Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio el pasado 23 de septiembre provocó una oleada de protestas, ha fallecido este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. La anciana fue trasladada al centro sanitario en camilla e inmediatamente después de ser expulsada de la vivienda del distrito de Retiro en la que había residido durante las últimas siete décadas.
El estado de salud de Maricarmen había empeorado progresivamente y su situación era especialmente delicada en las últimas dos semanas. Desde el centro hospitalario, la anciana llegó a enviar varios mensajes para agradecer el apoyo recibido y animar a la movilización social. El Sindicato de Inquilinas ha lamentado que el acuerdo alcanzado con la empresa propietaria para permitirle regresar a su hogar llegó "demasiado tarde" tras un proceso que califican de "torturante" y "evitable".
Un conflicto de renta antigua que desencadenó protestas e impacto político
La víctima habitaba desde los 17 años en un piso de renta antigua situado en la calle Alcalde Sáinz de Baranda. En 2018, el inmueble pasó a manos de la empresa inmobiliaria Urbagestión, la cual le reclamaba un alquiler considerablemente superior. El día del lanzamiento, cientos de personas se concentraron ante el portal para intentar detener la ejecución, que finalmente fue llevada a cabo por la Policía Nacional.
El caso supuso un punto de inflexión en el ámbito legislativo y social. El Gobierno impulsó dos decretos en materia de vivienda que no fueron convalidados por el Congreso de los Diputados, hecho que derivó en la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre por parte del presidente Pedro Sánchez. Actualmente, los decretos han sido aprobados de nuevo por el Consejo de Ministros para su tramitación en la Diputación Permanente.
Por su parte, los colectivos sociales mantienen de forma indefinida la acampada en la Puerta del Sol y los sindicatos han convocado una huelga general para el próximo 11 de noviembre para exigir reformas inmediatas en el acceso a la vivienda.
Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio el pasado 23 de septiembre provocó una oleada de protestas, ha fallecido este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. La anciana fue trasladada al centro sanitario en camilla e inmediatamente después de ser expulsada de la vivienda del distrito de Retiro en la que había residido durante las últimas siete décadas.
El estado de salud de Maricarmen había empeorado progresivamente y su situación era especialmente delicada en las últimas dos semanas. Desde el centro hospitalario, la anciana llegó a enviar varios mensajes para agradecer el apoyo recibido y animar a la movilización social. El Sindicato de Inquilinas ha lamentado que el acuerdo alcanzado con la empresa propietaria para permitirle regresar a su hogar llegó "demasiado tarde" tras un proceso que califican de "torturante" y "evitable".
Un conflicto de renta antigua que desencadenó protestas e impacto político
La víctima habitaba desde los 17 años en un piso de renta antigua situado en la calle Alcalde Sáinz de Baranda. En 2018, el inmueble pasó a manos de la empresa inmobiliaria Urbagestión, la cual le reclamaba un alquiler considerablemente superior. El día del lanzamiento, cientos de personas se concentraron ante el portal para intentar detener la ejecución, que finalmente fue llevada a cabo por la Policía Nacional.
El caso supuso un punto de inflexión en el ámbito legislativo y social. El Gobierno impulsó dos decretos en materia de vivienda que no fueron convalidados por el Congreso de los Diputados, hecho que derivó en la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre por parte del presidente Pedro Sánchez. Actualmente, los decretos han sido aprobados de nuevo por el Consejo de Ministros para su tramitación en la Diputación Permanente.
Por su parte, los colectivos sociales mantienen de forma indefinida la acampada en la Puerta del Sol y los sindicatos han convocado una huelga general para el próximo 11 de noviembre para exigir reformas inmediatas en el acceso a la vivienda.