La resonancia cardiaca detecta daño precoz en el corazón de pacientes con cáncer, según un estudio de la CUN

Liderado por la Clínica Universidad de Navarra junto al HUN, el estudio observa edemas, inflamación o fibrosis temprana con la función cardiaca intacta

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El corazón de los pacientes con cáncer puede empezar a mostrar alteraciones en sus tejidos antes de que aparezcan síntomas o se vea afectada su función. Es lo que apuntan los resultados preliminares de un proyecto de investigación liderado por la Clínica Universidad de Navarra (CUN), en colaboración con el Hospital Universitario de Navarra (HUN), que estudia si la resonancia magnética cardiaca avanzada permite identificar de forma precoz estos cambios y reconocer a los pacientes con mayor riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares durante el tratamiento oncológico.

Los datos se han presentado en la I Reunión Interdisciplinar de Imagen Cardiaca, celebrada en el Cima Universidad de Navarra. Según estos primeros resultados, la resonancia magnética permite observar cambios en el tejido como edemas, inflamación o fibrosis temprana, aunque la función ventricular se mantenga intacta.

"El corazón puede estar sufriendo ya daños"

La radióloga de la CUN y del Área de Cáncer de Pulmón del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra, Ana Ezponda, ha explicado que "estas pruebas nos muestran que el corazón puede estar sufriendo ya daños, aunque su morfología y fracción de eyección sigan siendo completamente normales". Por ello, ha señalado que con estos primeros resultados "intuimos que la resonancia magnética cardiaca multiparamétrica es de gran ayuda para evaluar a estos pacientes y que la ecocardiografía puede no ser suficiente".

Los investigadores han presentado los datos de los primeros pacientes seguidos en el tiempo, en los que se detectó un aumento significativo de un marcador de resonancia, el T1 nativo, sin que el corazón presentara alteraciones.

Seguimiento cardiológico multimodal

La especialista en Cardiología de la CUN Agnes Díaz Dorronsoro ha indicado que los efectos cardiovasculares asociados a la inmunoterapia afectan a entre el 3% y el 4% de los pacientes. Por ello, ha defendido un seguimiento cardiológico multimodal que incluya un análisis de sangre, un electrocardiograma y una prueba de imagen cardiaca antes, durante y después de los tratamientos oncológicos avanzados.

El proyecto IRATI

La línea de investigación se enmarca en el proyecto IRATI, financiado por el Gobierno de Navarra en la convocatoria de proyectos estratégicos. Su objetivo final es pasar de detectar el daño cardiaco cuando ya se ha producido a predecir qué pacientes tienen más riesgo de padecerlo, incluso antes de iniciar el tratamiento oncológico.

El proyecto, coordinado por la Clínica y con participación del HUN, estudia la interacción entre cáncer de pulmón, inmunoterapia y enfermedad cardiovascular. Combina fenotipado cardiaco, biomarcadores, ecocardiografía y resonancia, además de herramientas de inteligencia artificial para integrar y analizar las imágenes.

Una cita de especialistas en el Cima

La I Reunión Interdisciplinar de Imagen Cardiaca ha sido organizada por los departamentos de Cardiología y Radiología de la CUN. Ha reunido a especialistas para abordar el papel de las técnicas de imagen no invasivas en áreas como la cardioncología, las valvulopatías y la cardiopatía isquémica.

También han participado médicos internistas, de Atención Primaria y anestesistas, que pueden formarse en estas técnicas para realizar un primer cribado antes de derivar al especialista correspondiente. Entre los avances abordados en cardiopatía isquémica, se ha mostrado cómo equipos nuevos, como el escáner de conteo de fotones (Photon Counting), permiten obtener imágenes de las arterias coronarias con mayor precisión y detectar con gran fiabilidad los estrechamientos que dificultan el paso de la sangre al corazón.

El corazón de los pacientes con cáncer puede empezar a mostrar alteraciones en sus tejidos antes de que aparezcan síntomas o se vea afectada su función. Es lo que apuntan los resultados preliminares de un proyecto de investigación liderado por la Clínica Universidad de Navarra (CUN), en colaboración con el Hospital Universitario de Navarra (HUN), que estudia si la resonancia magnética cardiaca avanzada permite identificar de forma precoz estos cambios y reconocer a los pacientes con mayor riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares durante el tratamiento oncológico.

Los datos se han presentado en la I Reunión Interdisciplinar de Imagen Cardiaca, celebrada en el Cima Universidad de Navarra. Según estos primeros resultados, la resonancia magnética permite observar cambios en el tejido como edemas, inflamación o fibrosis temprana, aunque la función ventricular se mantenga intacta.

"El corazón puede estar sufriendo ya daños"

La radióloga de la CUN y del Área de Cáncer de Pulmón del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra, Ana Ezponda, ha explicado que "estas pruebas nos muestran que el corazón puede estar sufriendo ya daños, aunque su morfología y fracción de eyección sigan siendo completamente normales". Por ello, ha señalado que con estos primeros resultados "intuimos que la resonancia magnética cardiaca multiparamétrica es de gran ayuda para evaluar a estos pacientes y que la ecocardiografía puede no ser suficiente".

Los investigadores han presentado los datos de los primeros pacientes seguidos en el tiempo, en los que se detectó un aumento significativo de un marcador de resonancia, el T1 nativo, sin que el corazón presentara alteraciones.

Seguimiento cardiológico multimodal

La especialista en Cardiología de la CUN Agnes Díaz Dorronsoro ha indicado que los efectos cardiovasculares asociados a la inmunoterapia afectan a entre el 3% y el 4% de los pacientes. Por ello, ha defendido un seguimiento cardiológico multimodal que incluya un análisis de sangre, un electrocardiograma y una prueba de imagen cardiaca antes, durante y después de los tratamientos oncológicos avanzados.

El proyecto IRATI

La línea de investigación se enmarca en el proyecto IRATI, financiado por el Gobierno de Navarra en la convocatoria de proyectos estratégicos. Su objetivo final es pasar de detectar el daño cardiaco cuando ya se ha producido a predecir qué pacientes tienen más riesgo de padecerlo, incluso antes de iniciar el tratamiento oncológico.

El proyecto, coordinado por la Clínica y con participación del HUN, estudia la interacción entre cáncer de pulmón, inmunoterapia y enfermedad cardiovascular. Combina fenotipado cardiaco, biomarcadores, ecocardiografía y resonancia, además de herramientas de inteligencia artificial para integrar y analizar las imágenes.

Una cita de especialistas en el Cima

La I Reunión Interdisciplinar de Imagen Cardiaca ha sido organizada por los departamentos de Cardiología y Radiología de la CUN. Ha reunido a especialistas para abordar el papel de las técnicas de imagen no invasivas en áreas como la cardioncología, las valvulopatías y la cardiopatía isquémica.

También han participado médicos internistas, de Atención Primaria y anestesistas, que pueden formarse en estas técnicas para realizar un primer cribado antes de derivar al especialista correspondiente. Entre los avances abordados en cardiopatía isquémica, se ha mostrado cómo equipos nuevos, como el escáner de conteo de fotones (Photon Counting), permiten obtener imágenes de las arterias coronarias con mayor precisión y detectar con gran fiabilidad los estrechamientos que dificultan el paso de la sangre al corazón.