Un juzgado de instrucción de Pamplona ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza para un hombre detenido como presunto autor de un robo con violencia y de un homicidio, ambos en grado de tentativa. Los hechos ocurrieron el domingo por la tarde en la zona de las huertas de Aranzadi, junto al puente de los Alemanes.
La magistrada adoptó la medida tras la comparecencia prevista en el artículo 505 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. En ella el detenido, asistido por letrado, fue oído y declaró previamente ante el juzgado.
Dos ataques en diez minutos
Según el atestado de la Policía Municipal en el que se apoya el auto, sobre las 16.30 horas del 4 de octubre el investigado se presentó en la tienda de campaña donde vive la víctima. Iba armado con un cuchillo de cocina y, siempre según la versión recogida en la resolución, pretendía quitarle una batería externa y varias prendas de ropa.
Ante la negativa del hombre a entregárselas, lo habría atacado con el cuchillo y le habría causado cortes por todo el cuerpo. Vecinos de las tiendas colindantes acudieron en su auxilio y el agresor se marchó.
Diez minutos después, relata el auto, regresó con un cable y, "con la clara intención de acabar con su vida", se abalanzó sobre el denunciante y se lo colocó alrededor del cuello. La víctima quedó semiinconsciente. De nuevo fueron los vecinos quienes consiguieron apartar al agresor.
El parte médico recoge hematomas lineales en la zona lateral derecha del cuello, compatibles con un intento de estrangulamiento, además de erosiones en el brazo derecho y dolor dorsal por golpes. La jueza lo considera una acreditación indiciaria del ataque denunciado.
Los delitos imputados
La resolución atribuye de forma provisional al investigado un delito de robo con violencia en grado de tentativa, castigado con penas de hasta dos años de prisión, y otro de homicidio en grado de tentativa, con penas de hasta diez años. La calificación jurídica podría cambiar más adelante.
La magistrada fundamenta la prisión en dos motivos. El primero es el riesgo de fuga: el investigado carece de arraigo suficiente, no tiene domicilio fijo y se encuentra en situación irregular en España.
El segundo es la necesidad de proteger a la víctima. El auto destaca el modo de actuar del detenido, que regresó a los pocos minutos con la intención de matar, y considera "palmario" el riesgo de que lo intente de nuevo, dada la enemistad entre ambos. El denunciante afirmó sentirse atemorizado y dijo que pensaba abandonar la tienda donde vive por miedo a perder la vida.
La jueza ha rechazado, por ahora, la orden de protección solicitada por la víctima. Considera que no concurren los requisitos legales mientras el investigado permanezca en prisión, aunque deja abierta la posibilidad de reconsiderarlo si cambia su situación personal.
El detenido ingresará en el centro penitenciario de Pamplona. El auto no es firme y puede recurrirse en reforma, en tres días, o en apelación, en cinco.
Un juzgado de instrucción de Pamplona ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza para un hombre detenido como presunto autor de un robo con violencia y de un homicidio, ambos en grado de tentativa. Los hechos ocurrieron el domingo por la tarde en la zona de las huertas de Aranzadi, junto al puente de los Alemanes.
La magistrada adoptó la medida tras la comparecencia prevista en el artículo 505 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. En ella el detenido, asistido por letrado, fue oído y declaró previamente ante el juzgado.
Dos ataques en diez minutos
Según el atestado de la Policía Municipal en el que se apoya el auto, sobre las 16.30 horas del 4 de octubre el investigado se presentó en la tienda de campaña donde vive la víctima. Iba armado con un cuchillo de cocina y, siempre según la versión recogida en la resolución, pretendía quitarle una batería externa y varias prendas de ropa.
Ante la negativa del hombre a entregárselas, lo habría atacado con el cuchillo y le habría causado cortes por todo el cuerpo. Vecinos de las tiendas colindantes acudieron en su auxilio y el agresor se marchó.
Diez minutos después, relata el auto, regresó con un cable y, "con la clara intención de acabar con su vida", se abalanzó sobre el denunciante y se lo colocó alrededor del cuello. La víctima quedó semiinconsciente. De nuevo fueron los vecinos quienes consiguieron apartar al agresor.
El parte médico recoge hematomas lineales en la zona lateral derecha del cuello, compatibles con un intento de estrangulamiento, además de erosiones en el brazo derecho y dolor dorsal por golpes. La jueza lo considera una acreditación indiciaria del ataque denunciado.
Los delitos imputados
La resolución atribuye de forma provisional al investigado un delito de robo con violencia en grado de tentativa, castigado con penas de hasta dos años de prisión, y otro de homicidio en grado de tentativa, con penas de hasta diez años. La calificación jurídica podría cambiar más adelante.
La magistrada fundamenta la prisión en dos motivos. El primero es el riesgo de fuga: el investigado carece de arraigo suficiente, no tiene domicilio fijo y se encuentra en situación irregular en España.
El segundo es la necesidad de proteger a la víctima. El auto destaca el modo de actuar del detenido, que regresó a los pocos minutos con la intención de matar, y considera "palmario" el riesgo de que lo intente de nuevo, dada la enemistad entre ambos. El denunciante afirmó sentirse atemorizado y dijo que pensaba abandonar la tienda donde vive por miedo a perder la vida.
La jueza ha rechazado, por ahora, la orden de protección solicitada por la víctima. Considera que no concurren los requisitos legales mientras el investigado permanezca en prisión, aunque deja abierta la posibilidad de reconsiderarlo si cambia su situación personal.
El detenido ingresará en el centro penitenciario de Pamplona. El auto no es firme y puede recurrirse en reforma, en tres días, o en apelación, en cinco.