Pamplona Actual

Sánchez decide este lunes si convoca elecciones tras la caída de sus decretos de vivienda

El presidente del Gobierno sopesa adelantar los comicios al 29 de noviembre después de que Junts, PP, Vox y UPN tumbaran en el Congreso los dos reales decretos-ley sobre alquiler y desahucios

  • Pedro Sánchez comparece en el Congreso -

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afronta este lunes la decisión política más importante de la legislatura: convocar elecciones generales anticipadas o intentar seguir al frente del Ejecutivo y rescatar, con nuevos apoyos, las medidas de vivienda que el Congreso rechazó el viernes. Todas las miradas se dirigen a La Moncloa después de que Junts, junto a PP, Vox y UPN, tumbaran los dos reales decretos-ley impulsados por el Gobierno.

Lo ocurrido el viernes

El pleno del Congreso de los Diputados rechazó los dos decretos de vivienda aprobados días antes por el Consejo de Ministros. El primero, centrado en el escudo antidesahucios, la regulación de los alquileres de temporada, los incentivos fiscales a propietarios e inquilinos y los topes a la actualización de las rentas, fue derrotado por 178 votos en contra frente a 172 a favor.

El segundo, que preveía la prórroga automática y sucesiva de los contratos de alquiler de vivienda habitual, contó con todavía menos respaldo: 184 votos en contra y 166 a favor. En este caso, además de PP, Vox, UPN y Junts, votaron en contra PNV y Coalición Canaria.

La clave de la derrota estuvo en Junts. La formación catalana, con la que el Gobierno había negociado buena parte del contenido de las normas, confirmó en la última jornada que votaría en contra de ambos textos. Sus siete diputados resultaron decisivos en una votación ajustadísima y dejaron al Ejecutivo sin la mayoría necesaria para convalidar sus medidas.

Las consecuencias inmediatas

Con el rechazo parlamentario, los dos decretos decaen y se recupera el marco legal anterior a su publicación. Quedan así sin efecto la protección reforzada frente a los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional, las limitaciones a las subidas de renta, los incentivos a los propietarios que reduzcan el alquiler y la prórroga de los contratos de arrendamiento.

La derrota tiene además una lectura política de primer orden, ya que el Gobierno ha quedado sin mayoría estable ni siquiera para aprobar legislación urgente en una materia socialmente sensible. Sánchez acudió al final del debate al Congreso, algo poco habitual, para pedir a PP y Junts que reconsideraran su posición, e incluso advirtió de que "la historia les juzgará antes de lo que creen", una frase interpretada de inmediato como un aviso de posible adelanto electoral.

Una decisión que no está cerrada

Desde el viernes, el presidente mantiene un periodo de reflexión con su núcleo más cercano, ministros, dirigentes del PSOE y representantes de Sumar. La decisión no estaba cerrada este domingo, pero en su entorno se ha extendido la percepción de que el adelanto electoral es la opción con más probabilidades. En el PSOE y en buena parte del Gobierno predomina la tesis de que la legislatura está agotada y de que Sánchez debería aprovechar el malestar social generado por la crisis de la vivienda para acudir a las urnas. Varios ministros y cuadros socialistas habrían trasladado al presidente su preferencia por convocar elecciones de inmediato.

La fecha que más fuerza ha cobrado es el domingo 29 de noviembre (día de San Saturnino, patrono de Pamplona), la primera posible según el calendario electoral si el decreto de disolución se publica a tiempo. No obstante, fuentes del Ejecutivo han insistido en que no hay una decisión tomada ni una fecha fijada, y en que Sánchez no quiere actuar de forma precipitada. Ni el presidente ni Moncloa han confirmado oficialmente la convocatoria. Mientras tanto, el presidente ha mantenido contactos durante todo el fin de semana, en un contexto de protestas por la vivienda en varias ciudades, con acampadas y movilizaciones que reclaman soluciones frente a los desahucios y la precariedad en el alquiler. Hay incluso llamamientos a nuevas concentraciones y a una huelga general si no se recuperan las medidas de protección.

Qué puede pasar este lunes

El escenario más comentado es que Sánchez convoque un Consejo de Ministros extraordinario y apruebe el real decreto de disolución de las Cortes Generales y de convocatoria de elecciones. Si el decreto se firma el lunes y se publica en el Boletín Oficial del Estado el martes, los comicios podrían celebrarse el 29 de noviembre. En ese caso, Congreso y Senado quedarían disueltos y España entraría de lleno en una nueva contienda nacional. La estrategia socialista sería presentar al PSOE como el partido que defiende a los inquilinos y a las familias vulnerables, frente a una derecha a la que el Gobierno responsabiliza de bloquear las medidas contra los desahucios.

El segundo escenario es que Sánchez no disuelva las Cortes y anuncie una vía de negociación. El Gobierno podría intentar recuperar las medidas mediante un nuevo decreto-ley, una reforma legal o acuerdos puntuales con otros grupos. Esa opción exigiría recomponer la relación con Junts, que ha reclamado retirar los textos y elaborar uno nuevo con condiciones distintas, y que ha entregado al Gobierno un borrador alternativo con incentivos fiscales, más límites a los grandes tenedores y la eliminación de la prórroga obligatoria y del tope del 2% a las rentas.

Existe además una tercera vía, más técnica y especulativa: convocar elecciones y aprobar al mismo tiempo un nuevo real decreto-ley de vivienda. Al quedar disueltas las Cámaras, su convalidación correspondería a la Diputación Permanente, lo que permitiría intentar salvar parte del paquete sin necesidad de mayoría en el pleno. Esta posibilidad sigue siendo objeto de debate jurídico y político.

PP y Vox, por su parte, reclaman elecciones cuanto antes y utilizan la derrota del Gobierno para acusar a Sánchez de gobernar en minoría y de depender de socios inestables.

Una jornada decisiva

El lunes puede marcar el inicio formal del final de la legislatura o, por el contrario, el intento de Sánchez de reconducir una crisis que ha dejado al Gobierno sin mayoría y con la vivienda como eje del debate político. Si convoca elecciones, el anuncio podría llegar tras el Consejo de Ministros extraordinario y el decreto de disolución se publicaría al día siguiente. Si decide aguantar, deberá explicar cómo pretende aprobar medidas que el Congreso acaba de rechazar y con qué apoyos piensa sostener al Ejecutivo en los próximos meses.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afronta este lunes la decisión política más importante de la legislatura: convocar elecciones generales anticipadas o intentar seguir al frente del Ejecutivo y rescatar, con nuevos apoyos, las medidas de vivienda que el Congreso rechazó el viernes. Todas las miradas se dirigen a La Moncloa después de que Junts, junto a PP, Vox y UPN, tumbaran los dos reales decretos-ley impulsados por el Gobierno.

Lo ocurrido el viernes

El pleno del Congreso de los Diputados rechazó los dos decretos de vivienda aprobados días antes por el Consejo de Ministros. El primero, centrado en el escudo antidesahucios, la regulación de los alquileres de temporada, los incentivos fiscales a propietarios e inquilinos y los topes a la actualización de las rentas, fue derrotado por 178 votos en contra frente a 172 a favor.

El segundo, que preveía la prórroga automática y sucesiva de los contratos de alquiler de vivienda habitual, contó con todavía menos respaldo: 184 votos en contra y 166 a favor. En este caso, además de PP, Vox, UPN y Junts, votaron en contra PNV y Coalición Canaria.

La clave de la derrota estuvo en Junts. La formación catalana, con la que el Gobierno había negociado buena parte del contenido de las normas, confirmó en la última jornada que votaría en contra de ambos textos. Sus siete diputados resultaron decisivos en una votación ajustadísima y dejaron al Ejecutivo sin la mayoría necesaria para convalidar sus medidas.

Las consecuencias inmediatas

Con el rechazo parlamentario, los dos decretos decaen y se recupera el marco legal anterior a su publicación. Quedan así sin efecto la protección reforzada frente a los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional, las limitaciones a las subidas de renta, los incentivos a los propietarios que reduzcan el alquiler y la prórroga de los contratos de arrendamiento.

La derrota tiene además una lectura política de primer orden, ya que el Gobierno ha quedado sin mayoría estable ni siquiera para aprobar legislación urgente en una materia socialmente sensible. Sánchez acudió al final del debate al Congreso, algo poco habitual, para pedir a PP y Junts que reconsideraran su posición, e incluso advirtió de que "la historia les juzgará antes de lo que creen", una frase interpretada de inmediato como un aviso de posible adelanto electoral.

Una decisión que no está cerrada

Desde el viernes, el presidente mantiene un periodo de reflexión con su núcleo más cercano, ministros, dirigentes del PSOE y representantes de Sumar. La decisión no estaba cerrada este domingo, pero en su entorno se ha extendido la percepción de que el adelanto electoral es la opción con más probabilidades. En el PSOE y en buena parte del Gobierno predomina la tesis de que la legislatura está agotada y de que Sánchez debería aprovechar el malestar social generado por la crisis de la vivienda para acudir a las urnas. Varios ministros y cuadros socialistas habrían trasladado al presidente su preferencia por convocar elecciones de inmediato.

La fecha que más fuerza ha cobrado es el domingo 29 de noviembre (día de San Saturnino, patrono de Pamplona), la primera posible según el calendario electoral si el decreto de disolución se publica a tiempo. No obstante, fuentes del Ejecutivo han insistido en que no hay una decisión tomada ni una fecha fijada, y en que Sánchez no quiere actuar de forma precipitada. Ni el presidente ni Moncloa han confirmado oficialmente la convocatoria. Mientras tanto, el presidente ha mantenido contactos durante todo el fin de semana, en un contexto de protestas por la vivienda en varias ciudades, con acampadas y movilizaciones que reclaman soluciones frente a los desahucios y la precariedad en el alquiler. Hay incluso llamamientos a nuevas concentraciones y a una huelga general si no se recuperan las medidas de protección.

Qué puede pasar este lunes

El escenario más comentado es que Sánchez convoque un Consejo de Ministros extraordinario y apruebe el real decreto de disolución de las Cortes Generales y de convocatoria de elecciones. Si el decreto se firma el lunes y se publica en el Boletín Oficial del Estado el martes, los comicios podrían celebrarse el 29 de noviembre. En ese caso, Congreso y Senado quedarían disueltos y España entraría de lleno en una nueva contienda nacional. La estrategia socialista sería presentar al PSOE como el partido que defiende a los inquilinos y a las familias vulnerables, frente a una derecha a la que el Gobierno responsabiliza de bloquear las medidas contra los desahucios.

El segundo escenario es que Sánchez no disuelva las Cortes y anuncie una vía de negociación. El Gobierno podría intentar recuperar las medidas mediante un nuevo decreto-ley, una reforma legal o acuerdos puntuales con otros grupos. Esa opción exigiría recomponer la relación con Junts, que ha reclamado retirar los textos y elaborar uno nuevo con condiciones distintas, y que ha entregado al Gobierno un borrador alternativo con incentivos fiscales, más límites a los grandes tenedores y la eliminación de la prórroga obligatoria y del tope del 2% a las rentas.

Existe además una tercera vía, más técnica y especulativa: convocar elecciones y aprobar al mismo tiempo un nuevo real decreto-ley de vivienda. Al quedar disueltas las Cámaras, su convalidación correspondería a la Diputación Permanente, lo que permitiría intentar salvar parte del paquete sin necesidad de mayoría en el pleno. Esta posibilidad sigue siendo objeto de debate jurídico y político.

PP y Vox, por su parte, reclaman elecciones cuanto antes y utilizan la derrota del Gobierno para acusar a Sánchez de gobernar en minoría y de depender de socios inestables.

Una jornada decisiva

El lunes puede marcar el inicio formal del final de la legislatura o, por el contrario, el intento de Sánchez de reconducir una crisis que ha dejado al Gobierno sin mayoría y con la vivienda como eje del debate político. Si convoca elecciones, el anuncio podría llegar tras el Consejo de Ministros extraordinario y el decreto de disolución se publicaría al día siguiente. Si decide aguantar, deberá explicar cómo pretende aprobar medidas que el Congreso acaba de rechazar y con qué apoyos piensa sostener al Ejecutivo en los próximos meses.