El programa 'Pamplona en movimiento', un espacio de encuentro para personas jóvenes con diversidad funcional, ya está en marcha en la Casa de la Juventud. Las sesiones se celebran los sábados, de 11 a 13 horas, hasta el 19 de diciembre, y todas las actividades son gratuitas. La propuesta pretende ser un espacio seguro de entretenimiento y educación en el que, a través del arte y la innovación educativa, los participantes potencien su autonomía, su bienestar, el disfrute y la socialización.
En cada sesión pueden participar hasta 12 personas, que pueden variar de un sábado a otro y que forman una pequeña comunidad de aprendizaje mutuo. Las dinámicas se basan en experiencias de entretenimiento positivas, prácticas grupales, resolución de retos o juegos musicales, entre otras propuestas. Las sesiones corren a cargo de dos personas especializadas en dinamización, un número que puede aumentar en las salidas a la calle según las necesidades del grupo.
Las actividades se dinamizan en castellano, aunque las personas que acompañan son bilingües, por lo que también se puede utilizar el euskera. Para resolver dudas o ampliar información, se puede escribir a bash@bateraaske.com o llamar al 666 25 43 76. Además de las sesiones habituales de dos horas, una vez al mes se celebrarán sesiones especiales de tres horas, con actividades fuera del edificio para mejorar la confianza y la autonomía.
Los objetivos del programa, adaptados a cada participante, son trabajar todas las inteligencias, la improvisación artística y el movimiento corporal, ofrecer una experiencia divertida a través del juego y reforzar la creatividad, la autenticidad y la autoestima.
Un programa consolidado
El programa se ha afianzado como una oferta de ocio constante para los sábados por la mañana. Entre octubre de 2025 y junio de 2026 se realizaron 29 sesiones, en las que participaron 21 jóvenes de entre 14 y 30 años, 5 mujeres y 16 hombres, con una valoración muy positiva. Las actividades se centraron en las relaciones y en la confianza individual y grupal, y las salidas permitieron compartir y disfrutar en cuadrilla. Quienes han participado con mayor constancia reclaman la creación de un grupo estable para disfrutar del ocio en Pamplona, y la alta participación ha servido para desarrollar habilidades sociales y crear nuevas amistades.
Según la valoración del programa, las sesiones planteadas como planes y salidas generan mayor participación y son las mejor valoradas, ya que las actividades que rompen con la dinámica habitual favorecen la implicación del grupo. Las escapadas, los planes especiales y los encuentros con participantes de otros programas dejan recuerdos positivos y las personas participantes manifiestan que quieren repetirlos. La llegada de nuevos integrantes enriquece al grupo, aunque exige un tiempo de adaptación al espacio, a las dinámicas y a las relaciones ya construidas, un proceso que además permite a los veteranos ganar protagonismo y acompañar a los recién llegados.
Un apoyo también para las familias
Las familias, con necesidades y realidades muy diversas, también han valorado el programa. En los casos en que se requiere mayor apoyo, destaca la demanda de espacios donde generar red, compartir experiencias y tener voz ante las instituciones. Por ello, el programa no trabaja únicamente con los jóvenes, sino que busca convertirse además en un espacio de acompañamiento y conexión para las familias, especialmente cuando tienen pocas redes fuera del entorno familiar.
El programa 'Pamplona en movimiento', un espacio de encuentro para personas jóvenes con diversidad funcional, ya está en marcha en la Casa de la Juventud. Las sesiones se celebran los sábados, de 11 a 13 horas, hasta el 19 de diciembre, y todas las actividades son gratuitas. La propuesta pretende ser un espacio seguro de entretenimiento y educación en el que, a través del arte y la innovación educativa, los participantes potencien su autonomía, su bienestar, el disfrute y la socialización.
En cada sesión pueden participar hasta 12 personas, que pueden variar de un sábado a otro y que forman una pequeña comunidad de aprendizaje mutuo. Las dinámicas se basan en experiencias de entretenimiento positivas, prácticas grupales, resolución de retos o juegos musicales, entre otras propuestas. Las sesiones corren a cargo de dos personas especializadas en dinamización, un número que puede aumentar en las salidas a la calle según las necesidades del grupo.
Las actividades se dinamizan en castellano, aunque las personas que acompañan son bilingües, por lo que también se puede utilizar el euskera. Para resolver dudas o ampliar información, se puede escribir a bash@bateraaske.com o llamar al 666 25 43 76. Además de las sesiones habituales de dos horas, una vez al mes se celebrarán sesiones especiales de tres horas, con actividades fuera del edificio para mejorar la confianza y la autonomía.
Los objetivos del programa, adaptados a cada participante, son trabajar todas las inteligencias, la improvisación artística y el movimiento corporal, ofrecer una experiencia divertida a través del juego y reforzar la creatividad, la autenticidad y la autoestima.
Un programa consolidado
El programa se ha afianzado como una oferta de ocio constante para los sábados por la mañana. Entre octubre de 2025 y junio de 2026 se realizaron 29 sesiones, en las que participaron 21 jóvenes de entre 14 y 30 años, 5 mujeres y 16 hombres, con una valoración muy positiva. Las actividades se centraron en las relaciones y en la confianza individual y grupal, y las salidas permitieron compartir y disfrutar en cuadrilla. Quienes han participado con mayor constancia reclaman la creación de un grupo estable para disfrutar del ocio en Pamplona, y la alta participación ha servido para desarrollar habilidades sociales y crear nuevas amistades.
Según la valoración del programa, las sesiones planteadas como planes y salidas generan mayor participación y son las mejor valoradas, ya que las actividades que rompen con la dinámica habitual favorecen la implicación del grupo. Las escapadas, los planes especiales y los encuentros con participantes de otros programas dejan recuerdos positivos y las personas participantes manifiestan que quieren repetirlos. La llegada de nuevos integrantes enriquece al grupo, aunque exige un tiempo de adaptación al espacio, a las dinámicas y a las relaciones ya construidas, un proceso que además permite a los veteranos ganar protagonismo y acompañar a los recién llegados.
Un apoyo también para las familias
Las familias, con necesidades y realidades muy diversas, también han valorado el programa. En los casos en que se requiere mayor apoyo, destaca la demanda de espacios donde generar red, compartir experiencias y tener voz ante las instituciones. Por ello, el programa no trabaja únicamente con los jóvenes, sino que busca convertirse además en un espacio de acompañamiento y conexión para las familias, especialmente cuando tienen pocas redes fuera del entorno familiar.