Osasuna Magna Xota regresó de vacío en su visita al Noia Portus Apostoli tras caer derrotado por 4-3. En un encuentro marcado por el ritmo frenético y las constantes alternativas en el marcador, el equipo de Miguel Hernández luchó hasta el último segundo, encontrándose con el poste en la jugada definitiva que pudo haber cambiado el signo del partido.
Un inicio eléctrico en el parqué gallego
El choque comenzó sin concesiones. A los tres minutos, tras un aviso de Dani Saldise, el jugador Albert Ortas adelantaba a los navarros definiendo con calidad ante el portero local. Sin embargo, la alegría del Xota fue efímera, ya que Ismael lograba la igualada apenas unos segundos después, estableciendo un escenario de intercambio de golpes que sería la tónica del resto de la tarde.
A pesar de que los árbitros anularon un tanto al conjunto local por falta previa sobre Cuello, el peligro era constante en ambas áreas. Asier Llamas sostuvo al equipo con intervenciones de mérito, mientras que Pachu y Korsun disponían de ocasiones claras para recuperar la ventaja. Fue en el minuto 17 cuando, de nuevo, Ismael aparecía para firmar el 2-1 con el que se llegaría al descanso, pese a la insistencia de un Osasuna Magna que ya había estrellado un balón en la madera por mediación de Geraghty.
Reacción navarra y desenlace final
Tras la reanudación, la intensidad no decayó. En el minuto 25, una gran acción individual de Pachu permitió asistir a Juan Pablo Cuello, quien no perdonó para establecer el 2-2. El partido entró entonces en una fase crítica donde el Noia supo resistir una inferioridad numérica tras la expulsión de Thierry.
La eficacia local terminó por decantar la balanza en el tramo decisivo. En apenas un minuto, Churrasco y Douglas aprovecharon sendas transiciones para colocar un preocupante 4-2. Lejos de rendirse, el cuadro de Irurtzun apostó por el portero-jugador, una estrategia que dio sus frutos en el minuto 37 con el gol de Riveras.
Con el 4-3 en el electrónico, Osasuna Magna volcó todo su potencial ofensivo. La madera, caprichosa en esta jornada de la Primera División de fútbol sala, volvió a aparecer en los segundos finales para repeler un disparo de Pachu que habría supuesto un empate más que merecido por el esfuerzo desplegado sobre la pista.








