El grupo municipal de Contigo‑Zurekin en el Ayuntamiento de Pamplona ha propuesto que la construcción del futuro Centro de Salud de Erripagaña sea una de las inversiones prioritarias en el uso de los fondos procedentes del superávit de 2024 del Gobierno de Navarra, cuya ejecución está prevista entre 2026 y 2027.
La formación considera que la disponibilidad de estos recursos extraordinarios —cerca de 150 millones de euros tras el acuerdo alcanzado con el Estado— representa una oportunidad para acelerar la puesta en marcha de una infraestructura sanitaria largamente demandada por la ciudadanía de Erripagaña.
El Ejecutivo foral anunció el 25 de agosto de 2025 la licitación del nuevo centro de salud por un importe de 9.676.511,82 euros, IVA incluido, con un plazo estimado de ejecución de 18 meses. Desde Contigo-Zurekin valoran positivamente este paso, aunque reclaman que el proceso administrativo avance con rapidez y que las obras se ejecuten antes de que finalice la actual legislatura.
El concejal de la formación en el Ayuntamiento pamplonés, Txema Mauleón, subraya que el barrio lleva años esperando una respuesta a sus necesidades sanitarias y considera necesario “acelerar al máximo su ejecución, máxime contando con recursos extraordinarios como los citados”. En este sentido, ha solicitado que el Gobierno foral concrete fechas y un calendario de ejecución que garantice que el centro pueda entrar en funcionamiento lo antes posible.
El nuevo equipamiento sanitario integrará servicios de Atención Primaria y un Centro de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva (CASSYR), con el objetivo de dar respuesta a una zona en crecimiento demográfico y con carencias asistenciales acumuladas.
Desde Contigo-Zurekin insisten en que la sanidad pública debe ser una prioridad política y advierten de que proyectos de este tipo no pueden quedar supeditados a plazos indefinidos ni a retrasos administrativos. “Erripagaña merece un centro de salud digno y funcional”, ha señalado Mauleón, quien ha asegurado que su formación será “exigente” para que el compromiso adquirido con el barrio se materialice y no quede en “papel mojado”.






