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La ikastola Hegoalde alerta de un comedor «al límite» en un sótano de los años ochenta y presenta un anteproyecto de ampliación de 825.000 euros en cuatro fases

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Visita ikastola Hegoalde
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La Comisión de Educación del Parlamento de Navarra visitó este viernes el CPEIP Hegoalde Ikastola, un centro de modelo D situado en el barrio de la Milagrosa-Arrosadia, que cuenta actualmente con 377 alumnos. La visita, solicitada por los grupos PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, tenía como objetivo conocer sobre el terreno las instalaciones y las necesidades de un colegio cuyo alumnado ha crecido un 72% en los últimos siete años.

Acudieron los parlamentarios Pedro González (UPN), Kevin Lucero (PSN), Isabel Aranburu (Geroa Bai) y Daniel López (Contigo-Zurekin), que fueron recibidos por la directora, Itsaso Álvarez de Francisco, miembros del equipo directivo y de la Junta de la APYMA.

Un crecimiento «imparable»

Desde la APYMA atribuyen el aumento al fuerte crecimiento demográfico de Arrosadia y Lezkairu, que ha llevado a la ikastola a un momento «crítico». El centro ha pasado de 219 estudiantes en el curso 2019/2020 a 377 en el actual 2026/2027, lo que lo sitúa en el tope legal de ratios de dos líneas por curso, con 50 alumnos por nivel.

Un comedor al límite

El principal problema, según la asociación, es el comedor subterráneo, utilizado a diario por más del 85% del alumnado y ubicado en un sótano construido en los años ochenta. La APYMA teme un «colapso inminente» en los próximos cursos si no se acomete una intervención estructural.

Los representantes de las familias denunciaron «serias deficiencias» en materia de evacuación y seguridad ante incendios, al no contar el espacio con salidas directas a pie llano. A ello suman problemas de habitabilidad, ya que la ventilación depende de pequeñas ventanas semicegadas en altura que generan un ambiente «cargado y ruidoso». En cuanto a la accesibilidad, el comedor no tiene aseos en su propia planta y la ruta para personas con movilidad reducida obliga a recorrer 24 metros por pasillos y a atravesar un almacén que suele permanecer cerrado con llave.

Pese a estas barreras, el 100% del alumnado con necesidades especiales utiliza el comedor, «lo que evidencia su carácter indispensable como servicio de inclusión y de conciliación familiar», subrayaron.

El proyecto: 825.000 euros en cuatro fases

Tras recorrer el centro, la APYMA presentó a la delegación parlamentaria un anteproyecto de ampliación. Plantea intervenir en el patio exterior norte con una estructura escalonada que aproveche el desnivel del terreno para dotar al espacio de luz natural, ventilación directa y salidas de emergencia a pie de calle, y que conecte además el comedor con la huerta escolar. Incluye también una cocina propia, para superar el actual modelo de catering.

El coste estimado ronda los 825.000 euros, pero se ha diseñado en cuatro fases independientes para permitir una ejecución gradual según las disponibilidades presupuestarias. La primera, centrada en la urbanización y la apertura de las vías de evacuación, podría realizarse durante el propio curso sin interferir en la actividad lectiva.

Negociación «estancada» con el Ayuntamiento

La APYMA explicó que las conversaciones con el Ayuntamiento de Pamplona, propietario del edificio, «se encuentran estancadas». Por ello pidió el amparo del Parlamento para «articular una solución interinstitucional que garantice la seguridad, la salud y la dignidad» de los escolares del centro.

Concluida la visita, los portavoces de los cuatro grupos agradecieron las explicaciones y afirmaron que recopilarán información para, en su caso, adoptar las iniciativas que estimen oportunas.

La Comisión de Educación del Parlamento de Navarra visitó este viernes el CPEIP Hegoalde Ikastola, un centro de modelo D situado en el barrio de la Milagrosa-Arrosadia, que cuenta actualmente con 377 alumnos. La visita, solicitada por los grupos PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, tenía como objetivo conocer sobre el terreno las instalaciones y las necesidades de un colegio cuyo alumnado ha crecido un 72% en los últimos siete años.

Acudieron los parlamentarios Pedro González (UPN), Kevin Lucero (PSN), Isabel Aranburu (Geroa Bai) y Daniel López (Contigo-Zurekin), que fueron recibidos por la directora, Itsaso Álvarez de Francisco, miembros del equipo directivo y de la Junta de la APYMA.

Un crecimiento «imparable»

Desde la APYMA atribuyen el aumento al fuerte crecimiento demográfico de Arrosadia y Lezkairu, que ha llevado a la ikastola a un momento «crítico». El centro ha pasado de 219 estudiantes en el curso 2019/2020 a 377 en el actual 2026/2027, lo que lo sitúa en el tope legal de ratios de dos líneas por curso, con 50 alumnos por nivel.

Un comedor al límite

El principal problema, según la asociación, es el comedor subterráneo, utilizado a diario por más del 85% del alumnado y ubicado en un sótano construido en los años ochenta. La APYMA teme un «colapso inminente» en los próximos cursos si no se acomete una intervención estructural.

Los representantes de las familias denunciaron «serias deficiencias» en materia de evacuación y seguridad ante incendios, al no contar el espacio con salidas directas a pie llano. A ello suman problemas de habitabilidad, ya que la ventilación depende de pequeñas ventanas semicegadas en altura que generan un ambiente «cargado y ruidoso». En cuanto a la accesibilidad, el comedor no tiene aseos en su propia planta y la ruta para personas con movilidad reducida obliga a recorrer 24 metros por pasillos y a atravesar un almacén que suele permanecer cerrado con llave.

Pese a estas barreras, el 100% del alumnado con necesidades especiales utiliza el comedor, «lo que evidencia su carácter indispensable como servicio de inclusión y de conciliación familiar», subrayaron.

El proyecto: 825.000 euros en cuatro fases

Tras recorrer el centro, la APYMA presentó a la delegación parlamentaria un anteproyecto de ampliación. Plantea intervenir en el patio exterior norte con una estructura escalonada que aproveche el desnivel del terreno para dotar al espacio de luz natural, ventilación directa y salidas de emergencia a pie de calle, y que conecte además el comedor con la huerta escolar. Incluye también una cocina propia, para superar el actual modelo de catering.

El coste estimado ronda los 825.000 euros, pero se ha diseñado en cuatro fases independientes para permitir una ejecución gradual según las disponibilidades presupuestarias. La primera, centrada en la urbanización y la apertura de las vías de evacuación, podría realizarse durante el propio curso sin interferir en la actividad lectiva.

Negociación «estancada» con el Ayuntamiento

La APYMA explicó que las conversaciones con el Ayuntamiento de Pamplona, propietario del edificio, «se encuentran estancadas». Por ello pidió el amparo del Parlamento para «articular una solución interinstitucional que garantice la seguridad, la salud y la dignidad» de los escolares del centro.

Concluida la visita, los portavoces de los cuatro grupos agradecieron las explicaciones y afirmaron que recopilarán información para, en su caso, adoptar las iniciativas que estimen oportunas.

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