La delegación del Gobierno de Navarra continúa su visita a los Andes para evaluar los proyectos de cooperación al desarrollo en Perú, específicamente en la provincia de Jauja. La Fundación Paz y Solidaridad de Navarra y el Centro de Derechos y Desarrollo (CEDAL) lideran un programa agroecológico que beneficia directamente a 294 mujeres y, de manera indirecta, a 1.676 personas más.
Este programa comenzó en 2017 y se extenderá hasta 2026, adaptándose a las necesidades locales. A lo largo de los años, ha incorporado aspectos como género, derechos humanos y seguridad alimentaria. El enfoque ha sido replicar y expandir sus beneficios en distintas comunidades, mejorando la producción agrícola y la participación ciudadana.
Un proyecto de varios años
Las zonas rurales donde se implementa el proyecto están situadas entre 3.320 y 3.540 metros de altitud, con condiciones climáticas adversas. La economía local depende de la agricultura de subsistencia y la ganadería menor. El proyecto ha enfrentado desafíos como la falta de acceso a créditos bancarios, que limita el desarrollo económico de los productores.
Durante la visita, la Presidenta Chivite subrayó la importancia de proyectos a medio y largo plazo para garantizar la sostenibilidad. Destacó cómo la cooperación y la suma de esfuerzos pueden transformar la realidad y mejorar la calidad de vida de miles de personas en estas comunidades andinas.
Tecnificar cultivos, venta en mercados y acceso al crédito
El programa ha reforzado la gestión de cultivos locales y ha proporcionado a las mujeres herramientas para desarrollar sus capacidades emprendedoras. Se les ha facilitado el acceso a microcréditos, permitiéndoles impulsar proyectos empresariales y mejorar su posición económica en la comunidad, promoviendo su autonomía y liderazgo.
El proyecto también aborda la desigualdad de género y el analfabetismo femenino, que afecta al 9,8% de la población rural. Además, enfrenta problemas de desnutrición crónica infantil en distritos como Molinos y Acolla. Mediante la diversificación de cultivos y la capacitación en derechos y participación, busca mejorar la situación nutricional y fortalecer el liderazgo femenino.
Desde 2017 hasta 2022, el proyecto ha recibido una inversión total de 823.060 euros, con 605.000 euros aportados por el Gobierno de Navarra. En su fase final, se han destinado 742.574 euros, de los cuales 600.000 euros provienen de fondos de cooperación navarros, asegurando la continuidad y expansión del programa hasta 2025.
La delegación del Gobierno de Navarra continúa su visita a los Andes para evaluar los proyectos de cooperación al desarrollo en Perú, específicamente en la provincia de Jauja. La Fundación Paz y Solidaridad de Navarra y el Centro de Derechos y Desarrollo (CEDAL) lideran un programa agroecológico que beneficia directamente a 294 mujeres y, de manera indirecta, a 1.676 personas más.
Este programa comenzó en 2017 y se extenderá hasta 2026, adaptándose a las necesidades locales. A lo largo de los años, ha incorporado aspectos como género, derechos humanos y seguridad alimentaria. El enfoque ha sido replicar y expandir sus beneficios en distintas comunidades, mejorando la producción agrícola y la participación ciudadana.
Un proyecto de varios años
Las zonas rurales donde se implementa el proyecto están situadas entre 3.320 y 3.540 metros de altitud, con condiciones climáticas adversas. La economía local depende de la agricultura de subsistencia y la ganadería menor. El proyecto ha enfrentado desafíos como la falta de acceso a créditos bancarios, que limita el desarrollo económico de los productores.
Durante la visita, la Presidenta Chivite subrayó la importancia de proyectos a medio y largo plazo para garantizar la sostenibilidad. Destacó cómo la cooperación y la suma de esfuerzos pueden transformar la realidad y mejorar la calidad de vida de miles de personas en estas comunidades andinas.
Tecnificar cultivos, venta en mercados y acceso al crédito
El programa ha reforzado la gestión de cultivos locales y ha proporcionado a las mujeres herramientas para desarrollar sus capacidades emprendedoras. Se les ha facilitado el acceso a microcréditos, permitiéndoles impulsar proyectos empresariales y mejorar su posición económica en la comunidad, promoviendo su autonomía y liderazgo.
El proyecto también aborda la desigualdad de género y el analfabetismo femenino, que afecta al 9,8% de la población rural. Además, enfrenta problemas de desnutrición crónica infantil en distritos como Molinos y Acolla. Mediante la diversificación de cultivos y la capacitación en derechos y participación, busca mejorar la situación nutricional y fortalecer el liderazgo femenino.
Desde 2017 hasta 2022, el proyecto ha recibido una inversión total de 823.060 euros, con 605.000 euros aportados por el Gobierno de Navarra. En su fase final, se han destinado 742.574 euros, de los cuales 600.000 euros provienen de fondos de cooperación navarros, asegurando la continuidad y expansión del programa hasta 2025.