Pamplona Actual

El mapeo ciudadano "Aquí falta un árbol" registra 1.057 alcorques defectuosos en barrios de Pamplona

Veinticinco voluntarios y varias asociaciones recorrieron la ciudad el fin de semana del 3 y 4 de octubre. A nivel estatal, la iniciativa ha marcado más de 148.000 puntos negativos del arbolado urbano.

  • Participantes en Ecomapeo

Pamplona-Iruña se ha sumado a "Aquí falta un árbol - Ecomapa 2026", un mapeo ciudadano que en un solo fin de semana ha localizado en toda España más de 148.000 puntos negativos del arbolado urbano. Solo en algunos barrios de la capital navarra se han contabilizado 1.057 alcorques con anomalías.

En la ciudad participaron 25 personas y varias entidades, entre ellas SOS Ekintza Klima, Oxfam Intermón y el grupo de arbolado de la plataforma Noparlingez. Los voluntarios recorrieron la Rotxapea, la Txantrea, San Jorge-Sanduzelai, Buztintxuri, San Juan, el Casco Viejo-Alde Zaharra, el Primer y el Segundo Ensanche, Mendillorri, la Milagrosa y Lezkairu. Del total de alcorques registrados, 477 estaban sin árbol, 188 tenían un tocón o un árbol seco y 392 eran los llamados "alcorques asfixiantes".

Una cifra que podría llegar a 1.397

Los participantes calculan que solo han podido cubrir el 74 % de la superficie del municipio. Si se extrapola esa cifra al conjunto del casco urbano, en Pamplona-Iruña haría falta reponer arbolado o arreglar un total de 1.397 alcorques. "Haremos llegar en unos días esta información al gobierno municipal y esperamos que le den el tratamiento que merece", señalan desde la organización.

Los datos a nivel estatal

En el conjunto del Estado, el mapeo ha identificado 44.882 alcorques vacíos o cegados, es decir, tapados con solería u otro pavimento. A ellos se suman 27.116 con un tocón o un árbol seco y 76.164 alcorques asfixiantes, aquellos en los que el árbol tiene la tierra sellada con hormigón o resinas, o en los que el hueco resulta insuficiente para el tronco.

La iniciativa, promovida por Alianza por el Clima, Barrios por el Clima, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Oxfam Intermón y Juventud por el Clima, ha contado con 2.145 personas voluntarias en 315 municipios de las 17 comunidades autónomas y Melilla, entre ellos 39 capitales de provincia, con la implicación de más de 500 asociaciones. Los datos, municipio a municipio, pueden consultarse en la web ecomapa.org. En Navarra, el mapeo se ha realizado también en Zizur Mayor, Alsasua-Altsasu, Elizondo y parte del valle de Egües.

Renaturalizar las ciudades

Los organizadores subrayan que la necesidad de aumentar la sombra natural responde tanto a hacer más habitables las ciudades y a mantener ecosistemas sanos como a una demanda ciudadana, cuya muestra es la buena acogida de la actividad. Apuntan además a la urgencia de reducir las altas temperaturas y el efecto isla de calor, para lo que consideran fundamental aumentar el arbolado, la superficie permeable y la biodiversidad.

"En esta actividad estamos reivindicando arbolado, pero sabemos que para mejorar la habitabilidad de nuestros municipios hay que hacer mucho más. Es necesario renaturalizar las ciudades", afirman. Según los colectivos, el principal enemigo de las ciudades verdes es "el pavimento, la desbrozadora y la motosierra", que somete a podas severas e inoportunas a buena parte del arbolado urbano.

Una vez concluida la actividad, las organizaciones coordinadoras harán llegar los resultados a los gobiernos municipales para instarles a ampliar la cobertura arbórea. "Tras la movilización en la calle viene el trabajo en los despachos", concluyen.

Pamplona-Iruña se ha sumado a "Aquí falta un árbol - Ecomapa 2026", un mapeo ciudadano que en un solo fin de semana ha localizado en toda España más de 148.000 puntos negativos del arbolado urbano. Solo en algunos barrios de la capital navarra se han contabilizado 1.057 alcorques con anomalías.

En la ciudad participaron 25 personas y varias entidades, entre ellas SOS Ekintza Klima, Oxfam Intermón y el grupo de arbolado de la plataforma Noparlingez. Los voluntarios recorrieron la Rotxapea, la Txantrea, San Jorge-Sanduzelai, Buztintxuri, San Juan, el Casco Viejo-Alde Zaharra, el Primer y el Segundo Ensanche, Mendillorri, la Milagrosa y Lezkairu. Del total de alcorques registrados, 477 estaban sin árbol, 188 tenían un tocón o un árbol seco y 392 eran los llamados "alcorques asfixiantes".

Una cifra que podría llegar a 1.397

Los participantes calculan que solo han podido cubrir el 74 % de la superficie del municipio. Si se extrapola esa cifra al conjunto del casco urbano, en Pamplona-Iruña haría falta reponer arbolado o arreglar un total de 1.397 alcorques. "Haremos llegar en unos días esta información al gobierno municipal y esperamos que le den el tratamiento que merece", señalan desde la organización.

Los datos a nivel estatal

En el conjunto del Estado, el mapeo ha identificado 44.882 alcorques vacíos o cegados, es decir, tapados con solería u otro pavimento. A ellos se suman 27.116 con un tocón o un árbol seco y 76.164 alcorques asfixiantes, aquellos en los que el árbol tiene la tierra sellada con hormigón o resinas, o en los que el hueco resulta insuficiente para el tronco.

La iniciativa, promovida por Alianza por el Clima, Barrios por el Clima, la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Oxfam Intermón y Juventud por el Clima, ha contado con 2.145 personas voluntarias en 315 municipios de las 17 comunidades autónomas y Melilla, entre ellos 39 capitales de provincia, con la implicación de más de 500 asociaciones. Los datos, municipio a municipio, pueden consultarse en la web ecomapa.org. En Navarra, el mapeo se ha realizado también en Zizur Mayor, Alsasua-Altsasu, Elizondo y parte del valle de Egües.

Renaturalizar las ciudades

Los organizadores subrayan que la necesidad de aumentar la sombra natural responde tanto a hacer más habitables las ciudades y a mantener ecosistemas sanos como a una demanda ciudadana, cuya muestra es la buena acogida de la actividad. Apuntan además a la urgencia de reducir las altas temperaturas y el efecto isla de calor, para lo que consideran fundamental aumentar el arbolado, la superficie permeable y la biodiversidad.

"En esta actividad estamos reivindicando arbolado, pero sabemos que para mejorar la habitabilidad de nuestros municipios hay que hacer mucho más. Es necesario renaturalizar las ciudades", afirman. Según los colectivos, el principal enemigo de las ciudades verdes es "el pavimento, la desbrozadora y la motosierra", que somete a podas severas e inoportunas a buena parte del arbolado urbano.

Una vez concluida la actividad, las organizaciones coordinadoras harán llegar los resultados a los gobiernos municipales para instarles a ampliar la cobertura arbórea. "Tras la movilización en la calle viene el trabajo en los despachos", concluyen.