Miles de personas han recorrido este viernes las calles de Pamplona convocadas por el Euskal Herriko Kontseilu Sozialista (EHKS), que ha utilizado el Día Internacional de los Trabajadores para lanzar una proclama contra la guerra imperialista, la OTAN y el sionismo. La manifestación ha partido desde la Plaza de Toros y ha concluido en la Plaza de los Fueros, donde los portavoces de la organización han tomado la palabra.
El hilo conductor del discurso ha sido la vinculación entre guerra y empobrecimiento de la clase trabajadora. "El aumento desproporcionado de los precios de los carburantes y los alimentos es un perjuicio colateral para algunos empresarios y una oportunidad de negocio para otros. Para los trabajadores significa miseria: no poder llegar a fin de mes", han señalado desde la tribuna.
EHKS ha situado al capitalismo occidental en una "situación crítica" por su incapacidad de mantener los niveles de ganancia que lo sustentan, y ha señalado a Estados Unidos e Israel como cabezas visibles de un orden que, a su juicio, recurre a la guerra para controlar militarmente los recursos que necesita. Sobre Trump han sido directos: "Llegó a la presidencia con mensajes contra la guerra y año y medio después está metido hasta dentro de ella".
La organización también ha equiparado el Estado de Israel con la Alemania nazi, calificándolo de "régimen supremacista, expansionista y belicoso" que no podría actuar "sin la complicidad de la OTAN y la Unión Europea". Han defendido la legitimidad de la resistencia palestina y de los pueblos de Oriente Próximo en "situación límite".
Frente al riesgo de que cada territorio priorice sus propios problemas, EHKS ha reivindicado la solidaridad internacionalista como única salida real, y ha anunciado su apuesta por la construcción de un partido comunista a escala europea para combatir "en la misma medida" a un enemigo que opera globalmente.





