La jueza de guardia del Juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona ha decretado este domingo prisión provisional comunicada y sin fianza para dos hombres detenidos por presuntas agresiones sexuales a una joven de 24 años. Ambos vivían en tiendas de campaña situadas en la Vuelta de Aranzadi. Han pasado a disposición judicial tras ser arrestados y han sido oídos, asistidos por letradas, en la comparecencia previa a la decisión.
A uno de ellos se le investiga por un delito continuado de agresión sexual, un delito de prostitución coactiva, dos delitos de lesiones menos graves con instrumento peligroso y un delito leve continuado de hurto. Al otro se le investiga por un delito de agresión sexual. La jueza ha señalado que las penas que podrían corresponderles superarían los 25 años en el primer caso y los 12 en el segundo.
Lo que ha denunciado la víctima
Según la denuncia recogida en el auto, los hechos comenzaron el pasado 30 de septiembre en la tienda de campaña de uno de los investigados, que presuntamente la amenazó con un cuchillo y le causó cortes en la pantorrilla izquierda. La joven se refugió entonces en la tienda del otro hombre y se quedó dormida. Ha relatado que se despertó con un fuerte dolor y que este la estaba agrediendo sexualmente. Por el impacto y el miedo, permaneció allí hasta la mañana siguiente, cuando regresó a la tienda del primero.
El 1 de octubre, según su relato, este le lanzó un vaso de cristal que le impactó en la frente. El 2 de octubre se tumbó sobre ella e intentó besarla y abrazarla, y la joven huyó corriendo y pidió ayuda a un viandante, que avisó a la Policía. Fue localizada en un evidente estado de shock emocional.
La denunciante ha asegurado además que, en los días anteriores, el mismo hombre le sustrajo la medicación y le administró otras sustancias para dejarla aturdida. Según su versión, se aprovechó de ese estado para agredirla sexualmente en varias ocasiones y permitió que otros hombres mantuvieran actos sexuales con ella, sin que pudiera hablar ni manifestar su oposición.
Indicios en los que se apoya la jueza
En el registro de las dos tiendas, los agentes recogieron un pantalón con una mancha de sangre, que la víctima dice haber dejado en la tienda del primer investigado tras la agresión. También se incautaron medicamentos y un cuchillo. Los dos detenidos han dado su consentimiento para que se les tomen muestras de ADN, que podrán cotejarse con los vestigios hallados y con las muestras extraídas a la víctima.
El informe forense recoge lesiones en la frente, compatibles con el impacto de un vaso, y erosiones en la pierna. La jueza considera que el relato de la víctima reviste, a priori, requisitos de veracidad y credibilidad. Añade que la ausencia de lesiones en la zona genital o anal no excluye las agresiones denunciadas. Precisa que todo ello es indiciario y está sujeto a las diligencias que se practiquen durante la instrucción.
Riesgo de fuga y protección de la víctima
Para justificar la prisión, el auto cita, por un lado, el riesgo de fuga, dadas las elevadas penas posibles y la falta de arraigo de ambos: no tienen domicilio conocido, viven en tiendas de campaña y carecen de trabajo. La jueza añade que uno de ellos se encuentra en situación irregular en España.
Por otro lado, la jueza considera necesario proteger a la víctima ante el riesgo de nuevos ataques contra su integridad física, sexual e incluso su vida. Lo fundamenta en la reiteración y la habitualidad de las agresiones que ha referido la joven, atribuidas a los detenidos y también a terceras personas.
La magistrada ha rechazado la orden de protección solicitada por la víctima, al no concurrir los requisitos legales ahora que ambos están en prisión, sin perjuicio de que pueda acordarse si cambia su situación personal. Los dos ingresarán en el Centro Penitenciario de Pamplona. El auto no es firme y puede recurrirse en reforma, en tres días, o en apelación, en cinco.
La jueza de guardia del Juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona ha decretado este domingo prisión provisional comunicada y sin fianza para dos hombres detenidos por presuntas agresiones sexuales a una joven de 24 años. Ambos vivían en tiendas de campaña situadas en la Vuelta de Aranzadi. Han pasado a disposición judicial tras ser arrestados y han sido oídos, asistidos por letradas, en la comparecencia previa a la decisión.
A uno de ellos se le investiga por un delito continuado de agresión sexual, un delito de prostitución coactiva, dos delitos de lesiones menos graves con instrumento peligroso y un delito leve continuado de hurto. Al otro se le investiga por un delito de agresión sexual. La jueza ha señalado que las penas que podrían corresponderles superarían los 25 años en el primer caso y los 12 en el segundo.
Lo que ha denunciado la víctima
Según la denuncia recogida en el auto, los hechos comenzaron el pasado 30 de septiembre en la tienda de campaña de uno de los investigados, que presuntamente la amenazó con un cuchillo y le causó cortes en la pantorrilla izquierda. La joven se refugió entonces en la tienda del otro hombre y se quedó dormida. Ha relatado que se despertó con un fuerte dolor y que este la estaba agrediendo sexualmente. Por el impacto y el miedo, permaneció allí hasta la mañana siguiente, cuando regresó a la tienda del primero.
El 1 de octubre, según su relato, este le lanzó un vaso de cristal que le impactó en la frente. El 2 de octubre se tumbó sobre ella e intentó besarla y abrazarla, y la joven huyó corriendo y pidió ayuda a un viandante, que avisó a la Policía. Fue localizada en un evidente estado de shock emocional.
La denunciante ha asegurado además que, en los días anteriores, el mismo hombre le sustrajo la medicación y le administró otras sustancias para dejarla aturdida. Según su versión, se aprovechó de ese estado para agredirla sexualmente en varias ocasiones y permitió que otros hombres mantuvieran actos sexuales con ella, sin que pudiera hablar ni manifestar su oposición.
Indicios en los que se apoya la jueza
En el registro de las dos tiendas, los agentes recogieron un pantalón con una mancha de sangre, que la víctima dice haber dejado en la tienda del primer investigado tras la agresión. También se incautaron medicamentos y un cuchillo. Los dos detenidos han dado su consentimiento para que se les tomen muestras de ADN, que podrán cotejarse con los vestigios hallados y con las muestras extraídas a la víctima.
El informe forense recoge lesiones en la frente, compatibles con el impacto de un vaso, y erosiones en la pierna. La jueza considera que el relato de la víctima reviste, a priori, requisitos de veracidad y credibilidad. Añade que la ausencia de lesiones en la zona genital o anal no excluye las agresiones denunciadas. Precisa que todo ello es indiciario y está sujeto a las diligencias que se practiquen durante la instrucción.
Riesgo de fuga y protección de la víctima
Para justificar la prisión, el auto cita, por un lado, el riesgo de fuga, dadas las elevadas penas posibles y la falta de arraigo de ambos: no tienen domicilio conocido, viven en tiendas de campaña y carecen de trabajo. La jueza añade que uno de ellos se encuentra en situación irregular en España.
Por otro lado, la jueza considera necesario proteger a la víctima ante el riesgo de nuevos ataques contra su integridad física, sexual e incluso su vida. Lo fundamenta en la reiteración y la habitualidad de las agresiones que ha referido la joven, atribuidas a los detenidos y también a terceras personas.
La magistrada ha rechazado la orden de protección solicitada por la víctima, al no concurrir los requisitos legales ahora que ambos están en prisión, sin perjuicio de que pueda acordarse si cambia su situación personal. Los dos ingresarán en el Centro Penitenciario de Pamplona. El auto no es firme y puede recurrirse en reforma, en tres días, o en apelación, en cinco.