Recuperar la concordia, la lealtad, la honradez y el sentido del bien común. Esa ha sido la llamada de Félix Taberna, exvicepresidente del Gobierno de Navarra y socio fundador de Co.Ciudadana, en la presentación del XII Panel de Tendencias de Navarra, una edición en la que ha sido el protagonista y que ha cerrado el presidente de la asociación, Aladino Colín.
«Tenemos que dar trascendencia a nuestra vida»
Taberna ha defendido que la concordia es uno de los elementos que hoy faltan en la sociedad y que hay que reconstruir unas referencias compartidas que refuercen la convivencia. Para explicar la pérdida de valores ha recurrido a la obra de Hannah Arendt sobre la banalidad del mal, que plantea cómo lo moralmente inaceptable puede acabar resultando cotidiano. Frente a ello, ha reivindicado la necesidad de recuperar una idea de trascendencia y de preguntarse por el sentido de la vida. «Tenemos que dar trascendencia a nuestra vida», ha sido una de las ideas centrales de su intervención.
Según Taberna, la vida colectiva debe asentarse en dos fundamentos: el bien común, que supone volver a preocuparse por lo que afecta al conjunto de la sociedad y no solo por los intereses individuales, y el republicanismo cívico, que implica reforzar el compromiso del ciudadano con la comunidad y con las instituciones democráticas. En su opinión, hace falta una cultura cívica basada en la responsabilidad y la participación frente a una sociedad cada vez más individualizada.
El exvicepresidente también ha pedido superar la contraposición entre progresistas y conservadores, con un planteamiento sencillo: avanzar, pero conservar lo que merece la pena conservar. Para ilustrarlo ha recordado la abolición de la esclavitud en España, el reconocimiento del sufragio femenino o la aparición de la penicilina, con el fin de cuestionar las visiones excesivamente pesimistas sobre la evolución de las sociedades. Se ha referido en concreto a la percepción de muchos jóvenes de que viven peor que sus padres, que a su juicio debe analizarse con una perspectiva más amplia y con pensamiento propio.
Su mensaje final ha sido una invitación a afrontar las diferencias, en un contexto de polarización, con una actitud constructiva y, en sus palabras, con «buen humor y buen tino».
Europa, inmigración y vivienda
Colín ha clausurado el acto con un análisis del escenario internacional. Ha señalado que el multilateralismo está llegando a su fin, que el panorama mundial está cada vez más condicionado por la pugna entre Estados Unidos y China y que el vínculo atlántico entre Estados Unidos y Europa se debilita. Ante ello, ha defendido que Europa debe reforzar su unidad y su capacidad de actuación, apoyada en un modelo basado en la libertad, la democracia liberal y la centralidad de la persona. Su conclusión ha sido que el continente debe prepararse para «volar sola» y hacerlo de manera más unida.
El presidente de Co.Ciudadana también se ha referido a la inmigración ante el invierno demográfico. Ha destacado su contribución al crecimiento de la población española y al sostenimiento del Estado del bienestar, y ha defendido una inmigración ordenada y gestionada sin ingenuidad, acompañada de políticas de integración que eviten conflictos sociales. Ha calificado la vivienda de emergencia nacional y ha apuntado a la falta de oferta, la necesidad de poner suelo en el mercado, de construir más y de utilizar instrumentos como los fondos Next Generation para facilitar el acceso de los jóvenes.
El envejecimiento, a gran distancia de cualquier otro reto
El Panel, que ha recogido las opiniones de 272 informantes clave a través de un cuestionario enviado entre mayo y julio de 2026, sitúa el envejecimiento poblacional como el principal desafío de Navarra para los próximos cinco años, señalado por el 86,4% de los consultados. Le siguen la falta de liderazgo (34,9%), la mejora de la eficacia y la eficiencia de la Administración (31,3%) y la falta de desarrollo industrial (30,5%). La sostenibilidad ambiental, que en 2020 citaba el 32%, se queda ahora en el 6,6%. Co.Ciudadana recuerda que el Panel es un estudio cualitativo y que no pretende representar estadísticamente al conjunto de la sociedad navarra.
En cuanto a las prioridades que deben guiar al Gobierno de Navarra, los panelistas destacan la atracción de inversiones (65,4%), la reducción de la presión fiscal (46,7%) y la dinamización e internacionalización de la economía (44,5%). Como actitud, el 74,6% reclama diálogo político y búsqueda de consenso más allá de los propios apoyos. Las tres reformas más citadas son la fiscal (55,9%), las políticas frente al envejecimiento y la crisis de natalidad (55,1%) y la de la Administración y la Función Pública (52,2%).
Una inmigración valorada en positivo
Este año, la inmigración ha sido el tema coyuntural del Panel. El 64,3% de los consultados considera que su impacto en Navarra es positivo (el 12,5% muy positivo y el 51,8% positivo), el 23,5% no lo ve ni positivo ni negativo y el 12,2% lo valora como negativo. Casi tres de cada cuatro (70,9%) aprecian una dependencia alta de la economía navarra respecto a la población inmigrante en sectores como el agroalimentario, los cuidados o la hostelería.
Sobre la percepción de la sociedad, la opción más señalada es que se ve la inmigración como una necesidad para sostener la economía y las pensiones (44,5%), seguida de una amenaza para el Estado del bienestar (36%) y de un problema de seguridad y orden público (32,7%). El 65,4% cree que las políticas de acogida e integración deben tener prioridad alta o máxima en la agenda del Gobierno. Entre los factores que dificultan la integración, los panelistas apuntan a la precariedad económica y laboral (42,6%), las dificultades de acceso y mantenimiento de la vivienda (33,8%) y las barreras administrativas (29,8%).
Una sociedad igualitaria, pero con desgaste
La sociedad navarra se percibe sobre todo como igualitaria entre hombres y mujeres (84,9%) y desarrollada económicamente (81,6%), aunque esta última característica ha bajado desde el 99% de 2015. Las amistades (91,9%), la familia (85,3%) y el tiempo libre (84,2%) son, a juicio de los panelistas, lo que más valora la ciudadanía, mientras que la política (23,5%) y la religión (14,7%) ocupan los últimos puestos. La calidad de vida sigue siendo el principal elemento de la imagen de Navarra hacia el exterior (85,3%).
La mirada hacia 2031 es más preocupada. Un 42,3% cree que Navarra será más desigual económicamente, un 36,8% que será más racista y un 33,8% que será más conflictiva, mientras que el 47% prevé una sociedad menos religiosa y el 42% menos desarrollada económicamente. Como fortalezas económicas, destacan el capital humano (73,5%) y el peso del tejido industrial en el PIB (66,5%).
Sanidad, la peor valorada
En los servicios públicos, los mejor valorados son la promoción de la actividad física y el deporte (50,4% de satisfacción alta) y la protección del medio ambiente (49,3%). En el otro extremo se sitúan la sanidad (25%), las infraestructuras (23,2%) y la cercanía a la ciudadanía (19,1%). El informe subraya que la sanidad es, junto con la seguridad ciudadana, el ámbito que más desgaste ha sufrido en los últimos años.
Sobre la Administración, hay más desacuerdo que acuerdo en que gestione con eficacia los impuestos: un 60,7% está en desacuerdo. Por otra parte, el 53,7% de los consultados considera que en Navarra se pagan más impuestos que en los países más avanzados de Europa.
El XII Panel de Tendencias ha vuelto así a cumplir el objetivo con el que lo creó Félix Taberna: generar un espacio de reflexión y debate sobre las grandes transformaciones de la sociedad.
Recuperar la concordia, la lealtad, la honradez y el sentido del bien común. Esa ha sido la llamada de Félix Taberna, exvicepresidente del Gobierno de Navarra y socio fundador de Co.Ciudadana, en la presentación del XII Panel de Tendencias de Navarra, una edición en la que ha sido el protagonista y que ha cerrado el presidente de la asociación, Aladino Colín.
«Tenemos que dar trascendencia a nuestra vida»
Taberna ha defendido que la concordia es uno de los elementos que hoy faltan en la sociedad y que hay que reconstruir unas referencias compartidas que refuercen la convivencia. Para explicar la pérdida de valores ha recurrido a la obra de Hannah Arendt sobre la banalidad del mal, que plantea cómo lo moralmente inaceptable puede acabar resultando cotidiano. Frente a ello, ha reivindicado la necesidad de recuperar una idea de trascendencia y de preguntarse por el sentido de la vida. «Tenemos que dar trascendencia a nuestra vida», ha sido una de las ideas centrales de su intervención.
Según Taberna, la vida colectiva debe asentarse en dos fundamentos: el bien común, que supone volver a preocuparse por lo que afecta al conjunto de la sociedad y no solo por los intereses individuales, y el republicanismo cívico, que implica reforzar el compromiso del ciudadano con la comunidad y con las instituciones democráticas. En su opinión, hace falta una cultura cívica basada en la responsabilidad y la participación frente a una sociedad cada vez más individualizada.
El exvicepresidente también ha pedido superar la contraposición entre progresistas y conservadores, con un planteamiento sencillo: avanzar, pero conservar lo que merece la pena conservar. Para ilustrarlo ha recordado la abolición de la esclavitud en España, el reconocimiento del sufragio femenino o la aparición de la penicilina, con el fin de cuestionar las visiones excesivamente pesimistas sobre la evolución de las sociedades. Se ha referido en concreto a la percepción de muchos jóvenes de que viven peor que sus padres, que a su juicio debe analizarse con una perspectiva más amplia y con pensamiento propio.
Su mensaje final ha sido una invitación a afrontar las diferencias, en un contexto de polarización, con una actitud constructiva y, en sus palabras, con «buen humor y buen tino».
Europa, inmigración y vivienda
Colín ha clausurado el acto con un análisis del escenario internacional. Ha señalado que el multilateralismo está llegando a su fin, que el panorama mundial está cada vez más condicionado por la pugna entre Estados Unidos y China y que el vínculo atlántico entre Estados Unidos y Europa se debilita. Ante ello, ha defendido que Europa debe reforzar su unidad y su capacidad de actuación, apoyada en un modelo basado en la libertad, la democracia liberal y la centralidad de la persona. Su conclusión ha sido que el continente debe prepararse para «volar sola» y hacerlo de manera más unida.
El presidente de Co.Ciudadana también se ha referido a la inmigración ante el invierno demográfico. Ha destacado su contribución al crecimiento de la población española y al sostenimiento del Estado del bienestar, y ha defendido una inmigración ordenada y gestionada sin ingenuidad, acompañada de políticas de integración que eviten conflictos sociales. Ha calificado la vivienda de emergencia nacional y ha apuntado a la falta de oferta, la necesidad de poner suelo en el mercado, de construir más y de utilizar instrumentos como los fondos Next Generation para facilitar el acceso de los jóvenes.
El envejecimiento, a gran distancia de cualquier otro reto
El Panel, que ha recogido las opiniones de 272 informantes clave a través de un cuestionario enviado entre mayo y julio de 2026, sitúa el envejecimiento poblacional como el principal desafío de Navarra para los próximos cinco años, señalado por el 86,4% de los consultados. Le siguen la falta de liderazgo (34,9%), la mejora de la eficacia y la eficiencia de la Administración (31,3%) y la falta de desarrollo industrial (30,5%). La sostenibilidad ambiental, que en 2020 citaba el 32%, se queda ahora en el 6,6%. Co.Ciudadana recuerda que el Panel es un estudio cualitativo y que no pretende representar estadísticamente al conjunto de la sociedad navarra.
En cuanto a las prioridades que deben guiar al Gobierno de Navarra, los panelistas destacan la atracción de inversiones (65,4%), la reducción de la presión fiscal (46,7%) y la dinamización e internacionalización de la economía (44,5%). Como actitud, el 74,6% reclama diálogo político y búsqueda de consenso más allá de los propios apoyos. Las tres reformas más citadas son la fiscal (55,9%), las políticas frente al envejecimiento y la crisis de natalidad (55,1%) y la de la Administración y la Función Pública (52,2%).
Una inmigración valorada en positivo
Este año, la inmigración ha sido el tema coyuntural del Panel. El 64,3% de los consultados considera que su impacto en Navarra es positivo (el 12,5% muy positivo y el 51,8% positivo), el 23,5% no lo ve ni positivo ni negativo y el 12,2% lo valora como negativo. Casi tres de cada cuatro (70,9%) aprecian una dependencia alta de la economía navarra respecto a la población inmigrante en sectores como el agroalimentario, los cuidados o la hostelería.
Sobre la percepción de la sociedad, la opción más señalada es que se ve la inmigración como una necesidad para sostener la economía y las pensiones (44,5%), seguida de una amenaza para el Estado del bienestar (36%) y de un problema de seguridad y orden público (32,7%). El 65,4% cree que las políticas de acogida e integración deben tener prioridad alta o máxima en la agenda del Gobierno. Entre los factores que dificultan la integración, los panelistas apuntan a la precariedad económica y laboral (42,6%), las dificultades de acceso y mantenimiento de la vivienda (33,8%) y las barreras administrativas (29,8%).
Una sociedad igualitaria, pero con desgaste
La sociedad navarra se percibe sobre todo como igualitaria entre hombres y mujeres (84,9%) y desarrollada económicamente (81,6%), aunque esta última característica ha bajado desde el 99% de 2015. Las amistades (91,9%), la familia (85,3%) y el tiempo libre (84,2%) son, a juicio de los panelistas, lo que más valora la ciudadanía, mientras que la política (23,5%) y la religión (14,7%) ocupan los últimos puestos. La calidad de vida sigue siendo el principal elemento de la imagen de Navarra hacia el exterior (85,3%).
La mirada hacia 2031 es más preocupada. Un 42,3% cree que Navarra será más desigual económicamente, un 36,8% que será más racista y un 33,8% que será más conflictiva, mientras que el 47% prevé una sociedad menos religiosa y el 42% menos desarrollada económicamente. Como fortalezas económicas, destacan el capital humano (73,5%) y el peso del tejido industrial en el PIB (66,5%).
Sanidad, la peor valorada
En los servicios públicos, los mejor valorados son la promoción de la actividad física y el deporte (50,4% de satisfacción alta) y la protección del medio ambiente (49,3%). En el otro extremo se sitúan la sanidad (25%), las infraestructuras (23,2%) y la cercanía a la ciudadanía (19,1%). El informe subraya que la sanidad es, junto con la seguridad ciudadana, el ámbito que más desgaste ha sufrido en los últimos años.
Sobre la Administración, hay más desacuerdo que acuerdo en que gestione con eficacia los impuestos: un 60,7% está en desacuerdo. Por otra parte, el 53,7% de los consultados considera que en Navarra se pagan más impuestos que en los países más avanzados de Europa.
El XII Panel de Tendencias ha vuelto así a cumplir el objetivo con el que lo creó Félix Taberna: generar un espacio de reflexión y debate sobre las grandes transformaciones de la sociedad.