El mercado del alojamiento turístico afronta un cambio estructural en el continente. Las nuevas reglas de la Unión Europea, recogidas en el Reglamento (EU) 2024/1028, ya se están aplicando en los países miembros con el objetivo de incrementar la transparencia en el sector de los alquileres de corta duración. Esta modalidad de hospedaje ha experimentado un crecimiento exponencial impulsado por las plataformas digitales, hasta el punto de representar actualmente una cuarta parte de toda la oferta de alojamiento turístico en Europa.
Si bien esta actividad genera oportunidades económicas para los anfitriones y el comercio local, también ejerce una fuerte presión en las comunidades receptoras, especialmente en zonas afectadas por la escasez de vivienda y una alta demanda turística. El nuevo marco legal introduce un sistema común para la recopilación y el intercambio de datos entre propietarios, plataformas online y administraciones públicas.
Regulación de viviendas turísticas y control de plataformas digitales
El reglamento establece que los Estados miembros que decidan aplicar estas normas deberán implementar procedimientos de registro completamente digitales y accesibles. Cada anfitrión recibirá un número de registro único para su propiedad.
A partir de ahora, las empresas del sector tendrán obligaciones más estrictas. Las plataformas online estarán obligadas a mostrar y verificar estos números de registro, además de realizar controles aleatorios para identificar los anuncios ilegales. Asimismo, las autoridades públicas tendrán la potestad de exigir la retirada de aquellas propiedades que no cumplan con la normativa vigente.
Las grandes empresas comercializadoras deberán compartir mensualmente los datos de las pernoctaciones y noches reservadas a través de una ventanilla única digital creada por cada país, mientras que para las pequeñas plataformas se aplicarán obligaciones de notificación simplificadas.
Impacto del turismo sostenible en el mercado de la vivienda actual
La magnitud de este sector queda reflejada en los indicadores oficiales más recientes. Según datos de la oficina estadística Eurostat, los huéspedes pasaron 951,6 millones de noches en alojamientos de alquiler de corta duración reservados a través de plataformas en línea durante el año 2025.
La implementación de este modelo busca mejorar la seguridad de los viajeros mediante la reducción del fraude y ayudar a los municipios a gestionar mejor el impacto social de la actividad turística. El reglamento se ha adoptado bajo una modalidad flexible de adhesión voluntaria (opt-in/opt-out), lo que significa que los países no están obligados a aplicarlo; sin embargo, si deciden implantar un sistema de registro o solicitar datos a las plataformas de alojamiento, deberán hacerlo obligatoriamente bajo los criterios de esta normativa comunitaria.


