La Dirección General de Cultura – Institución Príncipe de Viana ha dado un paso decisivo para la protección del patrimonio navarro al iniciar el expediente para declarar la Zona Arqueológica del Desolado de Rada como Bien de Interés Cultural (BIC). Ubicado en el municipio de Murillo el Cuende, este yacimiento es valorado por los expertos como uno de los conjuntos más relevantes de la época medieval en la Comunidad Foral, tras décadas de intervenciones iniciadas en 1982.
El enclave destaca por conservar un sistema defensivo completo, que abarca desde una torre almenara de posible origen andalusí hasta un recinto amurallado cristiano. Según el expediente técnico, el lugar representa la mejor muestra arqueológica de la tipología constructiva doméstica del antiguo Reino de Navarra, permitiendo una lectura clara de cómo era la vida cotidiana en los siglos pasados.
Urbanismo y vida cotidiana en el recinto amurallado
Uno de los valores más significativos del Desolado de Rada es su trazado urbano, que presenta una conservación excepcional. La estructura está organizada en manzanas, de las que ya se han excavado siete, delimitadas por seis calles. Entre los hallazgos arquitectónicos más curiosos se encuentran edificios de uso público y social como un aljibe, un horno, una taberna y una tafurería, espacio dedicado históricamente al juego y las apuestas.
Las excavaciones han sacado a la luz una vasta colección de enseres que ofrecen una imagen nítida de sus antiguos pobladores. Entre los objetos recuperados, muchos de ellos completos, sobresale un rico ajuar cerámico y diversos elementos metálicos vinculados a la ganadería, la cocina y la defensa militar.
La iglesia de San Nicolás y su necrópolis
El conjunto monumental se completa con la iglesia de San Nicolás, un templo de doble nave documentado desde el año 1093. El edificio alberga piezas de gran valor artístico, como dos crismones trinitarios del siglo XII. Asociada al templo, se sitúa una necrópolis en la zona sur que contiene una secuencia de enterramientos que abarcan desde el siglo XI hasta el XV, aportando información crucial sobre la evolución demográfica de la zona.
Medidas especiales de protección
Con la apertura de este expediente, el yacimiento queda bajo el amparo de la Ley Foral de Patrimonio Cultural de Navarra. Esto implica la aplicación inmediata de medidas de protección que prohíben actividades industriales, urbanísticas o la instalación de elementos visuales como publicidad y antenas. Tras las restauraciones y excavaciones realizadas en etapas previas, este nuevo estatus jurídico garantiza la conservación definitiva de este patrimonio histórico para las generaciones futuras.





