El grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Pamplona ha presentado una declaración institucional en defensa de «una cultura libre y sin censura», que se debatirá el próximo 3 de noviembre en la comisión de Asuntos Ciudadanos. La portavoz del PSN, Marina Curiel, ha recordado que la Constitución protege la libertad de creación, prohíbe la censura previa y encomienda a los poderes públicos garantizar el acceso a la cultura. «La cultura es un derecho de la ciudadanía y un servicio público esencial. La libertad creativa no es un adorno de la democracia, es una de sus condiciones», ha señalado.
La iniciativa surge como respuesta a la orden de ayudas al cine que la Consejería de Cultura de Castilla y León, dirigida por Vox y con el respaldo del PP, publicó el pasado 9 de octubre. Según el PSN, la norma excluye de la financiación pública los proyectos que la Administración considere de contenido «ideológico» y crea un comité para valorar su «trascendencia ideológica». Curiel ha advertido de que «no es un hecho aislado» y ha afirmado que «allí donde PP y Vox gobiernan juntos se han sucedido cancelaciones de obras, retiradas de programación y vetos por motivos ideológicos». El texto socialista respalda además el requerimiento presentado por el Ministerio de Cultura y expresa su solidaridad con los profesionales del sector audiovisual afectados.
Subvenciones con criterios técnicos y comisiones con profesionales
Frente a ese modelo, la portavoz ha defendido unas subvenciones «con criterios técnicos, públicos y objetivos». En esa línea, la declaración insta al Área de Cultura a incorporar la libertad creativa y la no injerencia ideológica como principio rector del Plan Estratégico de Cultura de Pamplona. El objetivo, según ha explicado, es que todas las convocatorias de ayudas y la programación de los espacios culturales municipales sean valoradas por comisiones con presencia de profesionales del sector. «Las instituciones financian, facilitan y garantizan la cultura, pero no deciden qué ideas se pueden o no se pueden expresar», ha señalado Curiel.
Los socialistas han recordado que este plan nació de una enmienda presupuestaria del PSN y han reclamado que esté listo antes de que termine 2026, y que se presente previamente a los grupos municipales y a los agentes culturales. «Queremos un plan compartido que abra la puerta a un Pacto por la Cultura estable, por encima de los cambios de gobierno», ha afirmado la portavoz.
Los Goya, una oportunidad para los barrios
La declaración pone también en valor la proyección cultural de la ciudad, que acogió en 2025 los Premios Max en el Teatro Gayarre y que el 6 de febrero de 2027 será sede de la 41.ª gala de los Premios Goya en el Navarra Arena. El PSN pide colaborar con el Gobierno de Navarra y la Academia de Cine para que los Goya cuenten con una programación ciudadana en los barrios, con ciclos de cine y actividades en Civivox, centros educativos y salas, que deje un legado duradero.
«Pamplona, que en pocos meses será la capital del cine español, tiene la oportunidad y la responsabilidad de decirlo alto y claro: aquí la cultura se apoya, no se censura», ha concluido Curiel.
El grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Pamplona ha presentado una declaración institucional en defensa de «una cultura libre y sin censura», que se debatirá el próximo 3 de noviembre en la comisión de Asuntos Ciudadanos. La portavoz del PSN, Marina Curiel, ha recordado que la Constitución protege la libertad de creación, prohíbe la censura previa y encomienda a los poderes públicos garantizar el acceso a la cultura. «La cultura es un derecho de la ciudadanía y un servicio público esencial. La libertad creativa no es un adorno de la democracia, es una de sus condiciones», ha señalado.
La iniciativa surge como respuesta a la orden de ayudas al cine que la Consejería de Cultura de Castilla y León, dirigida por Vox y con el respaldo del PP, publicó el pasado 9 de octubre. Según el PSN, la norma excluye de la financiación pública los proyectos que la Administración considere de contenido «ideológico» y crea un comité para valorar su «trascendencia ideológica». Curiel ha advertido de que «no es un hecho aislado» y ha afirmado que «allí donde PP y Vox gobiernan juntos se han sucedido cancelaciones de obras, retiradas de programación y vetos por motivos ideológicos». El texto socialista respalda además el requerimiento presentado por el Ministerio de Cultura y expresa su solidaridad con los profesionales del sector audiovisual afectados.
Subvenciones con criterios técnicos y comisiones con profesionales
Frente a ese modelo, la portavoz ha defendido unas subvenciones «con criterios técnicos, públicos y objetivos». En esa línea, la declaración insta al Área de Cultura a incorporar la libertad creativa y la no injerencia ideológica como principio rector del Plan Estratégico de Cultura de Pamplona. El objetivo, según ha explicado, es que todas las convocatorias de ayudas y la programación de los espacios culturales municipales sean valoradas por comisiones con presencia de profesionales del sector. «Las instituciones financian, facilitan y garantizan la cultura, pero no deciden qué ideas se pueden o no se pueden expresar», ha señalado Curiel.
Los socialistas han recordado que este plan nació de una enmienda presupuestaria del PSN y han reclamado que esté listo antes de que termine 2026, y que se presente previamente a los grupos municipales y a los agentes culturales. «Queremos un plan compartido que abra la puerta a un Pacto por la Cultura estable, por encima de los cambios de gobierno», ha afirmado la portavoz.
Los Goya, una oportunidad para los barrios
La declaración pone también en valor la proyección cultural de la ciudad, que acogió en 2025 los Premios Max en el Teatro Gayarre y que el 6 de febrero de 2027 será sede de la 41.ª gala de los Premios Goya en el Navarra Arena. El PSN pide colaborar con el Gobierno de Navarra y la Academia de Cine para que los Goya cuenten con una programación ciudadana en los barrios, con ciclos de cine y actividades en Civivox, centros educativos y salas, que deje un legado duradero.
«Pamplona, que en pocos meses será la capital del cine español, tiene la oportunidad y la responsabilidad de decirlo alto y claro: aquí la cultura se apoya, no se censura», ha concluido Curiel.