El Pleno del Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves la Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional, con los votos a favor de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin y los votos en contra de UPN, PPN, G-Mixto y la parlamentaria no adscrita.
La norma, impulsada por el Gobierno de Navarra, establece un nuevo marco normativo para las políticas públicas dirigidas a las personas de entre 14 y 30 años, ambas edades inclusive, con el objetivo de favorecer la igualdad de oportunidades, la autonomía y el ejercicio efectivo de sus derechos.
Más cauces de participación
Para adaptar la actuación pública a las necesidades de la población joven, la ley refuerza la participación juvenil mediante distintos cauces de interlocución: el Foro de la Juventud de Navarra, las consultas, las mesas jóvenes y los presupuestos participativos. Además, delimita las competencias de la Administración foral y de las entidades locales e incorpora medidas de apoyo al asociacionismo, al voluntariado y a los servicios de información y asesoramiento juvenil.
El Foro de la Juventud de Navarra se define como el máximo órgano de representación e interlocución de las organizaciones juveniles y de los intereses de la juventud ante la sociedad y los poderes públicos. Su finalidad será encauzar y promover la participación de los jóvenes en el desarrollo político, social, económico y cultural de la Comunidad Foral, así como velar por el cumplimiento de sus derechos. Su composición, organización y funcionamiento se determinarán mediante decreto foral, aunque la ley establece que las organizaciones juveniles reconocidas en el censo deberán poder acceder a sus órganos de deliberación, decisión y gobernanza cuando alcancen un determinado grado de representatividad. En aras de la transparencia, el texto fija el “deber de motivar” la suspensión o la pérdida de la condición de miembro.
El Censo de organizaciones juveniles será gestionado por el Departamento en colaboración con el Foro, y la inscripción en él podrá ser requisito para acceder a determinadas actividades, servicios públicos o medidas de fomento.
Entre los cauces complementarios figura el Parlamento Joven de Navarra, un foro adscrito al Legislativo foral que, en la medida de lo posible, se compondrá atendiendo a criterios de equilibrio demográfico, origen territorial, género y franjas de edad. La ley prevé también consejos comarcales y locales de juventud como fórmulas de representación e interlocución en sus respectivos ámbitos territoriales.
Justicia intergeneracional como principio transversal
La norma incorpora la justicia intergeneracional como principio transversal de la acción pública, con la intención de que las decisiones actuales no comprometan los derechos ni las oportunidades de las generaciones futuras. Para ello, se tendrá en cuenta el impacto de las políticas públicas sobre la juventud.
En el plano sectorial, el texto aborda cuestiones como el empleo y el emprendimiento, la educación, la vivienda, la salud y el bienestar emocional, la igualdad, la diversidad, la discapacidad, la cultura, el deporte, el ocio educativo, el medioambiente, el medio rural y la movilidad. En el ámbito laboral, las políticas, programas, ayudas y subvenciones deberán orientarse a “favorecer empleos estables, con condiciones laborales dignas y, por tanto, susceptibles de contribuir a la autonomía y emancipación”.
Como instrumentos de planificación, seguimiento y evaluación, la ley crea la Estrategia de Juventud de Navarra, con una vigencia mínima de nueve años, y los planes en materia de juventud, que deberán alinearse con las directrices generales de dicha estrategia. En ese marco, la norma asume la necesidad de identificar los “retos y desequilibrios” que afectan a las personas jóvenes y de fijar prioridades para favorecer la “autonomía, la emancipación, la igualdad de oportunidades, la cohesión territorial y la justicia interterritorial”.
Memoria, euskera, salud mental y medio rural
La ley contempla asimismo políticas públicas de memoria dirigidas específicamente a los jóvenes, con la promoción de la cultura de la paz y del conocimiento de la realidad histórica vinculada a la violencia en todas sus formas: la ligada a la represión franquista, al terrorismo, a ETA, a las fuerzas de extrema derecha y al Estado.
Otorga además “especial relevancia a la participación política” de la juventud, para lo que se promoverán “procesos efectivos de participación” mediante “espacios estables de diálogo, deliberación y toma de decisiones” que respondan a sus “necesidades materiales, sociales, culturales y democráticas”.
En materia lingüística, la información que las administraciones públicas pongan a disposición de los jóvenes deberá estar disponible también en euskera, lengua propia de Navarra, cuya presencia se procurará igualmente en las formaciones de capacitación. El texto incide, por otra parte, en la prevención del suicidio y la salud mental, así como en la migración y la interculturalidad, con el rechazo de cualquier forma de discriminación, racismo o xenofobia y el impulso del aprendizaje de lenguas propias. También reconoce la conveniencia de favorecer la movilidad de los jóvenes en el medio rural, al considerarla un factor directamente relacionado con la igualdad de oportunidades y el arraigo.
Tras su paso por comisión, la norma incorpora entre las competencias del Departamento la coordinación y el fomento de la red de servicios de información y asesoramiento juvenil y, en concreto, la “formación local de personal técnico”.
Financiación y entrada en vigor
La financiación dependerá fundamentalmente de los Presupuestos Generales de Navarra, de los de las entidades locales y de las aportaciones privadas. En todo caso, la asignación de recursos deberá incorporar criterios de cohesión territorial e intergeneracional, así como de igualdad positiva y plena inclusión. La ley se completa con un marco de inspección y un régimen sancionador.
La Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de Navarra.
El Pleno del Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves la Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional, con los votos a favor de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin y los votos en contra de UPN, PPN, G-Mixto y la parlamentaria no adscrita.
La norma, impulsada por el Gobierno de Navarra, establece un nuevo marco normativo para las políticas públicas dirigidas a las personas de entre 14 y 30 años, ambas edades inclusive, con el objetivo de favorecer la igualdad de oportunidades, la autonomía y el ejercicio efectivo de sus derechos.
Más cauces de participación
Para adaptar la actuación pública a las necesidades de la población joven, la ley refuerza la participación juvenil mediante distintos cauces de interlocución: el Foro de la Juventud de Navarra, las consultas, las mesas jóvenes y los presupuestos participativos. Además, delimita las competencias de la Administración foral y de las entidades locales e incorpora medidas de apoyo al asociacionismo, al voluntariado y a los servicios de información y asesoramiento juvenil.
El Foro de la Juventud de Navarra se define como el máximo órgano de representación e interlocución de las organizaciones juveniles y de los intereses de la juventud ante la sociedad y los poderes públicos. Su finalidad será encauzar y promover la participación de los jóvenes en el desarrollo político, social, económico y cultural de la Comunidad Foral, así como velar por el cumplimiento de sus derechos. Su composición, organización y funcionamiento se determinarán mediante decreto foral, aunque la ley establece que las organizaciones juveniles reconocidas en el censo deberán poder acceder a sus órganos de deliberación, decisión y gobernanza cuando alcancen un determinado grado de representatividad. En aras de la transparencia, el texto fija el “deber de motivar” la suspensión o la pérdida de la condición de miembro.
El Censo de organizaciones juveniles será gestionado por el Departamento en colaboración con el Foro, y la inscripción en él podrá ser requisito para acceder a determinadas actividades, servicios públicos o medidas de fomento.
Entre los cauces complementarios figura el Parlamento Joven de Navarra, un foro adscrito al Legislativo foral que, en la medida de lo posible, se compondrá atendiendo a criterios de equilibrio demográfico, origen territorial, género y franjas de edad. La ley prevé también consejos comarcales y locales de juventud como fórmulas de representación e interlocución en sus respectivos ámbitos territoriales.
Justicia intergeneracional como principio transversal
La norma incorpora la justicia intergeneracional como principio transversal de la acción pública, con la intención de que las decisiones actuales no comprometan los derechos ni las oportunidades de las generaciones futuras. Para ello, se tendrá en cuenta el impacto de las políticas públicas sobre la juventud.
En el plano sectorial, el texto aborda cuestiones como el empleo y el emprendimiento, la educación, la vivienda, la salud y el bienestar emocional, la igualdad, la diversidad, la discapacidad, la cultura, el deporte, el ocio educativo, el medioambiente, el medio rural y la movilidad. En el ámbito laboral, las políticas, programas, ayudas y subvenciones deberán orientarse a “favorecer empleos estables, con condiciones laborales dignas y, por tanto, susceptibles de contribuir a la autonomía y emancipación”.
Como instrumentos de planificación, seguimiento y evaluación, la ley crea la Estrategia de Juventud de Navarra, con una vigencia mínima de nueve años, y los planes en materia de juventud, que deberán alinearse con las directrices generales de dicha estrategia. En ese marco, la norma asume la necesidad de identificar los “retos y desequilibrios” que afectan a las personas jóvenes y de fijar prioridades para favorecer la “autonomía, la emancipación, la igualdad de oportunidades, la cohesión territorial y la justicia interterritorial”.
Memoria, euskera, salud mental y medio rural
La ley contempla asimismo políticas públicas de memoria dirigidas específicamente a los jóvenes, con la promoción de la cultura de la paz y del conocimiento de la realidad histórica vinculada a la violencia en todas sus formas: la ligada a la represión franquista, al terrorismo, a ETA, a las fuerzas de extrema derecha y al Estado.
Otorga además “especial relevancia a la participación política” de la juventud, para lo que se promoverán “procesos efectivos de participación” mediante “espacios estables de diálogo, deliberación y toma de decisiones” que respondan a sus “necesidades materiales, sociales, culturales y democráticas”.
En materia lingüística, la información que las administraciones públicas pongan a disposición de los jóvenes deberá estar disponible también en euskera, lengua propia de Navarra, cuya presencia se procurará igualmente en las formaciones de capacitación. El texto incide, por otra parte, en la prevención del suicidio y la salud mental, así como en la migración y la interculturalidad, con el rechazo de cualquier forma de discriminación, racismo o xenofobia y el impulso del aprendizaje de lenguas propias. También reconoce la conveniencia de favorecer la movilidad de los jóvenes en el medio rural, al considerarla un factor directamente relacionado con la igualdad de oportunidades y el arraigo.
Tras su paso por comisión, la norma incorpora entre las competencias del Departamento la coordinación y el fomento de la red de servicios de información y asesoramiento juvenil y, en concreto, la “formación local de personal técnico”.
Financiación y entrada en vigor
La financiación dependerá fundamentalmente de los Presupuestos Generales de Navarra, de los de las entidades locales y de las aportaciones privadas. En todo caso, la asignación de recursos deberá incorporar criterios de cohesión territorial e intergeneracional, así como de igualdad positiva y plena inclusión. La ley se completa con un marco de inspección y un régimen sancionador.
La Ley Foral de Juventud y Justicia Intergeneracional entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de Navarra.