudiantes en los pasillos. También por las cámaras del centro, que según el juzgado muestran con claridad cómo el detenido se aproximó y agredió a la víctima sin que esta pudiera repeler el ataque.

Consta además la declaración de un testigo que afirma que el detenido le dijo días antes «mañana lo voy a apuñalar» y le enseñó la navaja. Ese testigo asegura que el presunto autor subió a Instagram una historia en la que anunciaba que iba a ir a prisión. El detenido accedió a que se le tomaran muestras biológicas para cotejarlas con los vestigios hallados.

«Un calentón» y acusaciones de insultos racistas

Este jueves, ante el juzgado y asistido por su letrado, el detenido reconoció los hechos. Alegó que la agresión fue «un calentón» derivado de insultos racistas que habría recibido los días previos por parte de la víctima.

Por qué se decreta la prisión

La magistrada califica inicialmente los hechos como homicidio en grado de tentativa, con una pena de hasta diez años de prisión. Lo fundamenta en la gravedad de las lesiones y de las zonas del cuerpo afectadas, en la violencia de la agresión y en la voluntad de acabar con la vida de la víctima. Añade que el detenido actuó de forma sorpresiva y habiendo premeditado su acción.

Para acordar la prisión sin fianza, el auto señala dos motivos. Por un lado, evitar el riesgo de fuga, dada la gravedad de los hechos y las penas que podrían imponerse. Por otro, proteger a la víctima y evitar la reiteración delictiva, teniendo en cuenta que ambos comparten centro escolar, que el detenido habría amenazado con apuñalarlo y que existe una manifiesta enemistad entre ellos.

El juzgado ha rechazado por ahora la orden de protección que solicitó la víctima, al estar ya decretada la prisión provisional. Podrá reconsiderarse si cambia la situación personal del detenido. Se ha librado mandamiento al Centro Penitenciario de Pamplona I.

El auto no es firme. Contra él cabe recurso de reforma ante el propio juzgado en tres días, o de apelación ante la Audiencia Provincial de Navarra en los cinco días siguientes a la notificación.

 

Una navaja comprada dos días antes y varias puñaladas en un pasillo lleno de estudiantes. Así describe un juzgado de Pamplona la agresión ocurrida el martes 29 de septiembre en un centro educativo de la ciudad, y por la que este jueves ha enviado a prisión provisional, comunicada y sin fianza, al alumno detenido como presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa.

Los hechos, según el auto

Según recoge el auto de la magistrada basado en el atestado de la Policía Municipal, el detenido accedió al centro Maria Ana Sanz, en la Txantrea, sobre las 8:10 horas del martes con una navaja que había comprado dos días antes. Se acercó a un compañero de clase de 16 años y, siempre según el relato judicial, le dijo «deja de hablar mal de mí» y «¿quieres tener problemas? ¿seguro?». Después le agarró del pecho con una mano y con la otra le apuñaló dos veces en el abdomen.

Como consecuencia, el joven sufrió dos heridas por arma blanca en la zona abdominal, una laceración hepática y una probable lesión en el colon, entre otras lesiones recogidas en el parte médico que obra en la causa. El detenido abandonó el centro y fue localizado poco después en las inmediaciones. La navaja apareció debajo de un vehículo estacionado cerca.

Testigos, cámaras y un aviso previo

El auto sostiene que la versión de la víctima ha sido corroborada por varios testigos presenciales, ya que en el momento del ataque había muchos estudiantes en los pasillos. También por las cámaras del centro, que según el juzgado muestran con claridad cómo el detenido se aproximó y agredió a la víctima sin que esta pudiera repeler el ataque.

Consta además la declaración de un testigo que afirma que el detenido le dijo días antes «mañana lo voy a apuñalar» y le enseñó la navaja. Ese testigo asegura que el presunto autor subió a Instagram una historia en la que anunciaba que iba a ir a prisión. El detenido accedió a que se le tomaran muestras biológicas para cotejarlas con los vestigios hallados.

«Un calentón» y acusaciones de insultos racistas

Este jueves, ante el juzgado y asistido por su letrado, el detenido reconoció los hechos. Alegó que la agresión fue «un calentón» derivado de insultos racistas que habría recibido los días previos por parte de la víctima.

Por qué se decreta la prisión

La magistrada califica inicialmente los hechos como homicidio en grado de tentativa, con una pena de hasta diez años de prisión. Lo fundamenta en la gravedad de las lesiones y de las zonas del cuerpo afectadas, en la violencia de la agresión y en la voluntad de acabar con la vida de la víctima. Añade que el detenido actuó de forma sorpresiva y habiendo premeditado su acción.

Para acordar la prisión sin fianza, el auto señala dos motivos. Por un lado, evitar el riesgo de fuga, dada la gravedad de los hechos y las penas que podrían imponerse. Por otro, proteger a la víctima y evitar la reiteración delictiva, teniendo en cuenta que ambos comparten centro escolar, que el detenido habría amenazado con apuñalarlo y que existe una manifiesta enemistad entre ellos.

El juzgado ha rechazado por ahora la orden de protección que solicitó la víctima, al estar ya decretada la prisión provisional. Podrá reconsiderarse si cambia la situación personal del detenido. Se ha librado mandamiento al Centro Penitenciario de Pamplona I.

El auto no es firme. Contra él cabe recurso de reforma ante el propio juzgado en tres días, o de apelación ante la Audiencia Provincial de Navarra en los cinco días siguientes a la notificación.