Pamplona Actual

Un geriatra de la Clínica Universidad de Navarra defiende tratar juntos el deterioro de hueso y músculo en mayores

Un artículo en Journal of Bone and Mineral Research alerta de que la osteosarcopenia se asocia con un 50 % más de riesgo de caídas y más del doble de fracturas

  • El Dr. Miguel Germán Borda realiza la prueba de sarcopenia con el dinamómetro de mano a uno de sus pacientes. -

Un grupo de investigadores internacionales, entre los que se encuentra el geriatra de la Clínica Universidad de Navarra Miguel Germán Borda, ha defendido la necesidad de abordar de manera conjunta la osteoporosis y la sarcopenia, dos enfermedades que hoy se tratan por separado. Así lo plantean en un artículo publicado en Journal of Bone and Mineral Research, que analiza los mecanismos comunes del deterioro óseo y muscular y propone nuevas estrategias para su diagnóstico y tratamiento.

La osteosarcopenia es la presencia simultánea de pérdida de masa o calidad ósea, lo que se conoce como osteoporosis, y de disminución de la cantidad, la fuerza y el rendimiento muscular, es decir, sarcopenia. Los autores sostienen que ambas deben considerarse a la vez por cuatro razones. La primera es biológica, ya que hueso y músculo no son estructuras independientes, sino que se comunican constantemente mediante señales bioquímicas. La segunda es clínica, porque la osteosarcopenia se asocia con un riesgo de caídas un 50 % mayor y con más del doble de riesgo de fracturas, según un análisis de varios estudios. A ellas se suman una razón terapéutica, ya que no existen fármacos que traten simultáneamente ambas patologías, y otra preventiva, la importancia de mantener una visión global de la situación del paciente.

Una combinación que amenaza la autonomía

"La sarcopenia debilita los músculos y favorece las caídas, mientras que la osteoporosis hace que los huesos sean más frágiles y puedan fracturarse al caer. Estas fracturas pueden provocar pérdida de movilidad y autonomía, generar discapacidad e incluso aumentar el riesgo de muerte. Por eso es fundamental detectar y abordar ambos problemas de forma conjunta", ha explicado el doctor Borda.

En la actualidad, los tratamientos siguen siendo muy independientes. Para la osteoporosis existen fármacos que frenan la pérdida de hueso o estimulan la formación de tejido óseo nuevo, mientras que la sarcopenia recurre principalmente a la terapia nutricional y a los ejercicios de resistencia. Frente a este escenario, el especialista ha reclamado introducir una mentalidad preventiva y prestar especial atención a las mujeres a partir de los 65 años y a los hombres desde los 70, sobre todo si han sufrido caídas o tienen mayor riesgo de sufrirlas, presentan fragilidad o malnutrición, toman corticoides de forma prolongada o realizan poca actividad física.

La inteligencia artificial, una vía prometedora

Los investigadores defienden desarrollar tratamientos capaces de actuar sobre músculo y hueso al mismo tiempo. Su razonamiento es que, al estar conectados biológicamente y poder influir uno en el otro, sería deseable encontrar una causa o una vía común sobre la que actuar desde el punto de vista farmacológico.

Mientras tanto, los autores señalan que uno de los campos más prometedores para detectar la osteosarcopenia es la inteligencia artificial. "Estas herramientas nos permiten aprovechar imágenes de TAC o radiografías realizadas por otros motivos para identificar la pérdida de músculo, la acumulación de grasa en su interior o la baja densidad ósea. En paralelo, se investigan sustancias en sangre que podrían alertar del deterioro del hueso y del músculo y que, si se confirma su participación en estos procesos, podrían convertirse en objetivos para desarrollar nuevos fármacos", ha señalado Borda.

Datos en España

En España, el proyecto OsteoSER de la Sociedad Española de Reumatología estima que el 54,4 % de los mayores de 50 años presenta osteopenia y el 10,7 %, osteoporosis. Por su parte, un estudio realizado en el país con 686 personas de 60 años o más detectó sarcopenia en aproximadamente una de cada ocho.

Nota de revisión: la nota de la clínica no precisa la fecha de publicación del artículo científico ni cita a los demás autores o instituciones participantes, por lo que no se han incluido. Tampoco identifica el estudio sobre sarcopenia en el que se basa el dato de una de cada ocho personas. Conviene confirmar ambos aspectos con la Clínica Universidad de Navarra si se quiere ampliar la información. La fotografía del doctor Borda realizando la prueba del dinamómetro puede acompañar al texto con ese pie.

Un grupo de investigadores internacionales, entre los que se encuentra el geriatra de la Clínica Universidad de Navarra Miguel Germán Borda, ha defendido la necesidad de abordar de manera conjunta la osteoporosis y la sarcopenia, dos enfermedades que hoy se tratan por separado. Así lo plantean en un artículo publicado en Journal of Bone and Mineral Research, que analiza los mecanismos comunes del deterioro óseo y muscular y propone nuevas estrategias para su diagnóstico y tratamiento.

La osteosarcopenia es la presencia simultánea de pérdida de masa o calidad ósea, lo que se conoce como osteoporosis, y de disminución de la cantidad, la fuerza y el rendimiento muscular, es decir, sarcopenia. Los autores sostienen que ambas deben considerarse a la vez por cuatro razones. La primera es biológica, ya que hueso y músculo no son estructuras independientes, sino que se comunican constantemente mediante señales bioquímicas. La segunda es clínica, porque la osteosarcopenia se asocia con un riesgo de caídas un 50 % mayor y con más del doble de riesgo de fracturas, según un análisis de varios estudios. A ellas se suman una razón terapéutica, ya que no existen fármacos que traten simultáneamente ambas patologías, y otra preventiva, la importancia de mantener una visión global de la situación del paciente.

Una combinación que amenaza la autonomía

"La sarcopenia debilita los músculos y favorece las caídas, mientras que la osteoporosis hace que los huesos sean más frágiles y puedan fracturarse al caer. Estas fracturas pueden provocar pérdida de movilidad y autonomía, generar discapacidad e incluso aumentar el riesgo de muerte. Por eso es fundamental detectar y abordar ambos problemas de forma conjunta", ha explicado el doctor Borda.

En la actualidad, los tratamientos siguen siendo muy independientes. Para la osteoporosis existen fármacos que frenan la pérdida de hueso o estimulan la formación de tejido óseo nuevo, mientras que la sarcopenia recurre principalmente a la terapia nutricional y a los ejercicios de resistencia. Frente a este escenario, el especialista ha reclamado introducir una mentalidad preventiva y prestar especial atención a las mujeres a partir de los 65 años y a los hombres desde los 70, sobre todo si han sufrido caídas o tienen mayor riesgo de sufrirlas, presentan fragilidad o malnutrición, toman corticoides de forma prolongada o realizan poca actividad física.

La inteligencia artificial, una vía prometedora

Los investigadores defienden desarrollar tratamientos capaces de actuar sobre músculo y hueso al mismo tiempo. Su razonamiento es que, al estar conectados biológicamente y poder influir uno en el otro, sería deseable encontrar una causa o una vía común sobre la que actuar desde el punto de vista farmacológico.

Mientras tanto, los autores señalan que uno de los campos más prometedores para detectar la osteosarcopenia es la inteligencia artificial. "Estas herramientas nos permiten aprovechar imágenes de TAC o radiografías realizadas por otros motivos para identificar la pérdida de músculo, la acumulación de grasa en su interior o la baja densidad ósea. En paralelo, se investigan sustancias en sangre que podrían alertar del deterioro del hueso y del músculo y que, si se confirma su participación en estos procesos, podrían convertirse en objetivos para desarrollar nuevos fármacos", ha señalado Borda.

Datos en España

En España, el proyecto OsteoSER de la Sociedad Española de Reumatología estima que el 54,4 % de los mayores de 50 años presenta osteopenia y el 10,7 %, osteoporosis. Por su parte, un estudio realizado en el país con 686 personas de 60 años o más detectó sarcopenia en aproximadamente una de cada ocho.

Nota de revisión: la nota de la clínica no precisa la fecha de publicación del artículo científico ni cita a los demás autores o instituciones participantes, por lo que no se han incluido. Tampoco identifica el estudio sobre sarcopenia en el que se basa el dato de una de cada ocho personas. Conviene confirmar ambos aspectos con la Clínica Universidad de Navarra si se quiere ampliar la información. La fotografía del doctor Borda realizando la prueba del dinamómetro puede acompañar al texto con ese pie.