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Osasuna cae en El Sadar ante el Atleti y se complica pese a mostrar intensidad (1-2)

Los rojillos no pudieron puntuar y alejarse definitivamente del descenso

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  • Moncayola, en un duelo -
  • Dos zarpazos de Lookman y Sorloth inclinaron la noche. Kike Barja recortó al final y dio algo de vida al estadio, pero la reacción llegó tarde

Pamplona vivió una de esas noches en El Sadar en las que el impulso de la afición rojilla no pudo determinar el resultado favorable para Osasuna. Los rojillos salieron con la intención de mandar, de discutirle al Atlético cada metro y de convertir el partido en una pelea de área a área, pero el equipo de Simeone supo sobrevivir al empuje rojillo y golpear en los momentos clave con mayor efectividad. 

El primer golpe llegó pronto, con un penalti transformado por Lookman en el minuto 14, una acción que obligó a Osasuna a remar desde muy temprano y que hizo más cuesta arriba un choque ya de por sí exigente. Lejos de venirse abajo, el conjunto navarro tuvo fases de dominio y llegó a merodear el empate con más presencia que claridad, especialmente en un cabezazo de Budimir que obligó a Musso a intervenir con una gran parada.

La segunda mitad mantuvo el mismo guion: Osasuna empujaba, el Atlético resistía y esperaba su momento. Ese momento llegó en el 70, cuando Sorloth aprovechó un centro de Marcos Llorente para firmar el 0-2 y enfriar de golpe a un Sadar que seguía creyendo en la remontada. Fue un gol de esos que pesan más que el marcador, porque castigó una noche en la que Osasuna no había dejado de intentarlo.

El pulso rojillo

La derrota duele más porque Osasuna no jugó un mal partido. Hubo intensidad, hubo tramos de buen fútbol y hubo una entrega reconocible, pero faltó precisión en las dos áreas, y ante un rival como el Atlético eso suele salir caro. El gol de Kike Barja en el 90, ya con el corazón por delante de la cabeza, solo sirvió para encender un último arreón de orgullo. El arbitraje tampoco fue el mejor posible, con errores claves, con un Osasuna que se jugaba más que el rival.

 

 

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