El Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) del II Ensanche de Pamplona está listo para su aprobación definitiva en el Pleno. El documento prioriza la rehabilitación y conservación del tejido urbano existente, estima una capacidad adicional de 581 viviendas, de las que 147 serían protegidas, identifica diez áreas estratégicas y plantea una estrategia de movilidad y de aparcamiento vecinal, junto con la regeneración progresiva del espacio público. Las novedades han sido presentadas en rueda de prensa por el concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, Joxe Abaurrea San Juan, y la gerente de la Gerencia de Urbanismo, Pilar Pardo Solano.
El PEAU establece el nuevo marco urbanístico del barrio combinando tres dimensiones: un marco regulador, que determina usos, edificación, conservación, renovación, dotaciones y gestión; un marco de planificación, que regula las intervenciones sobre los edificios existentes y las nuevas actuaciones; y un marco estratégico, que identifica áreas clave, ámbitos de reurbanización y estrategias de movilidad que deberán desarrollarse después mediante planes y proyectos específicos. El texto final integra 38 alegaciones recibidas durante el periodo de información pública, además de los informes sectoriales de Aviación Civil, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, Telecomunicaciones, Igualdad, Vivienda y Príncipe de Viana.
Rehabilitar antes que sustituir, con elevación de altura en el Mercado
El plan antepone la conservación y rehabilitación de los edificios frente a su sustitución, aunque con mejoras de accesibilidad, eficiencia energética y habitabilidad, y preservando la morfología y el paisaje urbano característicos del barrio. La renovación se plantea de forma selectiva y, en algunos casos, se posibilitan incrementos de edificabilidad mediante la elevación de altura. Es el caso del edificio del Mercado. Estos aumentos siguen criterios como la anchura de la calle, el soleamiento, las edificaciones colindantes y la integración en el entorno, y los edificios protegidos quedan excluidos.
581 viviendas, 147 de ellas protegidas
La capacidad residencial adicional estimada es de 581 viviendas, ya que se fija una reserva mínima del 50 % del incremento residencial en las actuaciones de nueva edificación residencial. Entre las principales oportunidades figura la manzana del Seminario, donde la nueva ordenación contempla 178 viviendas, 86 de ellas protegidas, y el Cine Alcázar, donde la renovación posibilitaría 28 viviendas, 14 protegidas. En la manzana 276, junto a Plaza Blanca de Navarra, se abre la posibilidad de plantear una ordenación alternativa para 93 viviendas, 47 de ellas protegidas.
El PEAU permite también la división regulada de viviendas de gran tamaño y la transformación de locales de planta baja en viviendas en determinados tramos de calles que no son ejes terciarios significativos, algo hasta ahora prohibido. Con ello busca ampliar y diversificar la oferta residencial sin debilitar la actividad comercial del centro. Los tramos afectados son la calle Media Luna, desde Baja Navarra hasta Monjardín; la calle Aralar, desde Tafalla hasta Iturralde y Suit; Felipe Gorriti, entre Olite y Media Luna; Castillo de Maya, desde Olite hasta Media Luna; y la calle Pascual Madoz.
En materia de patrimonio, el plan amplía la protección más allá de los edificios individuales e incorpora colonias, recintos, arbolado, jardines y elementos del paisaje urbano. Además, apuesta por el comercio de proximidad y preserva el mercado municipal, consolida las superficies comerciales existentes y limita las nuevas implantaciones a la planta baja, con posible ampliación al sótano y a la primera planta cuando estén vinculadas a ella. De este modo se evitan nuevas grandes superficies comerciales.
Diez áreas estratégicas y movilidad
El documento identifica áreas con capacidad para impulsar transformaciones de mayor alcance: el corredor de Baja Navarra con Príncipe de Viana y Merindades; Plaza de la Paz y la antigua estación de autobuses; el Mercado y su entorno; Plaza Blanca de Navarra, la manzana 276 y la calle Castillo de Maya; Plaza de la Libertad y el nuevo museo memorial; Plaza de la Cruz y Maristas; y el entorno del Civivox y el futuro Museo de la Pelota. Para ellas se establecen criterios que persiguen incrementar el espacio peatonal, mejorar la accesibilidad y el arbolado y reforzar la continuidad urbana, aunque los diseños concretos se definirán después en los proyectos de urbanización.
El plan contempla itinerarios peatonales continuos, cruces más directos, aceras accesibles, infraestructura verde, espacios públicos de encuentro, una red ciclista de proximidad y conexión metropolitana, medidas para reducir el tráfico de paso en el viario interior y la mejora de los corredores de transporte público. La avenida de Baja Navarra se concibe como un eje multimodal para mejorar la conexión entre las dos partes del Ensanche. Todo ello constituye un marco estratégico, y serán los futuros proyectos los que concreten secciones, intersecciones, regulación y fases de ejecución.
Supermanzanas: «evitar intervenciones irreversibles»
Preguntado por las supermanzanas, que en algún momento se plantearon para la zona, Abaurrea ha explicado que figuran en uno de los planos del documento, a nivel de diseño, y que todo lo relativo a la movilidad tiene en este plan un carácter estratégico e indicativo, es decir, señala hacia dónde podría o debería evolucionar el Ensanche. «Lo que trata de evitar el documento es que se hagan intervenciones irreversibles», ha señalado. En el caso de las supermanzanas, ha precisado que se identifican las líneas por donde discurrirían los encuentros entre ellas y que deberían poder habilitarse para determinados flujos de tráfico, de modo que no se interrumpan por una intervención contradictoria. Pero el plan no dice que tenga que ser exactamente así, lo que permite una flexibilidad de tratamiento.
El concejal ha puesto como ejemplo Baja Navarra, donde ha indicado que el estudio y el análisis siguen en marcha y que es probable que algunas intervenciones tengan después su réplica en otros ámbitos de la ciudad. Por ello ha pedido prudencia: ha asegurado que se irán viendo los elementos más trascendentes y que luego se verá cómo se reproducen esas supermanzanas, aunque ha subrayado que el plan deja identificado que el Ensanche podría subdividirse perfectamente con esa técnica.
Dos aparcamientos subterráneos en Olite y Galicia
En cuanto al aparcamiento, el PEAU apuesta por mejorar la oferta vecinal con dos estacionamientos bajo rasante, uno en la calle Olite y otro en la avenida de Galicia, que podrían alcanzar conjuntamente unas 2.500 plazas. Se sumarían a las 6.579 plazas bajo rasante existentes, una cifra que se considera suficiente para absorber la necesidad actual de aparcamiento vecinal y la que se derive de la reducción de plazas por futuras mejoras del espacio público.
Abaurrea ha recordado que ambos serán de iniciativa vecinal, lo que no significa que el Ayuntamiento no tenga nada que decir. Ha señalado que ya hay trabajos previos, por ejemplo en el de la calle Olite, y que, si surgiera una iniciativa vecinal en cualquiera de los dos ámbitos, el Consistorio podría asumirla. El concejal ha considerado «muy importante» para el barrio la aportación de aparcamiento subterráneo y ha asegurado que el Ayuntamiento mantendrá una actitud proactiva en esta materia.
El Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) del II Ensanche de Pamplona está listo para su aprobación definitiva en el Pleno. El documento prioriza la rehabilitación y conservación del tejido urbano existente, estima una capacidad adicional de 581 viviendas, de las que 147 serían protegidas, identifica diez áreas estratégicas y plantea una estrategia de movilidad y de aparcamiento vecinal, junto con la regeneración progresiva del espacio público. Las novedades han sido presentadas en rueda de prensa por el concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, Joxe Abaurrea San Juan, y la gerente de la Gerencia de Urbanismo, Pilar Pardo Solano.
El PEAU establece el nuevo marco urbanístico del barrio combinando tres dimensiones: un marco regulador, que determina usos, edificación, conservación, renovación, dotaciones y gestión; un marco de planificación, que regula las intervenciones sobre los edificios existentes y las nuevas actuaciones; y un marco estratégico, que identifica áreas clave, ámbitos de reurbanización y estrategias de movilidad que deberán desarrollarse después mediante planes y proyectos específicos. El texto final integra 38 alegaciones recibidas durante el periodo de información pública, además de los informes sectoriales de Aviación Civil, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, Telecomunicaciones, Igualdad, Vivienda y Príncipe de Viana.
Rehabilitar antes que sustituir, con elevación de altura en el Mercado
El plan antepone la conservación y rehabilitación de los edificios frente a su sustitución, aunque con mejoras de accesibilidad, eficiencia energética y habitabilidad, y preservando la morfología y el paisaje urbano característicos del barrio. La renovación se plantea de forma selectiva y, en algunos casos, se posibilitan incrementos de edificabilidad mediante la elevación de altura. Es el caso del edificio del Mercado. Estos aumentos siguen criterios como la anchura de la calle, el soleamiento, las edificaciones colindantes y la integración en el entorno, y los edificios protegidos quedan excluidos.
581 viviendas, 147 de ellas protegidas
La capacidad residencial adicional estimada es de 581 viviendas, ya que se fija una reserva mínima del 50 % del incremento residencial en las actuaciones de nueva edificación residencial. Entre las principales oportunidades figura la manzana del Seminario, donde la nueva ordenación contempla 178 viviendas, 86 de ellas protegidas, y el Cine Alcázar, donde la renovación posibilitaría 28 viviendas, 14 protegidas. En la manzana 276, junto a Plaza Blanca de Navarra, se abre la posibilidad de plantear una ordenación alternativa para 93 viviendas, 47 de ellas protegidas.
El PEAU permite también la división regulada de viviendas de gran tamaño y la transformación de locales de planta baja en viviendas en determinados tramos de calles que no son ejes terciarios significativos, algo hasta ahora prohibido. Con ello busca ampliar y diversificar la oferta residencial sin debilitar la actividad comercial del centro. Los tramos afectados son la calle Media Luna, desde Baja Navarra hasta Monjardín; la calle Aralar, desde Tafalla hasta Iturralde y Suit; Felipe Gorriti, entre Olite y Media Luna; Castillo de Maya, desde Olite hasta Media Luna; y la calle Pascual Madoz.
En materia de patrimonio, el plan amplía la protección más allá de los edificios individuales e incorpora colonias, recintos, arbolado, jardines y elementos del paisaje urbano. Además, apuesta por el comercio de proximidad y preserva el mercado municipal, consolida las superficies comerciales existentes y limita las nuevas implantaciones a la planta baja, con posible ampliación al sótano y a la primera planta cuando estén vinculadas a ella. De este modo se evitan nuevas grandes superficies comerciales.
Diez áreas estratégicas y movilidad
El documento identifica áreas con capacidad para impulsar transformaciones de mayor alcance: el corredor de Baja Navarra con Príncipe de Viana y Merindades; Plaza de la Paz y la antigua estación de autobuses; el Mercado y su entorno; Plaza Blanca de Navarra, la manzana 276 y la calle Castillo de Maya; Plaza de la Libertad y el nuevo museo memorial; Plaza de la Cruz y Maristas; y el entorno del Civivox y el futuro Museo de la Pelota. Para ellas se establecen criterios que persiguen incrementar el espacio peatonal, mejorar la accesibilidad y el arbolado y reforzar la continuidad urbana, aunque los diseños concretos se definirán después en los proyectos de urbanización.
El plan contempla itinerarios peatonales continuos, cruces más directos, aceras accesibles, infraestructura verde, espacios públicos de encuentro, una red ciclista de proximidad y conexión metropolitana, medidas para reducir el tráfico de paso en el viario interior y la mejora de los corredores de transporte público. La avenida de Baja Navarra se concibe como un eje multimodal para mejorar la conexión entre las dos partes del Ensanche. Todo ello constituye un marco estratégico, y serán los futuros proyectos los que concreten secciones, intersecciones, regulación y fases de ejecución.
Supermanzanas: «evitar intervenciones irreversibles»
Preguntado por las supermanzanas, que en algún momento se plantearon para la zona, Abaurrea ha explicado que figuran en uno de los planos del documento, a nivel de diseño, y que todo lo relativo a la movilidad tiene en este plan un carácter estratégico e indicativo, es decir, señala hacia dónde podría o debería evolucionar el Ensanche. «Lo que trata de evitar el documento es que se hagan intervenciones irreversibles», ha señalado. En el caso de las supermanzanas, ha precisado que se identifican las líneas por donde discurrirían los encuentros entre ellas y que deberían poder habilitarse para determinados flujos de tráfico, de modo que no se interrumpan por una intervención contradictoria. Pero el plan no dice que tenga que ser exactamente así, lo que permite una flexibilidad de tratamiento.
El concejal ha puesto como ejemplo Baja Navarra, donde ha indicado que el estudio y el análisis siguen en marcha y que es probable que algunas intervenciones tengan después su réplica en otros ámbitos de la ciudad. Por ello ha pedido prudencia: ha asegurado que se irán viendo los elementos más trascendentes y que luego se verá cómo se reproducen esas supermanzanas, aunque ha subrayado que el plan deja identificado que el Ensanche podría subdividirse perfectamente con esa técnica.
Dos aparcamientos subterráneos en Olite y Galicia
En cuanto al aparcamiento, el PEAU apuesta por mejorar la oferta vecinal con dos estacionamientos bajo rasante, uno en la calle Olite y otro en la avenida de Galicia, que podrían alcanzar conjuntamente unas 2.500 plazas. Se sumarían a las 6.579 plazas bajo rasante existentes, una cifra que se considera suficiente para absorber la necesidad actual de aparcamiento vecinal y la que se derive de la reducción de plazas por futuras mejoras del espacio público.
Abaurrea ha recordado que ambos serán de iniciativa vecinal, lo que no significa que el Ayuntamiento no tenga nada que decir. Ha señalado que ya hay trabajos previos, por ejemplo en el de la calle Olite, y que, si surgiera una iniciativa vecinal en cualquiera de los dos ámbitos, el Consistorio podría asumirla. El concejal ha considerado «muy importante» para el barrio la aportación de aparcamiento subterráneo y ha asegurado que el Ayuntamiento mantendrá una actitud proactiva en esta materia.