El Transporte Urbano Comarcal (villavesas) pondrá en marcha este jueves 8 de octubre su nuevo servicio nocturno, que amplía la cobertura de la red y mejora la oferta existente. Desde ese día, 15 de las 16 líneas nocturnas darán servicio todas las noches, frente a las 11 actuales.
Los cambios han sido presentados este lunes por el presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, David Campión, y por el director de Transporte de la entidad, Jesús Velasco, quienes han señalado que con ellos se culmina un proceso iniciado en septiembre de 2024, cuando el número de líneas nocturnas pasó de 10 a 16 para llegar a barrios y localidades que hasta entonces no tenían servicio. Ambos han destacado la relevancia de las novedades en un servicio que registra una demanda creciente: en 2025 realizó 1.134.986 viajes, el 2,5% del total, un 4,6% más que el año anterior.
Nuevos barrios y localidades
El servicio nocturno seguirá contando con 16 líneas, que llegarán por primera vez a varias zonas de Pamplona y de la Comarca. La N2 dará servicio a Villava, en la calle Las Eras, y la N9 a Buztintxuri. La N13 llegará a Mugartea y Entremutilvas, en Aranguren, a Ezkaba, en la calle Canal, y a la Txantrea, en las calles Juan de Tarazona y Padre Adoáin. La N14 acercará el servicio a la urbanización Itaroa, en Gorráiz, y la N16 lo hará a la Rochapea, en la calle Bernardino Tirapu, y a la Milagrosa.
Más frecuencias y recorridos ampliados
A estas novedades se suman mejoras en la oferta actual. La N2 amplía su recorrido hasta Villava y la N5 hasta Barañáin, y ambas compartirán un tramo común entre el centro de Pamplona y Burlada, similar al de la línea diurna L4, con una frecuencia de 15 minutos. La N3, que une la plaza de las Merindades con Noáin y Beriáin, pasará de 60 a 30 minutos de frecuencia los sábados, mientras que la N10, entre la calle Cortes de Navarra y Sarriguren, pasará de 30 a 20 minutos.
En Lezkairu se duplicará el servicio por la avenida Juan Pablo II, con las líneas N8 y N11, y se incorporará uno nuevo por la calle Valle de Egüés con la N13, con parada de referencia en el número 3 de la plaza de las Merindades. La N14 tendrá un recorrido más directo por la carretera de Sarriguren hasta la urbanización de Itaroa.
En Cizur Menor, con la N12, y en Olloki, con la extensión de la N5, el servicio pasará a prestarse todas las noches, con un viaje adicional los jueves, viernes y sábados, con servicios cada 90 minutos. En Arre, con la extensión de la N2, y en Cordovilla, con la N15, se suma un viaje más a la oferta actual, también con servicios cada 90 minutos.
La línea N1 no cambia, porque ya fue mejorada en actuaciones anteriores, y las líneas N6, N7 y N8 modifican algunas de sus paradas en el centro de Pamplona, por lo que se recomienda a los usuarios consultar la información detallada.
Nuevas paradas y refuerzo de autobuses
Se crea además una nueva parada en la calle Cataluña, frente al aparcamiento de la UPNA, para dar servicio al barrio de Arrosadia, que también se incorporará a las líneas diurnas L1, L6 y L9. En la carretera de Sarriguren se habilita una pareja de paradas para la N14 y las diurnas L18 y L23. La nueva red tiene también en cuenta la configuración viaria del nuevo paseo de Sarasate, por donde seguirá pasando la N7, y redistribuye el resto de las líneas que antes circulaban por él.
Con estos cambios, las noches de los sábados contarán con 33 autobuses, frente a los 25 que prestaban servicio hasta ahora. Todas las líneas mantendrán el servicio de paradas a demanda para mujeres, vigente desde 2022.
Toda la información está disponible en la web y en la aplicación Tu Villavesa, así como en los avisos colocados en las paradas.
Una reorganización iniciada en 2024
La primera fase de la reconfiguración se abordó en septiembre de 2024, cuando el servicio nocturno llegó a Cizur Menor, Olloki, Arre, Cordovilla y Artica, así como a los barrios de Etxabakoitz, Nuevo Artica, Artiberri y Santa María la Real. En marzo de 2026 se comenzó a dar servicio a Ansoáin con la N7. Esta última fase pretende atender otras muchas demandas históricas de servicio.
El Transporte Urbano Comarcal (villavesas) pondrá en marcha este jueves 8 de octubre su nuevo servicio nocturno, que amplía la cobertura de la red y mejora la oferta existente. Desde ese día, 15 de las 16 líneas nocturnas darán servicio todas las noches, frente a las 11 actuales.
Los cambios han sido presentados este lunes por el presidente de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, David Campión, y por el director de Transporte de la entidad, Jesús Velasco, quienes han señalado que con ellos se culmina un proceso iniciado en septiembre de 2024, cuando el número de líneas nocturnas pasó de 10 a 16 para llegar a barrios y localidades que hasta entonces no tenían servicio. Ambos han destacado la relevancia de las novedades en un servicio que registra una demanda creciente: en 2025 realizó 1.134.986 viajes, el 2,5% del total, un 4,6% más que el año anterior.
Nuevos barrios y localidades
El servicio nocturno seguirá contando con 16 líneas, que llegarán por primera vez a varias zonas de Pamplona y de la Comarca. La N2 dará servicio a Villava, en la calle Las Eras, y la N9 a Buztintxuri. La N13 llegará a Mugartea y Entremutilvas, en Aranguren, a Ezkaba, en la calle Canal, y a la Txantrea, en las calles Juan de Tarazona y Padre Adoáin. La N14 acercará el servicio a la urbanización Itaroa, en Gorráiz, y la N16 lo hará a la Rochapea, en la calle Bernardino Tirapu, y a la Milagrosa.
Más frecuencias y recorridos ampliados
A estas novedades se suman mejoras en la oferta actual. La N2 amplía su recorrido hasta Villava y la N5 hasta Barañáin, y ambas compartirán un tramo común entre el centro de Pamplona y Burlada, similar al de la línea diurna L4, con una frecuencia de 15 minutos. La N3, que une la plaza de las Merindades con Noáin y Beriáin, pasará de 60 a 30 minutos de frecuencia los sábados, mientras que la N10, entre la calle Cortes de Navarra y Sarriguren, pasará de 30 a 20 minutos.
En Lezkairu se duplicará el servicio por la avenida Juan Pablo II, con las líneas N8 y N11, y se incorporará uno nuevo por la calle Valle de Egüés con la N13, con parada de referencia en el número 3 de la plaza de las Merindades. La N14 tendrá un recorrido más directo por la carretera de Sarriguren hasta la urbanización de Itaroa.
En Cizur Menor, con la N12, y en Olloki, con la extensión de la N5, el servicio pasará a prestarse todas las noches, con un viaje adicional los jueves, viernes y sábados, con servicios cada 90 minutos. En Arre, con la extensión de la N2, y en Cordovilla, con la N15, se suma un viaje más a la oferta actual, también con servicios cada 90 minutos.
La línea N1 no cambia, porque ya fue mejorada en actuaciones anteriores, y las líneas N6, N7 y N8 modifican algunas de sus paradas en el centro de Pamplona, por lo que se recomienda a los usuarios consultar la información detallada.
Nuevas paradas y refuerzo de autobuses
Se crea además una nueva parada en la calle Cataluña, frente al aparcamiento de la UPNA, para dar servicio al barrio de Arrosadia, que también se incorporará a las líneas diurnas L1, L6 y L9. En la carretera de Sarriguren se habilita una pareja de paradas para la N14 y las diurnas L18 y L23. La nueva red tiene también en cuenta la configuración viaria del nuevo paseo de Sarasate, por donde seguirá pasando la N7, y redistribuye el resto de las líneas que antes circulaban por él.
Con estos cambios, las noches de los sábados contarán con 33 autobuses, frente a los 25 que prestaban servicio hasta ahora. Todas las líneas mantendrán el servicio de paradas a demanda para mujeres, vigente desde 2022.
Toda la información está disponible en la web y en la aplicación Tu Villavesa, así como en los avisos colocados en las paradas.
Una reorganización iniciada en 2024
La primera fase de la reconfiguración se abordó en septiembre de 2024, cuando el servicio nocturno llegó a Cizur Menor, Olloki, Arre, Cordovilla y Artica, así como a los barrios de Etxabakoitz, Nuevo Artica, Artiberri y Santa María la Real. En marzo de 2026 se comenzó a dar servicio a Ansoáin con la N7. Esta última fase pretende atender otras muchas demandas históricas de servicio.