Navarra ha reafirmado su liderazgo en solidaridad y eficiencia sanitaria al cerrar el ejercicio 2025 con una tasa de 88,2 donantes por millón de población. Esta cifra sitúa a la Comunidad Foral, por tercer año consecutivo, como la segunda autonomía con mayor actividad de donación en España, superando ampliamente la media nacional, que la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) ha fijado en 51,9.
A lo largo del año pasado, se registraron 60 donantes eficaces en la comunidad, lo que hizo posible llevar a cabo un total de 144 trasplantes. El desglose de la actividad trasplantadora revela la realización de 85 trasplantes renales, 35 hepáticos, 8 bipulmonares, 6 cardíacos y 2 combinados de páncreas-riñón.
Madurez del programa de asistolia
Uno de los pilares de estos resultados es el equilibrio entre los diferentes modelos de donación. En 2025, el 48,3% de los órganos provinieron de donantes en asistolia controlada (Maastricht III), mientras que el resto correspondieron a muerte encefálica. Según el coordinador de Trasplantes de Navarra, José Roldán, este equilibrio refleja la "madurez y consolidación" de una línea estratégica que ya aporta casi la mitad de la actividad total.
El Hospital Universitario de Navarra (HUN) se ha mantenido como el centro de referencia en donación, logrando por cuarto año consecutivo ser el hospital no trasplantador con más actividad a nivel nacional. Por su parte, la Clínica Universidad de Navarra (CUN) lideró la ejecución de los trasplantes, realizando 72 intervenciones, de las cuales 52 se efectuaron con órganos de donantes navarros.
Generosidad familiar y envejecimiento activo
Un dato especialmente positivo es el descenso de las negativas familiares, que han caído del 19% al 11,8%. Esto supone que casi 9 de cada 10 familias navarras dan su consentimiento en el momento del fallecimiento de un ser querido. Además, se observa una tendencia al aprovechamiento de donantes de edad avanzada, situándose la edad media en 66,9 años.
A pesar de los excelentes datos, la lista de espera al cierre de 2025 contaba con 40 pacientes aguardando un órgano (31 renales, 8 cardíacos y 1 hepático). Las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de expresar la voluntad de ser donante en vida, ya sea a través de la comunicación familiar o del Documento de Voluntades Anticipadas, para seguir salvando vidas.






