Se descolgó desde una altura de más de 40 metros poniendo en grave riesgo su vida mientras un amigo le hacía fotografías. Le fallaron las fuerzas y decidió deslizarse hasta la cornisa de la fachada desde donde ya no pudo subir a la azotea
Agentes de la Policía de la Generalitat – Mossos del Grupo de Delincuencia Urbana de la comisaría del Eixample junto con un agente de la Guardia Urbana de Barcelona rescataron el 11 de marzo una chica que acababa de colgar de una viga que sobresalía de una azotea de un edificio del Eixample de ocho plantas de altura mientras un compañero suyo la estaba fotografiando.
La joven, de 14 años, se había sentado en la barandilla de la azotea para colgarse de la viga que sobresalía del edificio pensando que luego podría retornar en la azotea sin problemas pero le fallaron las fuerzas y decidió deslizarse hasta la cornisa de la fachada. La niña se asustó y sufrió un ataque de nervios en darse cuenta de que no podía volver a la azotea, que su amigo no podía ayudar y que se encontraba en una situación de extremo peligro.
Agentes del Grupo de Delincuencia Urbana recibieron el aviso de la Sala de Coordinación Operativa que les informaba de que había una persona que estaba en la cornisa exterior de la fachada de un edificio de ocho plantas. Cuando los agentes llegaron, junto con la Guardia Urbana, subieron hasta la azotea para rescatar a la chica que se encontraba muy nerviosa ante el riesgo que tenía de poder caer.
Inmediatamente, los agentes la cogieron por las manos y la rescataron subiéndola a polvo, y llevándola hasta el interior de la azotea. Un equipo del Sistema de Emergencias Médicas se trasladó hasta el lugar de los hechos y la atendió de heridas leves en los brazos.
Los agentes se pusieron en contacto con los familiares de la niña que en poco rato llegaron al lugar de los hechos y se llevaron a la menor a su casa.






