La madrugada del domingo dejó un incidente violento en las inmediaciones del frontón Labrit. Sobre las 6:15 horas, una patrulla de la Policía Municipal de Pamplona tuvo que intervenir ante un joven de origen magrebí que lanzó una bomba de humo y rompió cristales en la zona. Lo que comenzó como una intervención rutinaria se complicó rápidamente por la hora: tres agentes resultaron heridos leves, uno de ellos por un mordisco y dos más por patadas, una de ellas en la cabeza.
Una sola patrulla en el momento crítico
La intervención se produjo durante el solape entre el turno policial de noche y el de mañana, un periodo en el que la cobertura operativa queda reducida al mínimo. En ese momento, solo había una patrulla disponible. Que la situación no fuera a más se debió, según fuentes sindicales, a que uno de los agentes advirtió a tiempo que el incidente podía complicarse y avisó a un mando, que acudió al lugar para reforzar la intervención.
El SIPNA denuncia un modelo que pone en riesgo a los agentes
El Sindicato Independiente de Policía de Navarra (SIPNA) ha denunciado públicamente lo ocurrido y apunta directamente al modelo de solape como causa del riesgo que corrieron los agentes. El sindicato recuerda que la mayoría sindical ha pedido en repetidas ocasiones el fin de este sistema, y que el propio jefe de la Policía Municipal lo ha defendido como un esquema que funciona correctamente.
Para el SIPNA, los hechos de Labrit demuestran lo contrario. La organización advierte de que si no se toman medidas y un agente resulta gravemente herido o pudiera perder la vida exigirá responsabilidades a quienes han mantenido este modelo de cobertura.
La mayoría sindical ha pedido en varias ocasiones el fin del solape porque pone en peligro a los policías. Va a tener que haber un policía herido grave o muerto para que reaccione alguien? Si esto ocurre, pediremos responsabilidad a las personas que lo han llevado a cabo
— SIPNA (@Sipna_Navarra) May 17, 2026


