La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Navarra ha desestimado íntegramente el recurso de apelación de la promotora Live Nation España contra la sentencia que ya había rechazado su demanda millonaria por la fallida gira de despedida de Extremoduro.El tribunal confirma que ni Robe Iniesta ni su entorno incumplieron el contrato y mantiene la absolución de todos los demandados, a la vez que impone a la promotora el pago de las costas de la apelación.
Según la sentenica, el origen del litigio está en el contrato firmado en noviembre de 2019 para una gira de 14 conciertos entre mayo y julio de 2020, por la que Live Nation pagó por adelantado a los dos miembros de Extremoduro más de 5,4 millones de euros a través de sus sociedades instrumentales. La pandemia obligó a suspender esas fechas, y las partes pactaron sucesivos anexos para aplazar la gira a finales de 2020 y luego a la primavera-verano de 2021, sin fijar un límite temporal cerrado y previendo nuevos aplazamientos si la situación sanitaria lo exigía.
La clave para el tribunal: quién rompió la baraja
La Audiencia subraya que la gira no se volvió imposible por el virus, sino porque Live Nation decidió en julio de 2021 dar por terminadas las negociaciones, anunciar la cancelación y devolver las entradas, pese a que el propio contrato permitía seguir aplazando los conciertos hasta que hubiera seguridad.
El tribunal reprocha a la promotora que, apenas una semana después de resolver el contrato, ejecutara el aval de más de 1,3 millones a cargo de la sociedad de Robe, cuando no había incumplimiento de los artistas que justificara esa medida.
Dinero adelantado, avales y el papel de Dromedario
La sentencia considera legítimo que Robe, a través de su sociedad Producciones 16562, conserve el 1.361.250 euros percibidos, porque el contrato ya preveía que, si se cancelaban conciertos por causas no imputables al artista, éste mantenía las cantidades cobradas. Además, la Sala concluye que Dromedario Records actuó siempre como representante de los músicos —no por cuenta propia— en la contratación de escenarios, y que el reembolso de 147.378 euros por parte de Live Nation no le da derecho a reclamar ahora ese dinero.
Mensajes, “bronca” y honor profesional
En el terreno más simbólico del pleito, la promotora acusaba a Robe de haberla difamado con comunicados en los que criticaba la política de devoluciones de entradas y anunciaba que estaba dispuesto a acudir a los tribunales.
La Audiencia entiende que esos mensajes, en tono coloquial y en plena controversia pública, eran una forma de defender su reputación y la de sus seguidores, no un ataque ilícito, y descarta cualquier indemnización por los casi tres millones de euros que pedía Live Nation por supuesto daño reputacional.





