La exconsejera de Economía y Hacienda del Gobierno de Navarra durante la etapa de Yolanda Barcina, Lourdes Goicoechea, ha negado este martes ante la comisión de investigación del Parlamento foral tener conocimiento de la presunta trama que la UCO sitúa en torno a Mina Muga y Servinabar. Según explicó, su intervención en aquel proyecto minero se limitó a una tramitación “estrictamente administrativa” y no tuvo contacto con los principales nombres investigados en la causa.
Goicoechea compareció a petición de varios grupos parlamentarios, que querían aclarar su papel en el arranque del proyecto de Geoalcali en la zona de Sangüesa. Los portavoces del PSN y de otros grupos le preguntaron por los permisos de investigación, la encomienda de gestión firmada en 2015 y la posible existencia de reuniones políticas o presiones sobre el expediente. La exconsejera respondió que no tuvo “ningún conocimiento” de acuerdos entre Acciona y Servinabar y que no recuerda haber mantenido reuniones con responsables de la empresa sobre este asunto.
En su intervención, insistió en que el expediente de Mina Muga fue “un proyecto complejo” por su dimensión técnica y por la coincidencia de competencias entre Navarra, Aragón y la Administración del Estado. Defendió que la encomienda firmada en junio de 2015 obedeció a criterios técnicos y a la necesidad de unificar la tramitación medioambiental, no a una decisión política impulsada por UPN o por el Ministerio.
La exconsejera también negó haber recibido instrucciones especiales de la dirección de UPN para favorecer el proyecto, así como haber tenido conocimiento de ayudas públicas o subvenciones vinculadas a Mina Muga. Subrayó que los técnicos del departamento eran quienes llevaban “la voz cantante” del proceso y que los cargos políticos se limitaban a mantenerse informados del avance administrativo.
Preguntada por su relación con los protagonistas citados en la investigación judicial, Goicoechea afirmó no conocer a Antxon Alonso, Santos Cerdán, Koldo García, Tomás Olarte, Fernando Merino o Pedro Rodríguez. También rechazó que hubiera mantenido vínculos estables o reuniones de calado con ellos.
La compareciente defendió además que en su etapa al frente del departamento no tuvo constancia de irregularidades y sostuvo que la actuación del Gobierno de Navarra se desarrolló “al amparo de la ley”. Recordó que han pasado 11 años desde que dejó el Ejecutivo y que su memoria sobre algunos detalles concretos es limitada.
Contexto del caso
La comparecencia se enmarca en la comisión de investigación abierta por el Parlamento de Navarra sobre licitaciones y adjudicaciones públicas, ampliada tras el informe de la UCO que sitúa el origen de la presunta trama en torno a Mina Muga. Durante el debate, varios portavoces discutieron sobre el alcance real de la encomienda de gestión y sobre si la tramitación posterior confirma o no las sospechas de fraccionamiento competencial que más tarde han sido cuestionadas en sede judicial.
Cierre político
Goicoechea cerró su intervención reiterando que no tuvo una implicación personal en la fase que conecta Mina Muga con la investigación por presunta corrupción. Tras ella, algunos grupos le agradecieron su comparecencia, mientras otros criticaron el uso político de la comisión y el hecho de que se intentara vincular su etapa de gobierno con hechos posteriores a su salida del cargo.
La comisión de 2014 que derivó en el 'marzazo'
Goicoechea recordó que ya pasó por una comisión de investigación en el Parlamento de Navarra y admitió que volver a comparecer le resultó “muy duro” (la investigación creada en 2014, que estuvo a punto de hacer caer al gabinete de Yolanda Barcina-operación frustrada por Ferraz en el denominado 'marzazo'). “Aquello fue muy duro y lo que sí agradezco es las personas que públicamente desde este arco parlamentario pidieron disculpas públicas, como el señor Lizarbe, que siempre se lo he agradecido, cuando dijo que se me hizo un daño innecesario”, señaló. Añadió que la situación le provocó “un pequeño revolcón” al regresar a la Cámara.
La exconsejera reconoció además que no ha seguido en detalle la actual comisión porque “hay veces que me me enfado demasiado y tengo demasiadas ocupaciones”, aunque sí dijo estar al tanto de algunas informaciones publicadas en los últimos días. “Desde luego que muchas de las cosas que he oído y he visto estos días en los medios de comunicación sí que me parece que tienen un calado grave”, afirmó.
Y remató con una reflexión de fuerte carga política: “Si a mí me pintaron cinco veces mi casa, me colgaban carteles, me llamaban con algunos calificativos muy duros, si algunas de las cosas que yo he oído en esta comisión que se han hecho, las hubiéramos hecho nosotros, no sé qué hubiera pasado”.






