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Hallan en la cueva de Abauntz los primeros restos neandertales de Navarra, de hace entre 44.000 y 49.000 años

Seis huesos de un neandertal adulto, los restos humanos más antiguos encontrados en la Comunidad foral, conservan ADN en excelente estado

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Cueva de Abauntz - Autor: POOL GN
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La cueva de Abauntz, en Arraitz-Orkin, ha dado los primeros restos neandertales identificados en Navarra, además de los restos humanos más antiguos hallados hasta la fecha en la Comunidad foral. El equipo arqueológico del yacimiento ha presentado este lunes en la Casa del Concejo de Arraitz seis huesos de un neandertal adulto de sexo masculino, en un acto en el que ha participado la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite.

Seis huesos de un neandertal adulto

El hallazgo está formado por tres metacarpos y una falange de la mano derecha, así como por dos fragmentos identificados mediante análisis de proteínas. Los restos han sido datados de forma directa con la prueba del carbono-14 entre 44.000 y 49.000 años, lo que permite situarlos entre los últimos neandertales antes de su extinción.

Según el equipo investigador, la combinación de dataciones directas con la excelente conservación del ADN que presentan los huesos convierte el descubrimiento en un referente internacional para comprender la evolución de esta especie y los procesos que condujeron a su desaparición.

Chivite: «huecos» en la historia de Navarra y de la humanidad

Durante su intervención, Chivite ha felicitado al equipo arqueológico y ha destacado que hallazgos como este permiten rellenar huecos tanto en la historia local de Navarra como en la de la propia humanidad. La presidenta ha recordado otros descubrimientos de gran peso en la Comunidad, como el Hombre de Loizu, la Mano de Irulegui o el esqueleto casi completo de un bisonte con una punta de flecha de un cazador de hace 4.000 años, encontrado en una sima de Urbasa. En su opinión, estos hallazgos despiertan un enorme interés por la ciencia, la arqueología y el conocimiento de la historia, algo que, ha señalado, sirve para inmunizar frente a las prisas y el individualismo.

En el acto también han participado la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola; los alcaldes de Arraitz, Aitor Guelbenzu, y de Ultzama, Martín María Picabea; los directores del proyecto científico, Andion Arteaga y Mikel Arlegi; y el director general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, Ignacio Apezteguía.

Una ventana a los últimos neandertales de Europa

Los restos de Abauntz permiten investigar una etapa crucial de la historia de los neandertales, previa a su desaparición y a la expansión del Homo sapiens por Europa hace unos 40.000 años. Los estudios genéticos han demostrado, además, una conservación excepcional del ADN, cuyo análisis sigue en curso y permitirá profundizar en los procesos que precedieron a la desaparición de la especie.

La situación de la cueva, en una zona de paso natural entre ambos lados de los Pirineos, ofrece además una posición privilegiada para estudiar la movilidad de las poblaciones prehistóricas. El hallazgo cubre un vacío en el registro conocido de restos neandertales en Navarra y abre nuevas vías para estudiar la presencia y la dinámica de estos grupos en la región. Los trabajos de excavación y análisis continúan, y sus resultados permitirán conocer mejor cómo vivieron los últimos neandertales de Abauntz.

Un yacimiento de casi 50.000 años de historia

La cueva de Abauntz, en el valle de Ultzama, es uno de los principales yacimientos prehistóricos de Navarra. Su secuencia documenta cerca de 50.000 años de presencia humana, desde ocupaciones neandertales hasta época romana, pasando por distintas culturas paleolíticas, el Neolítico y la edad de los metales. Entre sus hallazgos más conocidos figura el Mapa de Abauntz, un bloque del periodo magdaleniense, datado hace unos 13.600 años, cuyos grabados se interpretan como una de las representaciones cartográficas más antiguas de Europa occidental. Su descubrimiento y estudio se deben al equipo dirigido por Pilar Utrilla, de la Universidad de Zaragoza, que dirigió las campañas anteriores, y hoy se expone en el Museo de Navarra. Las excavaciones actuales se centran en los periodos más antiguos de la cueva.

El proyecto

El proyecto está dirigido por Andion Arteaga y Mikel Arlegi y reúne a más de veinticinco especialistas de diferentes disciplinas, con investigadores vinculados a la Universidad de Varsovia, el IPHES-CERCA y el Musée de l'Homme de París. Las dataciones, los análisis de paleoproteómica y el estudio del ADN se realizan en colaboración con la Universidad de Viena y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig.

La investigación cuenta con el apoyo del Gobierno de Navarra, a través de la dirección general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, del Ayuntamiento del Valle de Ultzama, del Concejo de Arraitz-Orkin y de la Fundación Palarq. Los restos hallados se expondrán en el Museo de Navarra cuando finalice la investigación en curso.

La cueva de Abauntz, en Arraitz-Orkin, ha dado los primeros restos neandertales identificados en Navarra, además de los restos humanos más antiguos hallados hasta la fecha en la Comunidad foral. El equipo arqueológico del yacimiento ha presentado este lunes en la Casa del Concejo de Arraitz seis huesos de un neandertal adulto de sexo masculino, en un acto en el que ha participado la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite.

Seis huesos de un neandertal adulto

El hallazgo está formado por tres metacarpos y una falange de la mano derecha, así como por dos fragmentos identificados mediante análisis de proteínas. Los restos han sido datados de forma directa con la prueba del carbono-14 entre 44.000 y 49.000 años, lo que permite situarlos entre los últimos neandertales antes de su extinción.

Según el equipo investigador, la combinación de dataciones directas con la excelente conservación del ADN que presentan los huesos convierte el descubrimiento en un referente internacional para comprender la evolución de esta especie y los procesos que condujeron a su desaparición.

Chivite: «huecos» en la historia de Navarra y de la humanidad

Durante su intervención, Chivite ha felicitado al equipo arqueológico y ha destacado que hallazgos como este permiten rellenar huecos tanto en la historia local de Navarra como en la de la propia humanidad. La presidenta ha recordado otros descubrimientos de gran peso en la Comunidad, como el Hombre de Loizu, la Mano de Irulegui o el esqueleto casi completo de un bisonte con una punta de flecha de un cazador de hace 4.000 años, encontrado en una sima de Urbasa. En su opinión, estos hallazgos despiertan un enorme interés por la ciencia, la arqueología y el conocimiento de la historia, algo que, ha señalado, sirve para inmunizar frente a las prisas y el individualismo.

En el acto también han participado la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola; los alcaldes de Arraitz, Aitor Guelbenzu, y de Ultzama, Martín María Picabea; los directores del proyecto científico, Andion Arteaga y Mikel Arlegi; y el director general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, Ignacio Apezteguía.

Una ventana a los últimos neandertales de Europa

Los restos de Abauntz permiten investigar una etapa crucial de la historia de los neandertales, previa a su desaparición y a la expansión del Homo sapiens por Europa hace unos 40.000 años. Los estudios genéticos han demostrado, además, una conservación excepcional del ADN, cuyo análisis sigue en curso y permitirá profundizar en los procesos que precedieron a la desaparición de la especie.

La situación de la cueva, en una zona de paso natural entre ambos lados de los Pirineos, ofrece además una posición privilegiada para estudiar la movilidad de las poblaciones prehistóricas. El hallazgo cubre un vacío en el registro conocido de restos neandertales en Navarra y abre nuevas vías para estudiar la presencia y la dinámica de estos grupos en la región. Los trabajos de excavación y análisis continúan, y sus resultados permitirán conocer mejor cómo vivieron los últimos neandertales de Abauntz.

Un yacimiento de casi 50.000 años de historia

La cueva de Abauntz, en el valle de Ultzama, es uno de los principales yacimientos prehistóricos de Navarra. Su secuencia documenta cerca de 50.000 años de presencia humana, desde ocupaciones neandertales hasta época romana, pasando por distintas culturas paleolíticas, el Neolítico y la edad de los metales. Entre sus hallazgos más conocidos figura el Mapa de Abauntz, un bloque del periodo magdaleniense, datado hace unos 13.600 años, cuyos grabados se interpretan como una de las representaciones cartográficas más antiguas de Europa occidental. Su descubrimiento y estudio se deben al equipo dirigido por Pilar Utrilla, de la Universidad de Zaragoza, que dirigió las campañas anteriores, y hoy se expone en el Museo de Navarra. Las excavaciones actuales se centran en los periodos más antiguos de la cueva.

El proyecto

El proyecto está dirigido por Andion Arteaga y Mikel Arlegi y reúne a más de veinticinco especialistas de diferentes disciplinas, con investigadores vinculados a la Universidad de Varsovia, el IPHES-CERCA y el Musée de l'Homme de París. Las dataciones, los análisis de paleoproteómica y el estudio del ADN se realizan en colaboración con la Universidad de Viena y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig.

La investigación cuenta con el apoyo del Gobierno de Navarra, a través de la dirección general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, del Ayuntamiento del Valle de Ultzama, del Concejo de Arraitz-Orkin y de la Fundación Palarq. Los restos hallados se expondrán en el Museo de Navarra cuando finalice la investigación en curso.