Pamplona Actual

Medio Ambiente impulsa la restauración de los ríos en Igal y Murillo del Fruto con inversión de 244.255 euros

El proyecto busca mejorar la conectividad de los ecosistemas fluviales y aumentar su resistencia al cambio climático. Las obras incluyen restauración de márgenes y adecuaciones en cauces y balsas.

  • Zona de Igal en donde se ha intervenido.

En octubre han comenzado dos actuaciones de restauración de ríos en Igal y Murillo del Fruto, vinculadas a los cursos de Xabros, afluente del Salazar, y Aragón, respectivamente. Son intervenciones que buscan, entre otros objetivos, recuperar la conectividad de los distintos ecosistemas y aumentar su resiliencia frente al cambio climático. La Dirección General de Medio Ambiente está invirtiendo 244.255 euros en trabajos que engloban restauración de márgenes, recuperación de cauces y adecuaciones de balsas.

En los dos casos, además, las actuaciones de mejora están vinculadas a la restauración ambiental en Zonas de Especial Conservación (ZEC). Se trata de renaturalizar los cauces para volver a obtener y garantizar para el futuro la continuidad fluvial y, por tanto, el funcionamiento del ecosistema. Asimismo, desde la Oficina de Cambio Climático de Navarra se impulsan y coordinan actuaciones y planes que tienen como objetivo la prevención frente a inundaciones para mitigar el cambio en el régimen de precipitaciones vinculado al calentamiento global.

Muro krainer en Igal

La intervención en Igal es una actuación de protección ante las dinámicas que recuperó el río, tras la demolición de la presa hace cuatro años. En los años 2023 y 2024 la monitorización del tramo permitió apreciar que el lecho del río se hacía más profundo, lo que provocó la erosión en las márgenes, especialmente en la margen derecha del río Xabros, generando el descuelgue de la desembocadura del barranco de Las Huertas.

Ahora se actúa para revertir la inestabilidad de las laderas, dotar de sección suficiente a los cauces y restaurar las bandas de vegetación natural de tipo ripario a lo largo de las orillas para que alcancen de nuevo, tanto su composición florística, como su estructura natural y potencial fluvial. Este tipo de vegetación, formada por una banda de arbustos flexibles en contacto con el agua y, tras ella, un bosque de galería que se extiende hacia la vega, contribuye a la estabilización de las orillas y a la regulación térmica del agua. Según los especialistas la regeneración natural de estos ecosistemas, ricos en nutrientes y agua, es relativamente rápida. Entre la fauna asociada al curso del Salazar están la nutria y el visón europeo, y entre los peces propios, madrillas, chipas y truchas.

Así, en esta obra se recuperará el cauce del barranco de Las Huertas excavando una sección hidráulica suficiente que asuma caudales 1,5 m3/sg, los correspondientes a periodos de retorno de 25 años. El paso de agua actual, de insuficiente sección, será demolido y sustituido por un marco prefabricado de hormigón armado con aletas de escollera hormigonada.

En el río Xabros se consolidará la margen derecha sujetándola mediante un entramado de madera (muro krainer) sobre una escolera nueva, de un metro de altura, para evitar la fuerza de arrastre del agua. Todo ello se hará buscando la protección frente a la erosión y como actuaciones complementarias a la inicial de eliminación del azud. Estas actuaciones han sido adjudicadas por un importe de 147.445,84 euros y con un plazo de ejecución de dos meses y medio.

Murillo el Fruto: impermeabilización de balsas

En el caso de Murillo el Fruto, en el año 2024 se realizó un proyecto de restauración ambiental en el Soto de Escueral para recuperar espacio fluvial y ampliar hábitat de visón europeo y otros también de interés. En esa intervención se ejecutaron balsas impermeabilizadas con arcilla, aunque, tras los primeros llenados, se observó la necesidad de mejorar la impermeabilización para que las balsas retengan más tiempo el agua almacenada.

La actual intervención, con un presupuesto de 96.809,55 euros y un plazo de dos meses, consiste en aumentar en 30 cm el espesor de arcillas compactadas, además de demoler y construir de nuevo aliviadero y desagüe (escorredero) de las balsas; asimismo, se sustituirá el vado del camino agrícola por una arqueta de hormigón armado. A demanda de los agricultores de la zona Medio Ambiente invertirá 8.203 euros en mejorar la impermeabilización de la acequia de suministro de agua a las balsas.

Tras las obras se plantarán especies helófitas, plantas cuyas raíces y rizomas crecen fijas al fondo y sus tallos sobre la superficie, aportando oxígeno y filtrando el agua, y se crearán refugios para los anfibios y reptiles (la herpetofáuna). Asimismo, se restaurarán, las zonas afectadas por las obras con vegetación herbácea y arbustiva.

En octubre han comenzado dos actuaciones de restauración de ríos en Igal y Murillo del Fruto, vinculadas a los cursos de Xabros, afluente del Salazar, y Aragón, respectivamente. Son intervenciones que buscan, entre otros objetivos, recuperar la conectividad de los distintos ecosistemas y aumentar su resiliencia frente al cambio climático. La Dirección General de Medio Ambiente está invirtiendo 244.255 euros en trabajos que engloban restauración de márgenes, recuperación de cauces y adecuaciones de balsas.

En los dos casos, además, las actuaciones de mejora están vinculadas a la restauración ambiental en Zonas de Especial Conservación (ZEC). Se trata de renaturalizar los cauces para volver a obtener y garantizar para el futuro la continuidad fluvial y, por tanto, el funcionamiento del ecosistema. Asimismo, desde la Oficina de Cambio Climático de Navarra se impulsan y coordinan actuaciones y planes que tienen como objetivo la prevención frente a inundaciones para mitigar el cambio en el régimen de precipitaciones vinculado al calentamiento global.

Muro krainer en Igal

La intervención en Igal es una actuación de protección ante las dinámicas que recuperó el río, tras la demolición de la presa hace cuatro años. En los años 2023 y 2024 la monitorización del tramo permitió apreciar que el lecho del río se hacía más profundo, lo que provocó la erosión en las márgenes, especialmente en la margen derecha del río Xabros, generando el descuelgue de la desembocadura del barranco de Las Huertas.

Ahora se actúa para revertir la inestabilidad de las laderas, dotar de sección suficiente a los cauces y restaurar las bandas de vegetación natural de tipo ripario a lo largo de las orillas para que alcancen de nuevo, tanto su composición florística, como su estructura natural y potencial fluvial. Este tipo de vegetación, formada por una banda de arbustos flexibles en contacto con el agua y, tras ella, un bosque de galería que se extiende hacia la vega, contribuye a la estabilización de las orillas y a la regulación térmica del agua. Según los especialistas la regeneración natural de estos ecosistemas, ricos en nutrientes y agua, es relativamente rápida. Entre la fauna asociada al curso del Salazar están la nutria y el visón europeo, y entre los peces propios, madrillas, chipas y truchas.

Así, en esta obra se recuperará el cauce del barranco de Las Huertas excavando una sección hidráulica suficiente que asuma caudales 1,5 m3/sg, los correspondientes a periodos de retorno de 25 años. El paso de agua actual, de insuficiente sección, será demolido y sustituido por un marco prefabricado de hormigón armado con aletas de escollera hormigonada.

En el río Xabros se consolidará la margen derecha sujetándola mediante un entramado de madera (muro krainer) sobre una escolera nueva, de un metro de altura, para evitar la fuerza de arrastre del agua. Todo ello se hará buscando la protección frente a la erosión y como actuaciones complementarias a la inicial de eliminación del azud. Estas actuaciones han sido adjudicadas por un importe de 147.445,84 euros y con un plazo de ejecución de dos meses y medio.

Murillo el Fruto: impermeabilización de balsas

En el caso de Murillo el Fruto, en el año 2024 se realizó un proyecto de restauración ambiental en el Soto de Escueral para recuperar espacio fluvial y ampliar hábitat de visón europeo y otros también de interés. En esa intervención se ejecutaron balsas impermeabilizadas con arcilla, aunque, tras los primeros llenados, se observó la necesidad de mejorar la impermeabilización para que las balsas retengan más tiempo el agua almacenada.

La actual intervención, con un presupuesto de 96.809,55 euros y un plazo de dos meses, consiste en aumentar en 30 cm el espesor de arcillas compactadas, además de demoler y construir de nuevo aliviadero y desagüe (escorredero) de las balsas; asimismo, se sustituirá el vado del camino agrícola por una arqueta de hormigón armado. A demanda de los agricultores de la zona Medio Ambiente invertirá 8.203 euros en mejorar la impermeabilización de la acequia de suministro de agua a las balsas.

Tras las obras se plantarán especies helófitas, plantas cuyas raíces y rizomas crecen fijas al fondo y sus tallos sobre la superficie, aportando oxígeno y filtrando el agua, y se crearán refugios para los anfibios y reptiles (la herpetofáuna). Asimismo, se restaurarán, las zonas afectadas por las obras con vegetación herbácea y arbustiva.