El Gobierno de Navarra ha dado luz verde a una nueva Orden Foral que establece un aplazamiento excepcional de deudas tributarias. Esta iniciativa surge con el objetivo de proteger el tejido productivo y reforzar la tesorería de autónomos, profesionales y pequeñas empresas frente a las consecuencias económicas derivadas del actual contexto de incertidumbre internacional y el incremento de los costes energéticos.
La medida está dirigida específicamente a contribuyentes que desarrollen actividades económicas y que hayan tenido un volumen de operaciones inferior a los 6 millones de euros durante el ejercicio 2025. Según ha detallado el Ejecutivo, el plan busca ofrecer una respuesta ágil y directa a los sectores más expuestos a las tensiones en la cadena de suministro.
Condiciones del aplazamiento de IVA e IRPF
El beneficio fiscal permite aplazar, sin intereses y sin necesidad de presentar garantías ni realizar pagos a cuenta, las obligaciones tributarias correspondientes al IVA del primer trimestre (o del mes de marzo de 2026) y al pago fraccionado del IRPF del mismo periodo.
El sistema de devolución diseñado por la Hacienda Foral establece que el ingreso de estas cantidades se suspenderá durante un periodo de tres meses tras la finalización del plazo voluntario. Una vez concluido este tiempo de carencia, las cuantías adeudadas deberán abonarse mediante un fraccionamiento en cuatro cuotas mensuales de importes iguales, facilitando así una transición financiera suave para los negocios navarros.
Apoyo al tejido productivo de la Comunidad Foral
El consejero Arasti ha destacado que esta medida supone un paso estratégico para facilitar liquidez inmediata "sin cargas financieras adicionales". El Ejecutivo foral enmarca esta acción dentro de un paquete global de ayudas fiscales y apoyo directo orientado a blindar el empleo y la actividad económica en Navarra.
Con esta resolución, la administración navarra reafirma su compromiso con una gestión orientada a mitigar el impacto de la inflación y los costes de producción en las empresas locales. La medida se suma a otras actuaciones previas del Departamento de Economía y Hacienda para consolidar el escudo económico de la región ante la inestabilidad de los mercados globales.






