Pamplona Actual

Mohamed VI avisa a España de que no aceptará presiones ni chantajes a pocos días de la visita de los Reyes a Ceuta

El monarca denuncia la "instrumentalización" de la crisis y da por superado el modelo migratorio, días antes de la visita de los Reyes a Ceuta

  • El rey Mohhamed en su visita a España en 2022 -

El rey Mohamed VI de Marruecos ha roto su silencio sobre la crisis migratoria de Ceuta y ha lanzado un mensaje de advertencia a España: la cooperación entre ambos países es "una elección soberana y un compromiso voluntario" que no puede estar sujeta a "ninguna presión, amenaza ni chantaje".

El monarca alauí ha intervenido este viernes en la apertura de la nueva legislatura parlamentaria, tras las elecciones celebradas el 23 de septiembre. Es su primera intervención pública desde la entrada masiva de más de 80.000 migrantes, en su mayoría marroquíes, en Ceuta los días 30 y 31 de julio.

"La colaboración es una elección soberana y un compromiso voluntario, que no puede estar sujeto a ninguna presión ni amenaza, ni a ningún chantaje", ha afirmado el rey, según la transcripción difundida por la agencia estatal MAP y recogida por RTVE.

Mohamed VI no ha citado expresamente a Ceuta, pero se ha referido de forma inequívoca a los acontecimientos del verano. Ha denunciado la "instrumentalización" de la crisis por parte de "ciertos círculos políticos y mediáticos" españoles y ha criticado sus "declaraciones irresponsables" y la "flagrante explotación" de la situación.

Un modelo "superado"

El rey ha reconocido que el actual modelo de cooperación migratoria con España está "superado". Ha asegurado que las "crisis recurrentes" demuestran que este enfoque "ha llegado a sus límites", aunque ha subrayado que la relación bilateral ha registrado "importantes avances" en distintos ámbitos, entre ellos la lucha contra la inmigración irregular.

Mohamed VI ha atribuido las dificultades actuales a "ciertas disposiciones legales anticuadas" y a "decisiones judiciales alejadas de la realidad" adoptadas en España. Según su versión, esa situación dificulta la repatriación de menores y de personas que, en su opinión, "usurpan el estatus de refugiados", y favorece a las redes criminales.

A las puertas de la visita de los Reyes

Las palabras del monarca llegan pocos días antes de la visita prevista de los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, a Ceuta el 13 de octubre y a Melilla el 14. Mohamed VI no ha aludido directamente a ese viaje, aunque su discurso se produce en un momento de máxima sensibilidad diplomática entre Rabat y Madrid.

La crisis de julio dejó a Ceuta en una emergencia humanitaria y policial sin precedentes recientes. Más de dos meses después, la ciudad no ha recuperado por completo la normalidad y persisten las tensiones por la repatriación de menores marroquíes no acompañados.

Una "nueva visión estratégica"

El rey ha anunciado que Marruecos propondrá a sus socios una "nueva visión estratégica" sobre migración, desarrollo, competitividad y estabilidad regional. Con ello, Rabat parece querer trasladar el debate desde la gestión de la crisis de Ceuta hacia un marco bilateral más amplio, sin renunciar a marcar límites claros a España.

El mensaje combina una crítica frontal a sectores políticos y mediáticos españoles con una reivindicación de Marruecos como "socio responsable, fiable y preocupado por honrar sus compromisos".

Lectura diplomática

El discurso refleja la posición habitual de Rabat: defender la cooperación con España como una decisión soberana y no como una concesión condicionada por la presión exterior. Al mismo tiempo, el monarca traslada la responsabilidad de los obstáculos en las repatriaciones a las normas y a las decisiones judiciales españolas, un punto que previsiblemente generará rechazo en sectores políticos y jurídicos españoles.

La visita de Felipe VI y Letizia a Ceuta y Melilla adquiere ahora un significado adicional. No será solo un acto institucional de apoyo a las ciudades autónomas, sino también una prueba de la capacidad de Madrid para sostener su posición ante un socio que acaba de advertir, en público, que no aceptará "chantajes".

El rey Mohamed VI de Marruecos ha roto su silencio sobre la crisis migratoria de Ceuta y ha lanzado un mensaje de advertencia a España: la cooperación entre ambos países es "una elección soberana y un compromiso voluntario" que no puede estar sujeta a "ninguna presión, amenaza ni chantaje".

El monarca alauí ha intervenido este viernes en la apertura de la nueva legislatura parlamentaria, tras las elecciones celebradas el 23 de septiembre. Es su primera intervención pública desde la entrada masiva de más de 80.000 migrantes, en su mayoría marroquíes, en Ceuta los días 30 y 31 de julio.

"La colaboración es una elección soberana y un compromiso voluntario, que no puede estar sujeto a ninguna presión ni amenaza, ni a ningún chantaje", ha afirmado el rey, según la transcripción difundida por la agencia estatal MAP y recogida por RTVE.

Mohamed VI no ha citado expresamente a Ceuta, pero se ha referido de forma inequívoca a los acontecimientos del verano. Ha denunciado la "instrumentalización" de la crisis por parte de "ciertos círculos políticos y mediáticos" españoles y ha criticado sus "declaraciones irresponsables" y la "flagrante explotación" de la situación.

Un modelo "superado"

El rey ha reconocido que el actual modelo de cooperación migratoria con España está "superado". Ha asegurado que las "crisis recurrentes" demuestran que este enfoque "ha llegado a sus límites", aunque ha subrayado que la relación bilateral ha registrado "importantes avances" en distintos ámbitos, entre ellos la lucha contra la inmigración irregular.

Mohamed VI ha atribuido las dificultades actuales a "ciertas disposiciones legales anticuadas" y a "decisiones judiciales alejadas de la realidad" adoptadas en España. Según su versión, esa situación dificulta la repatriación de menores y de personas que, en su opinión, "usurpan el estatus de refugiados", y favorece a las redes criminales.

A las puertas de la visita de los Reyes

Las palabras del monarca llegan pocos días antes de la visita prevista de los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, a Ceuta el 13 de octubre y a Melilla el 14. Mohamed VI no ha aludido directamente a ese viaje, aunque su discurso se produce en un momento de máxima sensibilidad diplomática entre Rabat y Madrid.

La crisis de julio dejó a Ceuta en una emergencia humanitaria y policial sin precedentes recientes. Más de dos meses después, la ciudad no ha recuperado por completo la normalidad y persisten las tensiones por la repatriación de menores marroquíes no acompañados.

Una "nueva visión estratégica"

El rey ha anunciado que Marruecos propondrá a sus socios una "nueva visión estratégica" sobre migración, desarrollo, competitividad y estabilidad regional. Con ello, Rabat parece querer trasladar el debate desde la gestión de la crisis de Ceuta hacia un marco bilateral más amplio, sin renunciar a marcar límites claros a España.

El mensaje combina una crítica frontal a sectores políticos y mediáticos españoles con una reivindicación de Marruecos como "socio responsable, fiable y preocupado por honrar sus compromisos".

Lectura diplomática

El discurso refleja la posición habitual de Rabat: defender la cooperación con España como una decisión soberana y no como una concesión condicionada por la presión exterior. Al mismo tiempo, el monarca traslada la responsabilidad de los obstáculos en las repatriaciones a las normas y a las decisiones judiciales españolas, un punto que previsiblemente generará rechazo en sectores políticos y jurídicos españoles.

La visita de Felipe VI y Letizia a Ceuta y Melilla adquiere ahora un significado adicional. No será solo un acto institucional de apoyo a las ciudades autónomas, sino también una prueba de la capacidad de Madrid para sostener su posición ante un socio que acaba de advertir, en público, que no aceptará "chantajes".