Pamplona Actual

Óscar Puente dimite como ministro de Transportes y renuncia a encabezar la lista del PSOE por Valladolid

El ministro ha anunciado su marcha en la Comisión Permanente del Congreso, donde comparecía por el accidente de Urda: "La culpa no puede morir soltera"

  • Óscar Puente, en el Congreso -

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado este martes su dimisión durante su comparecencia en la Comisión Permanente del Congreso de los Diputados, convocada para dar explicaciones sobre el accidente ferroviario de Urda. Puente ha informado también de que renuncia a formar parte de las listas electorales del 29 de noviembre y de que, por tanto, no será cabeza de lista al Congreso por Valladolid.

"Una cuestión de dignidad política"

El ministro ha explicado que tomó la decisión en los primeros minutos tras conocer la tragedia, cuando se dirigía al centro de control de 24 horas de Adif, y que se lo comunicó en primer lugar a su familia. "Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año, muy distintos que sean y tenga o no responsabilidad directa en ellos. Es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas", ha afirmado. La dimisión llega después de los accidentes de Adamuz, en el que murieron 46 personas, y de Urda, con 69 fallecidos.

Puente ha asegurado que ha hecho pública la decisión en el Congreso, "en la sede de la soberanía nacional", una vez cumplido lo que consideraba el trabajo más urgente e inaplazable: realizar las primeras pesquisas para entender lo ocurrido mientras se auxiliaba a las víctimas, adoptar las primeras medidas para resarcirlas y mejorar, en lo posible, la seguridad del sistema ferroviario a corto plazo. "No era esta, sin duda, la única decisión posible, pero es la única que yo hubiera estado dispuesto a tomar", ha señalado.

A quienes le han mostrado su apoyo estos días les ha pedido que entiendan que se trata de "una medida necesaria y positiva" y que "no es ningún drama ni hay que hacer un drama de ello". "Drama, sin duda, el de las víctimas, el de sus familias, el de sus seres queridos", ha añadido, en referencia también a los heridos, algunos de ellos amputados. Ha reconocido que su dolor no puede equipararse al de las víctimas, "pero después del suyo, ninguno, créanme, es tan grande como el mío".

"La culpa no puede morir soltera"

Para justificar su decisión, el ministro ha recordado al ministro portugués Jorge Coelho, que dimitió en 2001 tras el derrumbe de un puente en el que murieron 59 personas, y ha hecho suya su frase: "La culpa no puede morir soltera". Puente ha defendido que su renuncia es "buena para el país y buena para la democracia", una democracia "madura, de un país fuerte, próspero y moderno, no un Estado fallido como algunos sostienen", en la que la ciudadanía reclama dignidad a la política.

El ministro ha rechazado que "todos los políticos seamos iguales", algo que ha calificado de "falacia" de quienes quieren conducir a la sociedad a la desconfianza en la democracia. También ha rebatido la idea de que "solo el pueblo salva al pueblo": "Al pueblo le salva un Estado fuerte, justo, con unos buenos servicios públicos. El pueblo solo salva al pueblo en las urnas, votando a los que le apoyan, no a los que solo quieren utilizarlo para perpetuar los privilegios de una minoría".

Una réplica a Rufián sobre Aena

Antes de anunciar su decisión, Puente había respondido al portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que le planteaba destinar al ferrocarril recursos de los aeropuertos. El ministro ha explicado que el plan de aeropuertos se nutre fundamentalmente de las tasas aeroportuarias y no sale de los Presupuestos Generales del Estado, igual que el plan de puertos. Por ello, ha dicho, ambas partidas no son intercambiables: "No podemos renunciar a 13.000 millones en los aeropuertos para emplearlos en el ferrocarril, porque no salen del ferrocarril, sino de las cuentas de Aena", una empresa público-privada cotizada en el Ibex que debe tomar decisiones en función de sus intereses y sus cuentas.

"Mi ego nunca ha sido mayor que mi partido"

Puente ha vinculado también su decisión a su militancia socialista. Ha recordado que forma parte de una organización con casi 150 años de historia, en la que militó antes su madre, que sigue haciéndolo, y antes su abuelo, y ha asegurado que su renuncia busca "estar a la altura" de su partido y de quienes entregaron todo por una sociedad "más justa e igualitaria". "Nadie es más grande que la organización a la que pertenece, sea ministro o afiliado de base. Mi ego nunca ha sido mayor que mi partido ni, desde luego, que mi país", ha afirmado. Y ha añadido que siempre ha sentido tristeza al ver "el espectáculo de algunos que fueron grandes para el partido y para el país y se creen aún más grandes que ambos".

El ministro ha agradecido el apoyo recibido a su familia, a sus padres y a su hermana, "a la que también pretenden hacerle la vida imposible", a su mujer, a sus hijas y al pequeño, que hace unos meses empezó a dar sus primeros pasos, y ha afirmado que "todos se llevan siempre la peor parte". También ha dado las gracias a los militantes socialistas, a quienes ha animado a estar unidos y orgullosos, a sus compañeros del Ayuntamiento de Valladolid, a su equipo en el Ministerio y, "muy especialmente", al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su "confianza sin límite". Ha pedido a todos los progresistas que le ayuden, "se lo merece", y ha concluido: "Ayudándole a él nos ayudamos todos".

Un mensaje final de esperanza

Puente ha cerrado su intervención con una advertencia sobre el momento político. "Este es un momento de dolor colectivo, pero el dolor no debe paralizarnos ni hacernos caer en la desesperanza, y menos aún entregarnos a los que solo quieren sacar provecho de ese dolor para alcanzar el poder", ha dicho. Ha sostenido que los servicios públicos "nunca se fortalecen con recortes" y que quienes asoman como alternativa "no resolverían ninguno de los problemas" de la sociedad y crearían otros, por lo que ha augurado que un Gobierno de esas características "será desastroso para nuestro futuro". "Confío en que mi país sabrá estar a la altura. Hoy yo he intentado estar a la altura de mi país. Gracias a todos ustedes por su atención y hasta siempre", ha concluido.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado este martes su dimisión durante su comparecencia en la Comisión Permanente del Congreso de los Diputados, convocada para dar explicaciones sobre el accidente ferroviario de Urda. Puente ha informado también de que renuncia a formar parte de las listas electorales del 29 de noviembre y de que, por tanto, no será cabeza de lista al Congreso por Valladolid.

"Una cuestión de dignidad política"

El ministro ha explicado que tomó la decisión en los primeros minutos tras conocer la tragedia, cuando se dirigía al centro de control de 24 horas de Adif, y que se lo comunicó en primer lugar a su familia. "Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año, muy distintos que sean y tenga o no responsabilidad directa en ellos. Es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas", ha afirmado. La dimisión llega después de los accidentes de Adamuz, en el que murieron 46 personas, y de Urda, con 69 fallecidos.

Puente ha asegurado que ha hecho pública la decisión en el Congreso, "en la sede de la soberanía nacional", una vez cumplido lo que consideraba el trabajo más urgente e inaplazable: realizar las primeras pesquisas para entender lo ocurrido mientras se auxiliaba a las víctimas, adoptar las primeras medidas para resarcirlas y mejorar, en lo posible, la seguridad del sistema ferroviario a corto plazo. "No era esta, sin duda, la única decisión posible, pero es la única que yo hubiera estado dispuesto a tomar", ha señalado.

A quienes le han mostrado su apoyo estos días les ha pedido que entiendan que se trata de "una medida necesaria y positiva" y que "no es ningún drama ni hay que hacer un drama de ello". "Drama, sin duda, el de las víctimas, el de sus familias, el de sus seres queridos", ha añadido, en referencia también a los heridos, algunos de ellos amputados. Ha reconocido que su dolor no puede equipararse al de las víctimas, "pero después del suyo, ninguno, créanme, es tan grande como el mío".

"La culpa no puede morir soltera"

Para justificar su decisión, el ministro ha recordado al ministro portugués Jorge Coelho, que dimitió en 2001 tras el derrumbe de un puente en el que murieron 59 personas, y ha hecho suya su frase: "La culpa no puede morir soltera". Puente ha defendido que su renuncia es "buena para el país y buena para la democracia", una democracia "madura, de un país fuerte, próspero y moderno, no un Estado fallido como algunos sostienen", en la que la ciudadanía reclama dignidad a la política.

El ministro ha rechazado que "todos los políticos seamos iguales", algo que ha calificado de "falacia" de quienes quieren conducir a la sociedad a la desconfianza en la democracia. También ha rebatido la idea de que "solo el pueblo salva al pueblo": "Al pueblo le salva un Estado fuerte, justo, con unos buenos servicios públicos. El pueblo solo salva al pueblo en las urnas, votando a los que le apoyan, no a los que solo quieren utilizarlo para perpetuar los privilegios de una minoría".

Una réplica a Rufián sobre Aena

Antes de anunciar su decisión, Puente había respondido al portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que le planteaba destinar al ferrocarril recursos de los aeropuertos. El ministro ha explicado que el plan de aeropuertos se nutre fundamentalmente de las tasas aeroportuarias y no sale de los Presupuestos Generales del Estado, igual que el plan de puertos. Por ello, ha dicho, ambas partidas no son intercambiables: "No podemos renunciar a 13.000 millones en los aeropuertos para emplearlos en el ferrocarril, porque no salen del ferrocarril, sino de las cuentas de Aena", una empresa público-privada cotizada en el Ibex que debe tomar decisiones en función de sus intereses y sus cuentas.

"Mi ego nunca ha sido mayor que mi partido"

Puente ha vinculado también su decisión a su militancia socialista. Ha recordado que forma parte de una organización con casi 150 años de historia, en la que militó antes su madre, que sigue haciéndolo, y antes su abuelo, y ha asegurado que su renuncia busca "estar a la altura" de su partido y de quienes entregaron todo por una sociedad "más justa e igualitaria". "Nadie es más grande que la organización a la que pertenece, sea ministro o afiliado de base. Mi ego nunca ha sido mayor que mi partido ni, desde luego, que mi país", ha afirmado. Y ha añadido que siempre ha sentido tristeza al ver "el espectáculo de algunos que fueron grandes para el partido y para el país y se creen aún más grandes que ambos".

El ministro ha agradecido el apoyo recibido a su familia, a sus padres y a su hermana, "a la que también pretenden hacerle la vida imposible", a su mujer, a sus hijas y al pequeño, que hace unos meses empezó a dar sus primeros pasos, y ha afirmado que "todos se llevan siempre la peor parte". También ha dado las gracias a los militantes socialistas, a quienes ha animado a estar unidos y orgullosos, a sus compañeros del Ayuntamiento de Valladolid, a su equipo en el Ministerio y, "muy especialmente", al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su "confianza sin límite". Ha pedido a todos los progresistas que le ayuden, "se lo merece", y ha concluido: "Ayudándole a él nos ayudamos todos".

Un mensaje final de esperanza

Puente ha cerrado su intervención con una advertencia sobre el momento político. "Este es un momento de dolor colectivo, pero el dolor no debe paralizarnos ni hacernos caer en la desesperanza, y menos aún entregarnos a los que solo quieren sacar provecho de ese dolor para alcanzar el poder", ha dicho. Ha sostenido que los servicios públicos "nunca se fortalecen con recortes" y que quienes asoman como alternativa "no resolverían ninguno de los problemas" de la sociedad y crearían otros, por lo que ha augurado que un Gobierno de esas características "será desastroso para nuestro futuro". "Confío en que mi país sabrá estar a la altura. Hoy yo he intentado estar a la altura de mi país. Gracias a todos ustedes por su atención y hasta siempre", ha concluido.