La comunidad educativa de Barañain ha dado un paso decisivo hacia la modernización de sus infraestructuras escolares. El grupo motor de la iniciativa ciudadana Barañaingo Patioak presentó este pasado jueves en el CP Alaitz un ambicioso proyecto que busca transformar los actuales patios de cemento en entornos inclusivos, pedagógicos y naturales.
El plan, liderado por Itziar Urra, Natalia Prosa e Ikerne Indakoetxea, es el resultado de tres años de trabajo comunitario iniciado en el curso 2022-2023. Lo que comenzó como una propuesta de la asociación de familias del centro Alaitz se ha extendido a los colegios Eultza y Sahats, unificando la demanda de una red pública que requiere espacios más humanos y sostenibles.
Claves del diseño: naturaleza y coeducación
El anteproyecto, que ha contado con el asesoramiento técnico de la arquitecta Clara Eslava y el pedagogo Alfredo Hoyuelos, propone una reordenación total de los exteriores. Entre las medidas principales destacan:
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Renaturalización: Reducción del pavimento en favor de zonas verdes, arbolado y espacios de sombra.
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Perspectiva de género: Creación de áreas que fomenten el juego libre y la experimentación, superando el modelo tradicional centrado en las pistas deportivas.
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Uso comunitario: Los patios se conciben como parques urbanos abiertos al barrio fuera del horario lectivo para actividades culturales y vecinales.
El desafío de la financiación pública
A pesar del respaldo social y de contar con una enmienda presupuestaria de 140.000 euros en el Parlamento de Navarra, el colectivo muestra su preocupación por la ejecución económica. Ikerne Indakoetxea advirtió sobre el riesgo de que estos fondos se desvíen a otras partidas menores, como vallas o cubiertas, en lugar de destinarse a la reforma integral.
El Ayuntamiento de Barañain ya ha comunicado que no podrá asumir la totalidad de las obras en este ejercicio de 2026, lo que obligará a ejecutar el proyecto por fases. Desde la plataforma exigen transparencia y un compromiso real de las instituciones para que este diseño, nacido de la participación ciudadana, se convierta en una realidad tangible para las infancias del municipio.







