El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE) ha publicado los resultados de su última monitorización sobre el discurso de odio en redes sociales correspondientes al mes de marzo. Según los datos analizados mediante el sistema FARO, las plataformas eliminaron el 62% de los contenidos reportables, lo que supone un incremento de 17 puntos porcentuales respecto a los registros del mes anterior.
Esta mejora en la eficacia de la moderación también se refleja en la vía de verificador confiable (trusted flagger), donde la tasa de retirada alcanzó el 46%. El análisis detalla que el 93% de los mensajes detectados empleaban un lenguaje agresivo explícito, manifestado a través de insultos y amenazas directas hacia diversos colectivos.
Impacto de los conflictos internacionales en el discurso de odio
La actualidad geopolítica ha marcado la tendencia de las narrativas discriminatorias. Durante marzo, el 48% de los mensajes de odio detectados estuvieron vinculados a la guerra en Irán y la intensificación de los conflictos en Gaza. Esta coyuntura ha derivado en un aumento del contenido antisemita e islamófobo, asociando identidades religiosas con la violencia o el extremismo.
Las personas procedentes del Norte de África concentraron el 51% de los ataques, seguidas por el colectivo musulmán (27%) y las personas latinoamericanas (19%). Sobre la tipología del mensaje, el contenido deshumanizante sigue siendo el más frecuente, representando el 39% del total analizado por el observatorio.
Diferencias en la respuesta de las plataformas sociales
El informe evidencia disparidades significativas en la gestión que cada red social hace de los reportes por racismo y xenofobia:
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TikTok: Lidera la tasa de eliminación con un 88% de efectividad.
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X (antes Twitter): Retiró el 81% de los mensajes notificados.
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Facebook e Instagram: Alcanzaron el 70% y el 63% de efectividad, respectivamente.
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YouTube: Se sitúa en el nivel más bajo, con solo un 12% de contenido retirado tras las notificaciones.
A pesar de los avances en la retirada, el informe señala que persiste un 18% de narrativas que cuestionan el acceso de las personas migrantes a medidas de inclusión de forma recurrente.




